{"id":475,"date":"2010-03-20T08:29:40","date_gmt":"2010-03-20T11:29:40","guid":{"rendered":"http:\/\/sickmind.com.ar\/blog\/?p=475"},"modified":"2013-12-20T23:44:36","modified_gmt":"2013-12-21T02:44:36","slug":"simetria-entre-padres-e-hijos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/simetria-entre-padres-e-hijos\/","title":{"rendered":"Simetr\u00eda entre padres e hijos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-align: justify; line-height: 1.5em;\">En la actualidad, encontramos simetr\u00eda entre padres e hijos, reflejada en el modo de vinculaci\u00f3n, pero no es el ni\u00f1o el que la provoca o el que la busca, sino que son los padres quienes, al no asumir su rol, se ubican a la par de su hijo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ser humano es \u2018un ser en relaci\u00f3n\u2019. Desde que nacemos, por nuestra propia naturaleza, necesitamos de un \u2018otro\u2019 que satisfaga nuestras necesidades de alimento, abrigo, higiene y afecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta vulnerabilidad e indefensi\u00f3n es lo que hace a un beb\u00e9 absolutamente dependiente y le da el poder, el saber a los padres. El problema surge cuando el ni\u00f1o no se encuentra con otro adulto que pueda responder a sus necesidades, cuando los padres no ocupan su lugar de liderar la educaci\u00f3n de sus hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los padres, por miedo a ser autoritarios, no asumimos la autoridad que nos otorga la paternidad. Por no poder soportar el sufrimiento de nuestros hijos, no ponemos l\u00edmites a sus deseos desordenados. El poco tiempo que les dedicamos, en pos del trabajo y el progreso econ\u00f3mico, nos hace sentir culpables. Si le sumamos que no queremos ser los malos de la historia, en muchas ocasiones, a la hora de educar, abandonamos la firmeza por la permisividad y el amor por la indiferencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ni\u00f1os crecen hu\u00e9rfanos de padres que marquen el rumbo, alimentando a peque\u00f1os tiranos que no tienen la barrera necesaria para crecer contenidos y cuidados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este tipo de vinculaci\u00f3n sim\u00e9trica la definen los padres (y no los hijos), perjudic\u00e1ndolos, no permiti\u00e9ndoles desarrollar su capacidad de frustraci\u00f3n, y de aprender los valores del respeto, la solidaridad, el esfuerzo y la perseverancia, entre otros. Actualmente, lo que observamos en los consultorios son ni\u00f1os, j\u00f3venes angustiados porque los dejamos solos, sin contenci\u00f3n frente a situaciones que exceden sus capacidades y sus recursos para enfrentarlas adecuadamente. \u00bfNo ser\u00e1 que los padres no sabemos que hacer y ponemos a nuestros hijos en el lugar del saber para no hacernos cargo de nuestra responsabilidad y de nuestra falta?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando un ni\u00f1o, o un joven, asume conductas o responsabilidades de adultos siempre encontramos un padre, una madre (o ambos) que no las asumieron y las delegaron en el hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La relaci\u00f3n entre padres e hijos no debe ser sim\u00e9trica ni democr\u00e1tica, sino asim\u00e9trica, con padres l\u00edderes y amorosos que ejerzan su autoridad. Los adultos, docentes y padres somos los que tenemos que preguntarnos qu\u00e9 nos pasa que no asumimos nuestro rol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como padres, podemos posicionarnos como v\u00edctimas \u2013pensando que nuestros hijos deciden la paridad vincular \u2013 o ser protagonistas y responsables de su educaci\u00f3n. Como victimas nos invade la queja y nos deja pasivos y sin herramientas. Como protagonistas, tenemos el cambio y todas las posibilidades en nuestras manos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Simetr\u00eda ascendente<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta simetr\u00eda, desde la psicolog\u00eda puede ampliarse desde una mirada m\u00e1s antropol\u00f3gica. La b\u00fasqueda de identificaci\u00f3n de los adolescentes con los adultos es un hecho que se verific\u00f3 siempre. Lo novedoso de estos tiempos es que la generaci\u00f3n de los padres \u2013modelo de los adolescentes \u2013 es deudora de la revoluci\u00f3n cultural de los sesenta, cuando la libertad fue tomada como valor supremo. Los que hoy son padres de adolescentes, son los que se rebelaron, en su momento, al \u2018autoritarismo\u2019 de su tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa generaci\u00f3n es la que opt\u00f3 por una educaci\u00f3n m\u00e1s permisiva y laxa para sus propios hijos, con criterios educativos tales como \u2018la imaginaci\u00f3n al poder\u2019, \u2018prohibido prohibir\u2019 o \u2018d\u00e9jalo ser\u2019. Desde esta perspectiva, es posible comprender, por ejemplo, por qu\u00e9 nuestros adolescentes y j\u00f3venes se muestran ap\u00e1ticos, desmotivados, sin proyectos de vida. Fueron educados en la convicci\u00f3n de que querer es poder y que basta con pedirlo para tenerlo. Y como la realidad no es as\u00ed, se muestran frustrados, sobreexigidos por la cultura del \u00e9xito. Y, lo que es peor, poseen una intolerancia absoluta al fracaso y al esfuerzo. No fueron educados para sobrellevar los problemas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Frente a ese panorama, que podr\u00eda parecer desalentador, los adultos tenemos algo para hacer: decidirnos, definitivamente, a ser un ejemplo de vida para nuestros hijos. Esforzarse en ser maduro ayuda a otros a madurar, a ser la locomotora de la propia vida. Si realmente existe una simetr\u00eda entre padres e hijos, intentemos que esa simetr\u00eda sea ascendente. Esforc\u00e9monos para que nuestros hijos encuentren en nosotros modelos que valen la pena seguir.<strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Simetr\u00eda entre padres e hijos<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy por hoy, existe lo que se llama una \u201cSimetr\u00eda entre padres e hijos\u201d, es decir, una mimetizaci\u00f3n inconsciente que se da en ni\u00f1os y j\u00f3venes con sus respectivos padres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni\u00f1os estresados, con dolor de cabeza antes de su primer d\u00eda de clases, j\u00f3venes hiperexigidos, adultizados y con una pesada carga sobre sus espaldas, y chicos que, con escasos a\u00f1os, \u201ccantan\u201d las verdades m\u00e1s absolutas. Aunque perfectamente podr\u00edan ser secuencias del \u201creino del rev\u00e9s\u201d, se trata de una transformaci\u00f3n ps\u00edquica entre los m\u00e1s bajitos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son efectos generados por un profundo cambio en la subjetividad de los ni\u00f1os y j\u00f3venes, por el cual estos se identifican o mimetizan inconscientemente con el adulto, con su lugar y con sus historias. Desde peque\u00f1os, se colocan en una posici\u00f3n de paridad, \u2018de seudoadultez imaginaria\u2019 que los deja solos interiormente, sin apoyos y como pares o por encima de los propios adultos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta modificaci\u00f3n estructural est\u00e1 relacionada con un cambio en los v\u00ednculos familiares que se produjo a partir del Mayo franc\u00e9s, a fines de la d\u00e9cada del sesenta. Por eso, se advierte en las personas de hasta 40 a\u00f1os. Los v\u00ednculos pasan a ser mucho m\u00e1s cercanos, demostrativos y afectuosos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Involuntariamente, transmiten este aspecto de simetr\u00eda por la cual el ni\u00f1o, desde la m\u00e1s tierna infancia, copia al adulto y se siente como \u00e9l. La gran consecuencia de copiar a los padres es la hiperexigencia, porque creen que tienen que saber y poder todo \u2018ya\u2019. Y si no lo logran, les baja la autoestima, se sienten in\u00fatiles y frustrados. El otro efecto de la simetr\u00eda es la desmotivaci\u00f3n, cuando no logran los objetivos que se proponen. Adem\u00e1s, la posici\u00f3n de simetr\u00eda afecta profundamente el proceso de aprendizaje porque si uno ya est\u00e1 en posici\u00f3n de saber, cuesta mucho aprender.<\/p>\n<p><strong>Los v\u00ednculos entre padres e hijos <\/strong><br \/>\n<!--[if !supportLineBreakNewLine]--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--[endif]-->El problema no pasa por los v\u00ednculos, ya que \u00e9stos pueden ser excelentes. El problema pasa por el posicionamiento interno que hace que los j\u00f3venes y los ni\u00f1os no se sientan suficientemente apoyados por los padres, porque los sienten pares. Cuando uno est\u00e1 en una situaci\u00f3n de paridad, no se apoya en el otro, es aut\u00f3nomo y autosuficiente en forma imaginaria. Entonces, est\u00e1 solo, sin sentir que tiene un apoyo fuerte. Por ello, son fr\u00e1giles, se desmotivan, no son consecuentes con sus objetivos y cualquier cosa los tira abajo. El efecto m\u00e1s indeseado de la simetr\u00eda es la soledad interior en la cual est\u00e1n los chicos, debido a este posicionamiento interno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>R<strong>eferentes<\/strong><br \/>\n<!--[if !supportLineBreakNewLine]--><br \/>\n<!--[endif]--><\/strong>Los chicos referentes tienen, pero no se terminan de apoyar lo suficiente en ellos. Un chico puede tener los di\u00e1logos m\u00e1s maravillosos con sus padres, escucharlos y estar atento, pero, finalmente, sigue pensando como \u00e9l quiere.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos de los problemas de comunicaci\u00f3n entre padres e hijos se explican a partir de la simetr\u00eda. Cuando un padre o un profesor les aconsejan algo, los chicos se sienten criticados y pueden sufrir un ataque de angustia ya que, como ellos se sienten pares, no entienden por qu\u00e9 les explican algo. La simetr\u00eda produce rigidez en el pensamiento y absolutizaci\u00f3n de las cosas: esto desemboca en personas inflexibles. Ellos ven el mundo distorsionado. Y los padres no entienden porqu\u00e9 los chicos se enojan, se desmoralizan, se desesperan.<strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ellos pueden querer ser como sus padres, pero el inconveniente es que quieren serlo \u201cya\u201d, sin hacer ning\u00fan esfuerzo y sin estudiar. Eso s\u00ed abunda, porque la simetr\u00eda hace que uno quiera ser como el otro, pero sin luchar para lograrlo, de manera m\u00e1gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto sucede desde los primeros a\u00f1os de su vida. Por ejemplo, un ni\u00f1o peque\u00f1o no se va a dejar consolar por los padres porque como es sim\u00e9trico y los copia, cree que tiene que arregl\u00e1rselas solo y no conf\u00eda en ellos como herramientas de contenci\u00f3n. Puede llorar desesperadamente y no sentirse contenido. Esto puede traducirse compulsi\u00f3n o agresi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El rol de los padres <\/strong><strong><br \/>\n<!--[if !supportLineBreakNewLine]--><br \/>\n<!--[endif]--><strong> <\/strong><\/strong>Los padres no est\u00e1n preparados para enfrentar este cambio. Los padres de estos ni\u00f1os se criaron en \u00e9pocas donde exist\u00eda la jerarqu\u00eda y la diferenciaci\u00f3n. Aunque uno no quisiera aceptar a sus padres como figuras de autoridad, exist\u00eda la posibilidad de diferenciarse. La generaci\u00f3n del 60 construye un v\u00ednculo de igual a igual. Las generaciones que siguen ya heredan la simetr\u00eda, no la construyen, es algo inconsciente. Simplemente copian lo que los padres piensan y sienten.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque, los chicos siempre copiaron a sus padres, lo que el chico imita ahora es muy distinto a lo que imitaba un chico tiempo atr\u00e1s. \u00a1Hoy, criarlos es mucho m\u00e1s dif\u00edcil que antes! Hasta ahora, se avanz\u00f3 mucho en la permanente reiteraci\u00f3n de que los l\u00edmites son necesarios, pero esto no basta. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque nos encontramos con situaciones de impulsividad, de violencia, de desconexi\u00f3n emocional, de aislamiento, de abatimiento y de desgano. Y esto no pasa por los l\u00edmites, sino por que el padre pueda posicionarse en un lugar distinto para llegar a ese ni\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Adolescencia <\/strong><br \/>\n<!--[if !supportLineBreakNewLine]--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--[endif]-->En la adolescencia se deben separar de los padres. Lo hacen a trav\u00e9s de la desconexi\u00f3n emocional, que significa el aislamiento y la falta de apasionamiento. Nada les importa demasiado. Son los que se refugian en la computadora, se a\u00edslan, recurren a las drogas, a la velocidad, a la violencia para sentir algo, porque la desconexi\u00f3n los deja tan aburridos, sin sentir nada, que necesitan vivir emociones fuertes.<\/p>\n<p>Una persona que se afirm\u00f3 en el mundo del trabajo, que se cas\u00f3 y que, quiz\u00e1s, tiene hijos, tendr\u00e1 los s\u00edntomas de la simetr\u00eda m\u00e1s acotados. La adolescencia se sigue viviendo tal cual en todas las \u00e9pocas, pero se le agrega este aspecto de la simetr\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Salir de la simetr\u00eda<\/strong><br \/>\n<!--[if !supportLineBreakNewLine]--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--[endif]-->Hay que comunicarse emocionalmente, hay que entenderlos y aplicar l\u00edmites de otra manera. El l\u00edmite m\u00e1s importante que los padres tienen que aprender a poner a los hijos es impedir el maltrato en la comunicaci\u00f3n. Y esto no es s\u00f3lo decir una mala palabra, sino aislarse en la mesa o no hablar. El padre tiene que sacarlo del \u201cigual a igual\u201d; son los padres los que tienen que guiar la conversaci\u00f3n porque el joven la va a plantear desde el \u201cigual al igual\u201d. Podr\u00edan usar frases como: \u201cVamos a comunicarnos: yo voy a escucharte, pero vos tambi\u00e9n a m\u00ed\u201d o \u201cSi nos respetamos mutuamente vamos a hablar; de lo contrario, hablamos otro d\u00eda, no hay ning\u00fan problema\u201d. Hay que manejar cu\u00e1ndo se habla, cu\u00e1ndo no; saber ocupar un lugar de autoridad. Si los chicos est\u00e1n confundidos con los padres \u2013simetr\u00eda significa correspondencia exacta en forma, tama\u00f1o y posici\u00f3n de las partes de un todo \u2013, hay que hac\u00e9rselos notar. Hay que producir la separaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-weight: normal;\">La separaci\u00f3n se produce a trav\u00e9s de<\/span> <\/strong>la comunicaci\u00f3n. El padre tiene que marc\u00e1rselo y explicarle que son personas independientes. Esto hay que hac\u00e9rselo sentir en la vida cotidiana. Los l\u00edmites que ponga el padre lo ir\u00e1n tranquilizando y har\u00e1n que se construyan las barreras que no tiene. Notar\u00e1 que no est\u00e1 solo; los chicos salen de la autosuficiencia imaginaria cuando descubren que hay alguien los cuida. El padre tiene que ense\u00f1arle, pero, para eso, tiene que saber que la simetr\u00eda existe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"font-weight: normal;\">Es muy importante marcar el l\u00edmite entre el padre y el hijo.<\/span> <\/strong>Los s\u00edntomas de los chicos son muy intensos, por su propia autoexigencia y porque se contagian emocionalmente de los padres. Este es unos de los principales problemas. El chico es una esponja que no tiene barreras, y al estar tan cerca de los padres, absorbe todo. Cuando el chico se vuelve a sentir hijo porque tiene un apoyo, se siente contenido y los padres pueden con \u00e9l \u2013a trav\u00e9s de un l\u00edmite o de una buena conversaci\u00f3n \u2013 sale de su soledad y puede armar su propia historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuanto m\u00e1s se apoya, menos se copia. Cuando se dan cuenta de que es un problema del padre, que el origen est\u00e1 en la historia del padre, avizoran una oportunidad para modificarlo. Entonces, se alivian.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la actualidad, encontramos simetr\u00eda entre padres e hijos, reflejada en el modo de vinculaci\u00f3n, pero no es el ni\u00f1o el que la provoca o el que la busca, sino [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":476,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[129,128,130],"class_list":["post-475","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-docencia","tag-hijos","tag-padres","tag-simetria"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2010\/03\/padre_e_hijo.jpg?fit=442%2C360","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4aovR-7F","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/475","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=475"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/475\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/476"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=475"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=475"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=475"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}