{"id":774,"date":"2010-10-28T07:22:27","date_gmt":"2010-10-28T10:22:27","guid":{"rendered":"http:\/\/sickmind.com.ar\/blog\/?p=774"},"modified":"2011-11-09T07:49:19","modified_gmt":"2011-11-09T10:49:19","slug":"la-generacion-ni-ni","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/la-generacion-ni-ni\/","title":{"rendered":"La generaci\u00f3n Ni-Ni"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Son j\u00f3venes de entre 14 y 24 a\u00f1os que \u201cni\u201d estudian \u201cni\u201d trabajan. En la Argentina, representan el 20% de dicha generaci\u00f3n. En nuestra provincia Santa Fe son 160.000 y a nivel nacional la cifra aumenta a 900.000. El fen\u00f3meno no es s\u00f3lo nuestro, es mundial. Por qu\u00e9 sucede, y lo m\u00e1s importante: c\u00f3mo solucionarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un rango de edad que se extiende entre los 14 y los 24 a\u00f1os, los hombres del ma\u00f1ana incorporan a su abecedario las palabras estudio y trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, y pese a los descensos en los \u00edndices de desocupaci\u00f3n, la Argentina transita una realidad paralela e ineludible: seg\u00fan datos del Ministerio de Trabajo, en el mismo grupo etario, el 20% de los j\u00f3venes (alrededor de 1,2 mill\u00f3n) no estudia ni trabaja (lo grave: la mayor\u00eda tampoco busca empleo). En Europa, se los define como la Generaci\u00f3n Ni-Ni. Bien lo describe la radiograf\u00eda elaborada por el soci\u00f3logo argentino Artemio L\u00f3pez titulada Juventud, \u00bfdivino tesoro? El documento plantea la marginaci\u00f3n y frustraci\u00f3n que, desde hace una d\u00e9cada, acompa\u00f1a a los adolescentes argentinos. En sus l\u00edneas se lee: \u201cEstos j\u00f3venes se desarticularon del circuito educativo al mismo tiempo que no colaboran con las tareas del hogar: son inactivos absolutos. La falta de contenci\u00f3n, ya sea del mercado de trabajo, el circuito educativo o las responsabilidades hogare\u00f1as, los constituyen un conjunto de extrema vulnerabilidad social\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estamos ante una generaci\u00f3n de j\u00f3venes pasiva, desilusionada y sin motivaciones por el futuro. Fueron beneficiados y nacieron con incre\u00edbles adelantos tecnol\u00f3gicos y con un desarrollo de los medios de comunicaci\u00f3n como no existi\u00f3 en \u00e9pocas anteriores. Sin dedicaci\u00f3n, tuvieron mucho a su alcance; conocieron lugares y contactaron gente sin viajar. No encuentran modelos a los cuales seguir ni desaf\u00edos para alcanzar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No s\u00e9 si llamarla \u2018nueva generaci\u00f3n\u2019. De hecho, cada generaci\u00f3n tuvo sus problemas. Al considerar al ser humano s\u00f3lo desde una visi\u00f3n utilitarista, se piensa que los j\u00f3venes sobran y, a su vez, son vistos como competencia y no como aporte en el mercado laboral y el sistema econ\u00f3mico. Y si, adem\u00e1s, el trabajo no garantiza un progreso cierto y un sistema de vida satisfactorio, es factible que los j\u00f3venes se dejen llevar por el desencanto y pretendan, con diverso \u00e9xito, alargar la adolescencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los datos concluyen con que 550 mil adolescentes de entre 14 y 18 a\u00f1os abandonaron la secundaria. Entre los motivos figura que \u201cla escuela no sirve para nada\u201d. En cuanto al campo laboral, no se insertan por desidia, aunque tambi\u00e9n porque no tienen posibilidad, capacidad o suerte para hacerlo. Tomemos una ley b\u00e1sica de mercado: para que haya demanda tiene que haber oferta, y sabemos que, desde hace a\u00f1os en nuestro pa\u00eds, las ofertas de trabajo escasean. Por lo tanto, los j\u00f3venes no tienen mucho que demandar si la oferta es casi nula. Se habla de una Generaci\u00f3n Ni-Ni, pero \u00bfqui\u00e9n la gener\u00f3?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Problema global<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los indicadores de Am\u00e9rica Latina muestran que cuatro de cada diez latinoamericanos son j\u00f3venes. \u00c9stos son decisivos para la democracia, el progreso tecnol\u00f3gico y la calidad de la sociedad. Es decir, son la esperanza. Alarma que s\u00f3lo el 34,5% termina el secundario (b\u00e1sico para ingresar en la econom\u00eda laboral) y que el 80% de los hijos de padres que no completaron la primaria, tampoco la finalizan. \u00bfLa cifra alarmante? M\u00e1s de 50 millones de j\u00f3venes latinoamericanos est\u00e1n fuera del sistema educativo y del mercado de trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s all\u00e1 de la deserci\u00f3n escolar o de la imposibilidad de acceder a un empleo, el dilema de la desmotivaci\u00f3n juvenil preocupa y responde a diversos factores. Hay una falta de modelos de adultos atractivos capaces de marcar un rumbo que los entusiasme y los saque de la apat\u00eda. Adultos que, sin confundirse con ellos, entiendan sus c\u00f3digos y sintonicen su frecuencia. Se perdieron las certezas para vivir, y no supimos entender las crisis como oportunidades. El desinter\u00e9s por el trabajo es consecuencia de que el esfuerzo no est\u00e1 de moda. El trabajo es una bendici\u00f3n, una capacidad del hombre de perfeccionarse a s\u00ed mismo, a su sociedad y al mundo que lo rodea. Pero tambi\u00e9n implica sacrificarse, capacitarse, superarse, actuar en equipo, trazar planes, ponerse metas y objetivos. Parece demasiado para una generaci\u00f3n que no quiere salir de la comodidad de que todo est\u00e9 al alcance de su mano, o del control remoto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que considerar que el an\u00e1lisis merece ser realizado desde diferentes puntos de vista: desde lo econ\u00f3mico hasta lo cultural, antropol\u00f3gico y, tambi\u00e9n, psicol\u00f3gico. Podr\u00edamos decir que existe desgano en este sistema de vida, pero ello no significa que los j\u00f3venes carezcan de prop\u00f3sitos. Los tienen, s\u00f3lo que no siempre son percibidos como productivos en el plano monetario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>De gustos y plazos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consumistas, rebeldes, que s\u00f3lo piensan en el presente, pr\u00e1cticos, ap\u00e1ticos, idealistas, esc\u00e9pticos, responsables, tolerantes y maduros. En ese orden, se catalogan los j\u00f3venes argentinos de entre 18 y 29 a\u00f1os. As\u00ed lo muestra el estudio Indice de la Juventud, desarrollado por la Fundaci\u00f3n Odiseo y la revista Plan V. Entre sus esparcimientos, el 58% utiliza YouTube, fotologs, blogs y Messenger, entre las nuevas tecnolog\u00edas de comunicaci\u00f3n. Un 28% no las usa, y un 10% ni las conoce. A su vez, el 22% baja m\u00fasica o pel\u00edculas gratis de Internet.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cultura de mercado los induce a \u2018sobregirarse\u2019 en algo que es natural en ellos: el deseo de sentir pasi\u00f3n. Sin embargo, al no poder organizar esa pasi\u00f3n dentro del contexto vocacional, laboral y econ\u00f3mico (se los hace desear cosas, pero no se les brindan los medios para conseguirlas), y al estar bombardeados con im\u00e1genes de \u00e9xitos logrados sin esmero, el panorama se les pone dif\u00edcil. Los j\u00f3venes tienen plazos cortos. Eligen su carrera no por su excelencia, sino por cu\u00e1l ser\u00e1 m\u00e1s corta y garantice, en teor\u00eda, ganar m\u00e1s plata en menos tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La importancia del primer paso<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si un joven adquiere a una edad temprana la experiencia de tomar la iniciativa, es probable que sea art\u00edfice de cambios positivos en su desarrollo personal y a lo largo de su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> \u00bfHay salida?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La respuesta se encuentra en el articulado de s\u00f3lidas pol\u00edticas de Estado, el fortalecimiento de las propuestas de educaci\u00f3n para desertores y el hecho de asegurar el primer empleo. No se trata s\u00f3lo de prevenir, sino de incluir, crear puentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra de las claves radica en resignificar el papel de la familia y los educadores. Se necesita reforzar las figuras de autoridad. Es importante ense\u00f1arles a alcanzar las metas por ellos mismos, aunque eso duela. Los padres deben ser modelos atractivos para sus hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su lado, los intereses de los j\u00f3venes no s\u00f3lo depender\u00e1n del contexto social, sino de aquellos ideales que cada familia pueda legar de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Tanto la pasi\u00f3n como el desinter\u00e9s se transmiten. Lo individual y lo familiar dar\u00e1n una forma particular al modo de inserci\u00f3n laboral y social del joven. Ser\u00eda importante cuestionarse c\u00f3mo se presentan y en qu\u00e9 posici\u00f3n se encuentran hoy los adultos en relaci\u00f3n con los j\u00f3venes. Estos \u00faltimos podr\u00e1n recuperar anhelos y proyectos cuando quienes dan el ejemplo puedan ceder sus gustos, sin olvidar cierto criterio de realidad. Es imperioso actuar desde alguna utop\u00eda, pero teni\u00e9ndola como gu\u00eda y no como punto de llegada implacable. Importa el recorrido y no el frustrarse al no cumplir dicho sue\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los j\u00f3venes constituyen una problem\u00e1tica que involucra a nuestra cultura como un todo; grandes y chicos sufren las distorsiones de la p\u00e9rdida de valores comunitarios que ofrecen sentido a la vida. Generalmente, tanto unos como otros responden de manera muy positiva cuando encuentran un lugar en donde actuar protag\u00f3nicamente su propia vida, sin creer que la felicidad vendr\u00e1 a trav\u00e9s del mero consumo, la d\u00e1diva de alg\u00fan poderoso o el ganarse la loter\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Son j\u00f3venes de entre 14 y 24 a\u00f1os que \u201cni\u201d estudian \u201cni\u201d trabajan. En la Argentina, representan el 20% de dicha generaci\u00f3n. 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