Padre rico, padre pobre de Robert Kiyosaki

Este es el resumen del libro “Padre rico, padre pobre” de Robert Kiyosaki, un libro de cabecera sobre finanzas personales y que nos enseña a comprender las reglas básicas del […]

Este es el resumen del libro “Padre rico, padre pobre” de Robert Kiyosaki, un libro de cabecera sobre finanzas personales y que nos enseña a comprender las reglas básicas del dinero para no perder la vida corriendo la carrera de la rata.

Los ricos no trabajan por el dinero

El autor cuenta (metafóricamente) que mientras crecía, tuvo dos padres: uno era un profesor muy bien formado con un PhD, su Padre pobre, su verdadero padre en realidad; y, el otro, nunca finalizó la primaria, su Padre rico. Ambos tenían visiones enfrentadas sobre el dinero. Uno decía: “No puedo pagarlo”, mientras el otro preguntaba: “¿Cómo puedo pagarlo?”. Su Padre Rico le enseño muchas cosas, por ejemplo que el mejor maestro es la vida. Ésta te impulsa constantemente. “Algunas personas se rinden y renuncian cada vez que la vida los empuja –le dijo- Otros, aprovechan la oportunidad para aprender”. Después de trabajar para su Padre Rico en su tienda por un sueldo de miseria, le dijo que iba a renunciar si no le pagaba más, y su padre rico le contestó que eso es lo que normalmente haría la mayoría de la gente. Buscar un mejor salario o buscar un segundo empleo y trabajar más arduamente, creyendo que más dinero resolvería el problema, pero, en la mayoría de los casos, no será así. Luego, le dijo que lo único que podría resolver el problema era su inteligencia y que si quería aprender a trabajar por el dinero, siguiera en la escuela, pero si quería aprender a tener dinero trabajando para sí, lo escuchara: Es más fácil aprender a trabajar por el dinero, sobre todo cuando el miedo es quien controla tu desempeño (esta es una idea muy potente, te recomiendo que la incorpores porque es la clave para construir tu nueva vida, controlar tu miedo)! “La mayoría de las personas siente temor de no tener dinero. Esa es la razón por la cual escogen un trabajo en el que les pagan poco. La mayoría de las personas deja que sus emociones (y no su cerebro) dominen su pensamiento cuando se trata de dinero. La mayoría de las personas se deja dominar por sus emociones de temor (no tener suficiente dinero) y por su deseo (de tener cosas). El miedo a no tener dinero nos lleva a trabajar duro y, luego, cuando recibimos nuestra remuneración, el deseo nos lleva a pensar en todo lo que podemos comprar.” Yo agrego también que muchos también tienen miedo a no ser queridos o apreciados, y gastan (a veces más de lo que tienen) para impresionar a los demás con sus pertenencias. De este modo, se configura un patrón del que pocas personas logran escapar. Sus vidas estarán entonces guiadas para siempre por dos emociones, el miedo y la ansiedad. Si les ofrecen más dinero, éstas continuarán el ciclo, incrementando también sus gastos. Si el miedo a no tener suficiente dinero surge, en lugar de salir corriendo inmediatamente a conseguir un trabajo para ganar un sueldo miserable que mitigue el miedo, deberían hacerse esta pregunta: ¿es este trabajo la mejor solución, a largo plazo, para terminar con este miedo? Siempre se deben aceptar las emociones, pero no permitirles que intervengan en el pensamiento.

A continuación, el autor cuenta que rechazó un jugoso aumento que su padre rico le quería hacer y acepto trabajar con él gratis solo para aprender. De este modo, su padre rico pudo cerciorarse de que había superado su temor de trabajar gratis. Cuando leí el libro por primera vez no entendía todavía esta frase, por qué nos interesaría trabajar gratis? Antes de seguir con el resumen prefiero aclararte ahora mismo a qué se refiere el autor con esto. Al tener un negocio, nunca más nadie va a pagarte por trabajar, a no ser que vendas un servicio, y por lo tanto, tu tiempo. Al tener un negocio solo te van a pagar tus clientes por agregarles valor de alguna manera, independientemente de cuánto hayas trabajado (o no trabajado), y tú solo tendrás dinero si logras que ese valor pagado por tus clientes supere los gastos en los que incurres. Bien, aclarado esto (que parece tan evidente pero no lo es tanto) sigo con el resumen. Ahora el autor sólo tenía que abrir bien los ojos para encontrar las oportunidades.

Un par de semanas más tarde, descubrió que la señora que administraba la tienda de su padre rico cortaba la carátula de las tiras cómicas y las tiraba a la basura. Así que montó en una habitación de su casa una biblioteca de tiras cómicas para los chicos del vecindario. Cobraba 10 centavos a cada uno por entrar a la biblioteca y pagaba un dólar a la semana por el alquiler de la habitación. Después de un tiempo, estaba haciendo US$ 9,50 a la semana (que comparado con la miseria que ganaba al principio parecía una fortuna).

El ABC financiero

Para llegar a ser rico (o mejor dicho, para llegar a ser nuevo rico), es necesario desarrollar ciertos  conocimientos financieros. A veces, hasta la diferencia entre activos y pasivos se confunde. Los activos producen dinero, mientras que los pasivos se lo comen. Cuando se coloca el dinero en activos, como: acciones, bonos y propiedades, se puede ganar dinero. Los pasivos son cosas que te cuestan dinero. Un coche, por ejemplo, pierde 25% de su valor el mismo día que es comprado. Por otra parte, existen muchos otros gastos asociados, tales como: seguro, registro, costos de mantenimiento y el pago de préstamos. La regla para hacerse rico es colocar el dinero en activos que produzcan ingresos. Esto no quiere decir que no sea importante comprar una casa o un automóvil, pero no deben ser considerados como activos.

Echemos un vistazo al flujo de caja de los ricos, la clase media y los pobres. Estos últimos tienden a gastar todo su dinero en bienes de subsistencia (comida, ropa, impuestos, etc.), sin importar cuál sea su ingreso. Todos tenemos necesidades de este tipo, pero los pobres gastan todos sus ingresos en éstas. La clase media tiende, por su parte, a gastar su dinero en pasivos, como: cuentas de crédito, préstamos personales y el pago de hipotecas. En cambio, los ricos invierten su dinero en comprar activos que produzcan ingresos. La riqueza no tiene que ver tanto con el nivel de ingresos, sino con el patrón de gastos (y esta definición está muy en sintonía con la definición de los nuevos ricos!). Hasta personas con altos ingresos pueden fácilmente caer en la quiebra. Por lo general, la gente que gana el premio mayor de la lotería, regresa al punto en el que estaban en cuestión de unos años. Si uno quiere cambiar sus circunstancias financieras, es necesario cambiar primero su patrón de gastos. Si te encuentras atrapado en un pozo, deja de cavar.

Ocúpate de tus propios asuntos

La mayoría de las personas que continúan luchando financieramente, dependen de su sueldo. Pero nunca más cierto que en estas épocas de incertidumbre es que la seguridad que brinda el empleo es ahora una cuestión del pasado, de la que no se debería depender. Uno debe empezar por ocuparse de sus propios asuntos. Con esto el autor no quiere decir que se deba dejar el empleo, sino comenzar a construir activos. Al principio, el autor ganaba comisiones vendiendo fotocopiadoras Xerox. Y utilizó el dinero que ganó adquiriendo bienes inmobiliarios. En tres años, estaba ganando más dinero de sus inversiones del que ganaba vendiendo fotocopiadoras. Otra vez hago un alto en el resumen para hacer una observación. No creo que esto deba tomarse como una formula, sino como una pista, un ejemplo. A veces el mercado inmobiliario puede constituir una burbuja y las inversiones inmobiliarias pueden ser inadecuadas. Sin embargo en periodos de crisis, la inversión inmobiliaria puede representar una gran oportunidad a largo plazo. Y no hay que pensar que las únicas inversiones inmobiliarias que existen son las viviendas. Aquí en Francia he conocido algunos bloggers que se especializaron en el inmobiliario y han comenzado invirtiendo en plazas de garaje por ejemplo. En fin, hay que reflexionar e informarse antes de hacer cualquier inversión. Sigo con el resumen: Mientras que los ricos se enfocan en incrementar sus activos, el resto se enfoca en aumentar sus ingresos. Pero los gastos y los pasivos aumentan a la par de los ingresos. Esto es lo que el autor denomina “La carrera de la rata” (rat race en inglés), haciendo alusión a las ratas que corren dentro de una rueda y que se encuentran a pesar de sus esfuerzos, siempre en el mismo lugar. La mayoría de la gente sale corriendo a comprar: bienes de consumo caros, sistemas caseros de entretenimiento, automóviles, ropa y vacaciones, tan pronto como pueden. En cambio, los ricos retrasan todo esto hasta que no cuentan con una cartera de activos que les asegure ingresos estables. Aquí hago otro alto, porque es justamente donde nos encontramos con una definición antigua de la riqueza: “acumula riquezas todo lo que puedas antes de dedicarte a disfrutar de la vida, que ya disfrutarás cuando seas muy rico y puedas retirarte”. Las enseñanzas financieras de Kiyosaki no tienen desperdicio, pero no olvides que se vive solo una vez, y si bien no tiene sentido llenarse de pertenencias caras e inútiles solo para calmar tu ansiedad y el miedo a no tener dinero, dentro de la filosofía de este blog tampoco tiene sentido postergar los sueños hasta que amases una fortuna. No necesitas una fortuna, solo necesitas conseguir de la forma más inteligente y eficiente la riqueza que te permita financiar tus sueños, no la que te permita demostrarle a todo el mundo que eres rico… solo por si te habías olvidado.

Impuestos

No fue sino hasta 1874 y 1913 que Inglaterra y Estados Unidos, respectivamente, introdujeron impuestos permanentes por ingresos a sus ciudadanos. Inicialmente, estos debían ser pagados sólo por los ricos, pero pronto también la clase media y hasta los pobres tuvieron que pagarlos. Los ricos nunca esperan sentados a que se les cobren los impuestos, sino que llevan a cabo estudios para sacar ventaja de ellos. Con frecuencia, dichas ventajas pueden ser aprovechadas por todos, pero sólo los ricos se “preocupan de sus propios asuntos” y sacan partido de todas las herramientas y oportunidades disponibles. Los pobres y la clase media no llevan a cabo muchos estudios financieros. Después de leer este libro por primera vez hace muchos años me puse a estudiar cómo funcionan los impuestos y aluciné de ver que yo era casi la única en mi entorno que entendía cómo funcionaban. Por ejemplo, mucha gente todavía no entiende que el porcentaje diferencial de impuestos va subiendo a medida que el ingreso aumenta. Así que por ejemplo trabajar 10 horas más a la semana (un 25% más) para tener un aumento del sueldo del 10% (que en el mundo de la empresa es una fortuna, los aumentos no suelen superar el 4%, y en los tiempos que vivimos, directamente no existen) no tiene mucho sentido, ya que en general solo ganaremos solamente entre un 7 y un 5% más después de impuestos (dependiendo del tramo impositivo del país en cuestión). Sin embargo, ese 25% más de horas que trabajemos puede representar el 50% menos de nuestro tiempo libre entre semana. Has hecho alguna vez el cálculo de lo que ganas por hora neta de trabajo, incluyendo el tiempo de desplazamiento, comidas, atascos? Y restando el coste de la gasolina, la ropa de trabajo, cafés, comidas, e impuestos? Sergio Fernández te propone este cálculo en su libro “Vivir sin miedos”, puede que te sorprendas!

Hoy en día, todavía hay gente que no considera legítimas las deducciones impositivas y termina sufriendo. Es necesario entender cuál es la mejor manera de utilizar el dinero y hacerlo trabajar para uno mismo.

Los ricos inventan el dinero.

El elemento que más nos detiene en la vida es la falta de confianza en uno mismo. En cambio, el coraje nos impulsa hacia delante financieramente. Todos poseemos coraje en alguna medida. Si se quiere ser exitoso, desde un punto de vista financiero, es necesario el coraje para tomar riesgos, en vez de mantenerse apegado a lo que pensamos que es seguro. Mientras más desarrollemos nuestro coeficiente intelectual financiero, más opciones se nos presentarán. Por ejemplo, el autor cuenta que a principios de los años 90, la economía en Phoenix era terrible. La gente estaba en quiebra. Las casas que antes costaban US$ 100.000, ahora costaban US$ 75.000. En las subastas por bancarrota, le fue posible comprar estas mismas casas por US$ 20.000 o menos. Luego las revendió a US$ 60.000, lo que le produjo una ganancia de US$ 40.000. Hizo esto mismo seis veces más, obteniendo US$ 190.000 de ganancias en tan sólo 30 horas. Bueno, parece que la economía de Phoenix de los 90 se parecía bastante a la actual! Piensa en el tiempo que te llevaría ahorrar US$ 190.000 a través de tus ingresos y en los impuestos que esto te costaría. Esto prueba que, independientemente de la situación económica en la que uno se mueva, lo importante es contar con una inteligencia financiera. Este es sólo un ejemplo de las varias transacciones que el autor ha hecho en su exitosa carrera  financiera.

Trabaja para aprender, no por el dinero

Hay muchas habilidades que se deben adquirir para ser exitoso. Las más importantes se encuentran en el área de las ventas, el marketing y la publicidad. Según el autor, es importante encontrar empleos en los que se aprenderán muchas habilidades, aunque esto signifique ganar menos dinero. Yo creo que hoy en día se pueden aprender muy rápido muchas habilidades, sobre todo si uno tiene el gusto de aprender por sí solo, sin embargo sí que es cierto que aprender practicando es una de las mejores escuelas. Según el autor, debes buscar un empleo en el que puedas aprender diversas cosas, aunque esto signifique que te tengas que buscar un segundo empleo. Y yo lo siento, pero aquí hago un alto para poner el grito en el cielo, porque nunca me buscaría un segundo empleo! Conozco mucha gente que es dueña de su tiempo y que nunca tuvo dos empleos. Hoy la información y las herramientas disponibles han reducido en mucho el tiempo y el costo del aprendizaje. Este es otro punto donde habrá que hacer distinciones en la filosofía de vida que plantea el autor y la de los nuevos ricos. En este libro hay valiosas enseñanzas pero está orientado a los negocios en la vieja economía.

Superando obstáculos

Hay cinco obstáculos fundamentales en el camino al éxito financiero:

1. Miedo: a nadie le gusta perder dinero. Sin embargo, si no se es capaz de lidiar con el temor, será imposible hacer dinero, al igual que si no se puede lidiar con el miedo a chocar será imposible conducir un coche.

Una de las razones más comunes de la falta de éxito financiero es que la gente no se arriesga lo suficiente. Una buena idea es pensar como los texanos. Viven en grande: ganan en grande o pierden en grande. (Ojo con esta comparación, al Nuevo Rico no le interesa ni vivir, ni ganar, ni por supuesto perder en grande, solo le interesa financiar la vida de sus sueños, no la vida que otros dicen que tiene que vivir) Hay un dicho que ejemplifica bien esta situación: “Todos quieren ir al cielo pero nadie quiere morir”.

2. Superar el cinismo: no escuches ni tu cinismo ni el de los demás. Sobretodo, no sigas consejos de alguien que no haya hecho lo que tú quieres hacer. La mayoría de la gente da consejos sobre cosas de las que no sabe nada. No permitas que esto te influencie.

3. Pereza: la gente puede ser perezosa en varias formas. Hay personas que hacen de todo menos lo que realmente deben hacer. Piensa en todas las cosas que podrías tener y hacer una vez que hayas logrado tus metas financieras. Y aquí hago otra vez un alto. En realidad, a pesar de que el bien más preciado del Nuevo Rico no es el dinero sino el tiempo (el dinero solo es importante como herramienta para financiar lo que se hará en ese tiempo), la pereza también es un obstáculo, y que quien no tenga determinación para organizar su vida de forma de poder cumplir sus sueños, solo vivirá soñando despierto.

4. Malos hábitos: créate buenos hábitos, especialmente en el área del dinero. Págate a ti mismo (en ahorros o inversiones) antes de hacer cualquier otra cosa con tu dinero. Yo también agrego que hay que adquirir el hábito de evitar el consumismo, ya que es uno de los peores ladrones de libertad.

5. Arrogancia: mucha gente habla sobre finanzas, sin tener la menor idea de lo que dicen. Cuando no sepas sobre algún tema, reconócelo y edúcate al respecto.

Comenzando

Estos son algunos pasos para despertar el genio financiero que hay en ti:

1. Necesitas un gran sueño: algo que sea fuerte y te lleve al éxito.

2. Utiliza el poder de elegir: por ejemplo, en vez de ver televisión en casa, haz un curso de planificación financiera. La elección es tuya.

3. Elige a tus amigos con cuidado: elige gente que admires por sus grandes atributos personales. Y yo agrego que te alejes sobre todo de aquellos que te llevan a gastar más o a hundirte en la vida de esclavo que tienes ahora, júntate con gente con la que te gustaría compartir esa vida que estas soñando.

4. Mantente aprendiendo: el mundo cambia rápidamente. Es posible que lo que funcionó ayer ya no sirva hoy.

5. Págate a ti mismo primero: gasta el dinero en activos antes de gastarlo en cualquier otra cosa.

6. Paga bien a tus asesores.

7. Invierte tus ahorros en activos (para mí no hay mejor activo que unos buenos libros!): no los dilapides en lujos.

8. Busca inspiración en personajes que hayan logrado cosas admirables, las cosas que tú quieres lograr.

9. Enseña y recibirás.

¿Quieres más?

Si no has quedado satisfecho con los pasos anteriores, porque te resultan poco prácticos, a continuación encontrarás otros:

1. Tómate un descanso y evalúa lo que funciona y lo que no funciona. Deja de hacer esto último.

2. Busca nuevas ideas. Compra libros.

3. Busca a alguien que haya hecho lo que tú quieres hacer.

4. Toma clases y cursos.

5. Haz varias ofertas. Cuando quieras comprar un activo, no te conformes con el precio solicitado.

6. Transita por una cierta área, durante diez minutos, una vez al mes. La repetición es lo que permite notar las pequeñas diferencias y las grandes oportunidades (a la hora de buscar oportunidades inmobiliarias, que son una de las especialidades del autor).

7. Aprovecha las liquidaciones. Cuando el supermercado hace una oferta o liquidación, el consumidor se apresura y compra para almacenar el producto ofertado. Cuando el mercado de activos cae, el consumidor huye del mercado. Cuando el supermercado eleva sus precios, el consumidor compra en otro lugar. Cuando el mercado de valores aumenta sus precios, el consumidor comienza a comprar. Haz en el mercado de activos lo que harías en el supermercado.

8. Mira bien. Un vecino compró un condominio por US$ 100.000. el autor dice que compró un condominio idéntico justo al lado suyo, por US$ 50.000.

9. Aprende de la historia. Todas las grandes compañías en el mercado de activos comenzaron como pequeñas empresas.

10. La acción siempre es mejor que la inacción.

 CarreraDeRatas

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