{"id":2472,"date":"2015-02-10T23:11:13","date_gmt":"2015-02-11T02:11:13","guid":{"rendered":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/?p=2472"},"modified":"2015-02-10T23:11:13","modified_gmt":"2015-02-11T02:11:13","slug":"fluir-de-mihaly-csikszentmihalyi","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/fluir-de-mihaly-csikszentmihalyi\/","title":{"rendered":"Fluir de Mihaly Csikszentmihalyi"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Un cient\u00edfico entra por la ma\u00f1ana a trabajar en su estudio y cuando menos lo piensa, se da cuenta de que ya es de noche y que ha pasado todo el d\u00eda inmerso en sus tareas, sin ni siquiera alimentarse. Un alpinista escala las arriesgadas cumbres del Everest y mientras mantiene el control pleno del ascenso, siente que su cuerpo se funde con la roca. Una bailarina realiza con precisi\u00f3n y armon\u00eda una serie de complejos movimientos que hace parecer sencillos, al tiempo que ella misma se siente como flotando. Un cirujano acomete una delicada operaci\u00f3n y mientras percibe con todo detalle la interacci\u00f3n entre su bistur\u00ed y el \u00f3rgano del paciente, todo el entorno parece desvanecerse. Un amante hace el amor con su pareja y siente que se fusiona con ella y con el cosmos. Un gourmet saborea un elaborado plato y olvida que ha perdido su fortuna. Unos chicos saltan en monopat\u00edn y sus miedos se disipan. Un fil\u00f3sofo piensa y se olvida de que existe. Un m\u00fasico toca el saxof\u00f3n y su cuerpo es m\u00fasica. Un ni\u00f1o da sus primeros pasos y percibe que puede caminar&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos ellos fluyen en una \u201cexperiencia \u00f3ptima\u201d y no s\u00f3lo han escapado a la ansiedad y al aburrimiento, sino que, al hacerlo, han logrado poner orden en el caos reinante de sus mentes. Todos ellos est\u00e1n experimentando el disfrute y adem\u00e1s de que recordar\u00e1n la experiencia como algo placentero, obtendr\u00e1n de ella el est\u00edmulo adecuado para buscar nuevos desaf\u00edos y hacer que sus personalidades crezcan y se tornen m\u00e1s complejas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa especie de epifan\u00eda, ese profundo sentimiento de alegr\u00eda que han deseado durante largo tiempo y que representa la imagen de lo que quisieran que fuera la vida, no ha llegado a ellos por la gracia de su buena fortuna. Son ellos mismos, con el esfuerzo constante de sus mentes y de sus cuerpos, quienes han traspasado sus limitaciones y han propiciado una experiencia que va m\u00e1s all\u00e1 del placer instant\u00e1neo de los sentidos, en el que se esconde la esencia de una vida feliz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace m\u00e1s de veintitr\u00e9s siglos, Arist\u00f3teles lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que lo que m\u00e1s buscan los hombres y las mujeres es la felicidad. Pero los incontables avances tecnol\u00f3gicos y cient\u00edficos que hemos logrado desde entonces no parecen haber arrojado mayor luz sobre qu\u00e9 es la felicidad, ni nos han ofrecido las herramientas adecuadas para ayudarnos a alcanzarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto es lo que movi\u00f3 a Csikszentmihalyi a liderar, desde la Universidad de Chicago y con el apoyo de investigadores de todo el mundo, un estudio de orden psicol\u00f3gico para comprender el fen\u00f3meno de la felicidad, indagando sobre las actividades que produc\u00edan el disfrute y la forma en que se sent\u00edan las personas cuando disfrutaban de s\u00ed mismas. Durante doce a\u00f1os, este equipo de psic\u00f3logos realiz\u00f3 entrevistas, formul\u00f3 cuestionarios y, sobre todo, implement\u00f3 el M\u00e9todo de Muestreo de Experiencia. Dicho m\u00e9todo consist\u00eda en entregarle a una persona un \u201cbusca\u201d y enviarle unos ocho mensajes de alerta al d\u00eda, de forma aleatoria, pidi\u00e9ndole que escribiera lo que estaba haciendo en ese momento y la forma en que se sent\u00eda cada vez que recib\u00eda el mensaje. Este m\u00e9todo fue utilizado con cien mil personas en diferentes partes del mundo y permiti\u00f3 obtener un informe casi continuo de sus vidas durante un determinado periodo de tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conclusi\u00f3n m\u00e1s sorprendente que surgi\u00f3 al analizar los resultados es que las experiencias \u00f3ptimas eran descritas en t\u00e9rminos muy similares por todas las personas, independientemente de su origen, de su edad, de sus rasgos culturales e, incluso, del tipo de actividad realizada. La experiencia \u00f3ptima, ese momento en el que las personas est\u00e1n tan involucradas en una actividad que su realizaci\u00f3n es intr\u00ednsecamente gratificante y nada m\u00e1s parece importarles, puede ser, entonces, un estado del ser humano que responde a unas caracter\u00edsticas universales. Lo que aqu\u00ed se presenta son los resultados de ese an\u00e1lisis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Orden en el caos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El testimonio de tantas personas que llegan al final de sus vidas sintiendo que han malgastado su tiempo entre la ansiedad y el aburrimiento, a pesar de haber acumulado grandes cantidades de dinero, de haber coleccionado aventuras amorosas o de haber ejercido un poder directo sobre otros, invita a preguntarse si el destino de nuestra especie nos lleva a permanecer siempre insatisfechos: si quiz\u00e1 nuestra naturaleza nos inclina a desear m\u00e1s de lo que podemos obtener o si tal vez buscamos la felicidad en el lugar equivocado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque el desencanto parece ser una constante. Tan pronto como se han resuelto las necesidades b\u00e1sicas, asegurando el alimento, encontrando abrigo y saciando los apetitos sexuales, las expectativas se incrementan y surgen nuevas necesidades. En esencia, mejorar la calidad de vida es una tarea inacabable, y por eso el inagotable listado de inventos y conquistas con las que hemos multiplicado colectivamente nuestros poderes materiales no ha reportado una mejora en el contenido de la experiencia humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sensaci\u00f3n continua de que existen otras cosas para hacer la vida mejor dificulta el disfrute de lo que se tiene en el presente, en la medida en que propicia el desorden mental conocido como \u201centrop\u00eda\u201d en el que la energ\u00eda ps\u00edquica se dispersa sin un rumbo claro, tratando de atender las m\u00faltiples necesidades o amenazas que se le presentan a la mente. Quien se obsesiona por la consecuci\u00f3n de todo lo que puede ser mejor, sacrifica su presente en beneficio de un futuro hipot\u00e9tico que siempre estar\u00e1 un paso m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para comprenderlo mejor, conviene definir qu\u00e9 es la conciencia humana y, en particular, cu\u00e1l es el rol que juega la atenci\u00f3n en su configuraci\u00f3n. Nuestra conciencia funciona como una central telef\u00f3nica, cuyo objetivo es organizar y priorizar las sensaciones, sentimientos, percepciones e ideas frente a lo que est\u00e1 sucediendo dentro y fuera del organismo, de tal modo que el cuerpo pueda evaluarlas y actuar en consecuencia. Al estar consciente, una persona no s\u00f3lo est\u00e1 expuesta a una sucesi\u00f3n continua de est\u00edmulos, sino que, a diferencia de lo que le sucede a ella misma mientras duerme o de lo que le ocurre a las dem\u00e1s especies, es capaz de controlarlos y dirigir el curso de los eventos. La conciencia es, entonces, \u201c<em>informaci\u00f3n intencionalmente ordenada\u201d, <\/em>y cada cual se encarga de definir qu\u00e9 informaci\u00f3n ingresa en su sistema, usando para esto su atenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante los millones de se\u00f1ales potenciales que est\u00e1n al alcance de una persona en cada instante, su atenci\u00f3n es la encargada de seleccionar las piezas de informaci\u00f3n que considera m\u00e1s relevantes para ingresarlas a la conciencia e ir construyendo con ellas la personalidad. Y como nuestra atenci\u00f3n es capaz de escudri\u00f1ar la memoria para recuperar en ella las referencias apropiadas que le permitan evaluar un acontecimiento y elegir un curso de acci\u00f3n, quien controla su atenci\u00f3n, controla su conciencia, pues puede evitar las distracciones y concentrarse todo el tiempo que desee en alcanzar sus objetivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La combinaci\u00f3n de todo lo que ha pasado por la conciencia de una persona -recuerdos, acciones, deseos, placeres y dolores- configura su personalidad, es decir, determina la jerarqu\u00eda de objetivos que la persona ha ido construyendo, pieza a pieza, a lo largo de la vida. Existe, pues, una relaci\u00f3n circular entre la personalidad y la atenci\u00f3n, pues as\u00ed como uno dirige su atenci\u00f3n hacia aquellas cosas que su personalidad prioriza, asimismo va configurando su personalidad en funci\u00f3n de las cosas a las cuales presta atenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Piense en un m\u00fasico, un m\u00e9dico, un navegante o un cazador. Cada uno de ellos ha entrenado su atenci\u00f3n para procesar se\u00f1ales que de otro modo pasar\u00edan inadvertidas. Y como la atenci\u00f3n es la que determina lo que entra o no en la conciencia y, por tanto, es la responsable de que sucedan otros actos mentales -como el recuerdo, el pensamiento, el sentimiento o la toma de decisiones-, la forma y el contenido de la vida dependen de la manera en que se utilice la atenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la misma fiesta, frente a unas condiciones objetivas exactamente iguales, cada persona enfocar\u00e1 su atenci\u00f3n hacia algo diferente, y obtendr\u00e1 por ello una percepci\u00f3n \u00fanica del evento, pues m\u00e1s que existir una sola realidad, hay tantas realidades como conciencias la experimenten. As\u00ed, el extrovertido perseguir\u00e1 una interacci\u00f3n placentera con otros, el triunfador buscar\u00e1 contactos \u00fatiles, el libertino explorar\u00e1 oportunidades de romance y el paranoico estar\u00e1 en guardia, buscando signos de peligro para evitarlos. Y esa inversi\u00f3n de energ\u00eda ps\u00edquica ser\u00e1 la responsable de lo que cada uno obtenga de la experiencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al estar inmersos en una realidad compleja, en un mundo natural regido por el caos, la atenci\u00f3n tiende a dispersarse y la entrop\u00eda se apropia de nuestra mente. A la amenaza de los deseos insatisfechos que dispersan nuestra atenci\u00f3n, se le suma tambi\u00e9n la impotencia de no poder controlar las fuerzas aleatorias en las que estamos inmersos y que, por su propia naturaleza, son absolutamente indiferentes a nuestras necesidades. El volc\u00e1n que hace erupci\u00f3n, el ciclo de la vida humana o el movimiento de las part\u00edculas escapan a nuestro control, porque no obedecen a nuestras reglas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para protegerse de ese caos y soportar el desamparo y la angustia que suscitan en nuestra conciencia, el ser humano ha levantado culturas estableciendo normas, metas y creencias comunes, en un intento por ordenar el ca\u00f3tico espectro de posibilidades que ofrece el universo y, de esta manera, reducir el impacto de la aleatoriedad sobre la experiencia. Pero cuando el basti\u00f3n de una cultura se desmorona, cuando las tradiciones \u00e9tnicas pierden actualidad, cuando el patriotismo es cuestionado, cuando los cimientos de la religi\u00f3n que explicaba el universo desparecen, en definitiva, cuando los valores culturales sucumben, entonces las personas pierden el sost\u00e9n y se hunden en un pantano de ansiedad y apat\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al percibir la dimensi\u00f3n de su soledad y notar que todo el despliegue cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico ha sido incapaz de reportarle orden y felicidad, cada persona reacciona a su modo, volcando toda su atenci\u00f3n hacia nuevos prop\u00f3sitos y tratar as\u00ed de controlar el caos de las fuerzas externas. Algunos buscan entonces soporte en un nuevo dogma, otros intentar huir de la angustia mediante el alcohol y las drogas y otros m\u00e1s tratan de aumentar su riqueza para ampliar su capacidad de acci\u00f3n y sentir que controlan la realidad. Pero la realidad seguir\u00e1 siendo dictada por la forma en que la conciencia perciba los hechos externos, as\u00ed que no basta con que \u00e9stos cambien para que alguien pueda considerarse m\u00e1s feliz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La batalla por la felicidad es una batalla contra la entrop\u00eda que desordena la conciencia. El estado opuesto a esa entrop\u00eda es el de la experiencia \u00f3ptima, que ocurre cuando la informaci\u00f3n que llega a la conciencia es congruente con las metas de la personalidad y entonces la energ\u00eda ps\u00edquica puede fluir sin ning\u00fan esfuerzo. Cuando alguien es capaz de organizar su conciencia para maximizar las situaciones de flujo, su calidad de vida mejorar\u00e1 invariablemente, porque incluso los asuntos rutinarios del trabajo o el hogar podr\u00e1n adquirir un prop\u00f3sito y volverse fuentes de disfrute.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A diferencia de la simple experimentaci\u00f3n del placer, cuyo disfrute es instant\u00e1neo y puede lograrse sin mayor esfuerzo (como sucede con las drogas o con el sexo f\u00e1cil), la experiencia \u00f3ptima requiere una atenci\u00f3n totalmente concentrada que genera un movimiento hacia delante, capaz de reconfigurar la conciencia y crear orden en ella. Cuando alguien ha optado por una meta y se involucra en ella hasta los l\u00edmites de su concentraci\u00f3n, cualquier cosa que haga le resultar\u00e1 agradable. Como sucede en los cuentos tradicionales en que los protagonistas \u201c<em>vivieron felices y comieron perdices<\/em>\u201d, el disfrute no llega solo, sino que es el resultado de haber combatido dragones, maleficios u obst\u00e1culos de todo tipo. Y una vez que alguien ha probado este goce, doblar\u00e1 sus esfuerzos para probarlo de nuevo. Por ello, las experiencias que hacen fluir la mente permiten que la personalidad crezca y se haga m\u00e1s compleja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La experiencia autot\u00e9lica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su ra\u00edz etimol\u00f3gica, la palabra <em>autot\u00e9lica<\/em> viene de los vocablos griegos <em>auto <\/em>y <em>telos<\/em> que significan, respectivamente, \u201c<em>en s\u00ed mismo<\/em>\u201d y \u201c<em>finalidad<\/em>\u201d. Una experiencia autot\u00e9lica es aquella en la que la recompensa obtenida se deriva del mismo acto de realizar la actividad. Es decir, la atenci\u00f3n de quien la experimenta se centra en la actividad en s\u00ed misma y no en sus posibles consecuencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una situaci\u00f3n as\u00ed, la energ\u00eda ps\u00edquica trabaja para reforzar la personalidad en lugar de perderse en unas metas extr\u00ednsecas y el resultado inmediato es una sensaci\u00f3n de disfrute y realizaci\u00f3n. Por esto, las experiencias autot\u00e9licas no est\u00e1n garantizadas por la presencia de ciertos factores exteriores, sino que responden prioritariamente a la disposici\u00f3n interna de la conciencia para evitar la ansiedad y el aburrimiento, poniendo orden en el caos de la mente. De hecho, una de las conclusiones obtenidas mediante el M\u00e9todo de Muestreo de la Experiencia fue que las actividades de ocio barato suelen ser mucho m\u00e1s satisfactorias que las que son costosas, desde el punto de vista de los recursos requeridos para ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace ya muchos siglos, Marco Aurelio sentenci\u00f3: \u201c<em>Si te sientes dolido por las cosas externas, no son \u00e9stas las que te molestan, sino tu propio juicio acerca de ellas. Y est\u00e1 en tu poder el cambiar este juicio ahora mismo<\/em>\u201d. De igual manera, la experiencia \u00f3ptima, aquella que disfrutamos por ser un fin en s\u00ed misma, es un proceso que ocurre en cada persona y que no depende de lo que sucede en el mundo, sino de la forma en que ese individuo lo asimila.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La investigaci\u00f3n que a este respecto se llev\u00f3 adelante durante doce a\u00f1os, y en la cual se estudi\u00f3 la vida diaria de miles de personas en todo el mundo, permite elucidar algunos elementos comunes en sus descripciones sobre los momentos de mayor disfrute y realizaci\u00f3n. Independientemente de que se trate de un escolar en Asia, de un joven escalador en Norteam\u00e9rica, de un ajedrecista sovi\u00e9tico, de una abuela en las monta\u00f1as de los Alpes o de un director de empresa, la descripci\u00f3n de lo que sienten cuando viven una experiencia de este estilo es sorprendentemente parecida. De sus testimonios se han extra\u00eddo las siguientes ocho caracter\u00edsticas, que en su conjunto permiten comprender mejor la naturaleza de tales experiencias:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>1- Desaf\u00edo que requiere habilidades<\/em><\/strong><strong>.<\/strong> Seg\u00fan los testimonios recogidos, el disfrute en una actividad llega a su punto m\u00e1ximo cuando los desaf\u00edos est\u00e1n en justo equilibrio con las habilidades personales. Cuando un tenista h\u00e1bil se enfrenta con uno menos diestro, el primero se aburrir\u00e1, mientras que el segundo se sentir\u00e1 ansioso y frustrado. El disfrute s\u00f3lo aparece cuando se logra el punto medio entre el aburrimiento y la inquietud. Esto explica por qu\u00e9 las actividades de flujo conducen al crecimiento y al descubrimiento; nadie puede disfrutar haciendo lo mismo durante mucho tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo general, la actividad autot\u00e9lica debe tener unos objetivos que sean alcanzables gracias al conjunto de habilidades y destrezas que la persona posee. Y esas actividades pueden ser f\u00edsicas, como sucede con el deporte, o mentales, como sucede con la lectura o con cualquier otra actividad en la que haya que manipular informaci\u00f3n simb\u00f3lica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las competiciones son una forma corriente de encontrar desaf\u00edos que pueden estimular y agrandarse, pero cuando vencer al adversario se vuelve m\u00e1s importante que lograr el mejor desempe\u00f1o posible, entonces el disfrute tiende a desaparecer. Una competici\u00f3n es agradable cuando se la percibe como un medio para perfeccionar las propias habilidades, pero no cuando es asumida como un fin en s\u00ed misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>2- Concentraci\u00f3n y enfoque<\/em><\/strong>. Cierto jugador de ajedrez afirmaba que cuando se juega una partida en un torneo \u201c<em>el techo podr\u00eda caerse y, si no le cayese justo encima, usted no se dar\u00eda ni cuenta<\/em>\u201d. Cuando la atenci\u00f3n est\u00e1 completamente absorta en una actividad, lo que la persona est\u00e1 haciendo llega a ser algo espont\u00e1neo, casi autom\u00e1tico, y el protagonista deja de ser consciente de s\u00ed mismo como un ser separado de lo que hace. Por eso muchos describen la experiencia como un estado de flujo, en el que la mente discurre libre y arm\u00f3nicamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la medida en que la atenci\u00f3n est\u00e1 completamente dirigida a la acci\u00f3n que se realiza, la persona alcanza un alt\u00edsimo grado de concentraci\u00f3n en un campo muy limitado y concreto de atenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>3- Metas claras<\/em><\/strong>. Aunque el tiempo que duran las distintas actividades placenteras es muy variable, y mientras que unas culminan en pocos segundos otras pueden alargarse d\u00edas enteros, en todas ellas la persona es consciente de las metas o prop\u00f3sitos finales. As\u00ed, el jugador de tenis tiene claro que debe lograr ubicar la pelota en el \u00e1rea de su rival, el navegante de alta mar sabe que en alg\u00fan momento deber\u00e1 arribar a tierra firme y la anciana que fluye diariamente mientras cuida de sus vacas y de su huerto sabe que de all\u00ed obtendr\u00e1 el alimento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso de los artistas se da una situaci\u00f3n particular. A pesar de saber que quieren pintar un cuadro, componer una canci\u00f3n o escribir una historia, sus metas siguen siendo bastante difusas y s\u00f3lo se van definiendo en el transcurso de la actividad creativa. Pero seg\u00fan lo detectado en este estudio, las actividades que llevan en su propia esencia el libre espacio de la improvisaci\u00f3n, s\u00f3lo llegan a disfrutarse cuando sus protagonistas son capaces de ir construyendo las reglas y las metas sobre la marcha. Y as\u00ed como el pintor va definiendo con cada trazo su objetivo final, as\u00ed mismo los m\u00fasicos de jazz van d\u00e1ndole un cauce definido a una improvisaci\u00f3n musical.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>4- Directa e inmediata retroalimentaci\u00f3n<\/em><\/strong><strong>. <\/strong>Muchos cirujanos afirman que una de las razones por las que les apasiona su trabajo es el hecho de que, al realizar una operaci\u00f3n, pueden saber directamente si lo est\u00e1n haciendo bien o no. Y agregan que no soportar\u00edan la situaci\u00f3n de un m\u00e9dico interno, ni mucho menos la de un psicoanalista, que s\u00f3lo obtienen pruebas de su rendimiento en un periodo largo e incierto de tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tan cierto como que la sensaci\u00f3n de estar haciendo algo bien es uno de los componentes de la experiencia \u00f3ptima, lo es el hecho de que todas las personas son capaces de afinar su atenci\u00f3n para percibir las se\u00f1ales de \u00e9xito o aprobaci\u00f3n de formas que a otros les resultan invisibles. Hasta el psicoanalista puede encontrar retroalimentaci\u00f3n continua en los gestos, palabras o actitudes de su paciente, e incluso el artista que compone en solitario puede tener indicios de que su obra est\u00e1 bien realizada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad, el tipo de retroalimentaci\u00f3n que se reciba es irrelevante: lo importante es poder tener la sensaci\u00f3n de que la tarea o actividad se est\u00e1 haciendo bien, porque sentir que se ha tenido \u00e9xito en alcanzar la meta crea orden en la conciencia y fortalece la estructura de la personalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>5- No hay espacio para otras informaciones<\/em><\/strong>. Cierto escalador defin\u00eda este hecho muy atinadamente con la siguiente descripci\u00f3n de sus ascensos en la roca: \u201c<em>Todo lo que puedo recordar son los \u00faltimos treinta segundos, y todo lo que puedo pensar hacia el futuro se concentra en los pr\u00f3ximos cinco minutos<\/em>\u201d. En los momentos de flujo la atenci\u00f3n excluye toda la informaci\u00f3n que ocupa la cabeza y que no es de utilidad para lo que se est\u00e1 realizando; las preocupaciones de la vida ordinaria quedan excluidas de la mente. Es como si la persona, mientras se mantiene la actividad, desconectara su memoria y alejara la entrop\u00eda poniendo orden en su mente y olvidando los aspectos desagradables de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>6- Un sentimiento de control personal sobre la situaci\u00f3n o actividad<\/em><\/strong>. Seg\u00fan los testimonios directos, el disfrute de las actividades de riesgo como el vuelo con ala delta, el alpinismo o el buceo a gran profundidad, no deriva del peligro en s\u00ed mismo, sino de la capacidad para minimizarlo. Y aunque algunas personas afirman que detr\u00e1s de un deportista de riesgo se esconde una personalidad patol\u00f3gica que se deleita tentando a la muerte, el placer que se deriva de estas actividades surge precisamente de una saludable sensaci\u00f3n de ser capaz de controlar fuerzas potencialmente peligrosas. En toda actividad existen unos peligros objetivos, que son impredecibles e inevitables (como por ejemplo, un derrumbe) y unos peligros subjetivos, que provienen de la falta de habilidad o la incapacidad para estimar correctamente los peligros. Los deportistas de riesgo buscan limitar tanto como sea posible los primeros y eliminar por completo los segundos, mediante una rigurosa disciplina y una s\u00f3lida preparaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero esto no es una caracter\u00edstica exclusiva de los deportes de riesgo, pues toda experiencia de flujo involucra la sensaci\u00f3n de tener el control o la falta de preocupaci\u00f3n por perderlo. De hecho, dicha sensaci\u00f3n de controlar la entrop\u00eda explica tambi\u00e9n por qu\u00e9 las actividades de flujo pueden ser tan adictivas y por qu\u00e9, por ejemplo, tantos ajedrecistas vuelven la espalda al \u201cdesorden\u201d del mundo real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien algunos consideran que los juegos de azar constituyen una excepci\u00f3n a esta regla, lo cierto es que el disfrute de estos jugadores est\u00e1 \u00edntimamente ligado a la sensaci\u00f3n subjetiva de que controlan el destino y de que sus habilidades juegan un papel importante en el resultado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>7- P\u00e9rdida del sentimiento de autoconciencia<\/em><\/strong><strong>.<\/strong> Cuando se experimenta la sensaci\u00f3n de flujo, desaparece de la conciencia algo a lo que com\u00fanmente dedicamos mucha atenci\u00f3n: la propia personalidad. Muchas personas describen estos episodios diciendo que es como si no tuviesen ego, y como las demandas del \u201cyo\u201d consumen continuamente una elevada cantidad de energ\u00eda, el liberarse de ellas deja el camino libre para que la atenci\u00f3n se dedique a otros fines. Parad\u00f3jicamente, cuando logramos olvidarnos de qui\u00e9n o de qu\u00e9 somos, podemos expandir aquello que somos. La experiencia \u00f3ptima permite as\u00ed una forma de trascendencia, pues al perder moment\u00e1neamente la personalidad, sobrepasamos el propio yo, que podr\u00e1 emerger con m\u00e1s fuerza tras la experiencia vivida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este fen\u00f3meno, adicionalmente, suele venir aparejado a una sensaci\u00f3n de fusi\u00f3n con el entorno que, seg\u00fan el caso, puede estar configurado por la monta\u00f1a, el mar, el colectivo de personas con el que se realiza la actividad o cualquier otro componente del cosmos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>8- Distorsi\u00f3n del sentido del tiempo<\/em><\/strong>. Durante el disfrute de la experiencia autot\u00e9lica, la dimensi\u00f3n objetiva del mundo externo se vuelve irrelevante, y la percepci\u00f3n subjetiva de la experiencia temporal se ve alterada. Por eso muchas personas afirman que el tiempo parece pasar m\u00e1s r\u00e1pidamente, mientras que otros, como un bailar\u00edn de ballet describiendo un complicado giro que dura menos de un segundo en tiempo real, afirman que los segundos pueden llegar a durar eternidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Las condiciones para el disfrute<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque en algunas ocasiones la experiencia autot\u00e9lica pueda ser el resultado de una coincidencia afortunada entre las condiciones externas y las internas, lo normal es que sea el resultado de una actividad estructurada, que exige un esfuerzo inicial que ha costado realizar. En todo caso, las investigaciones adelantadas permiten ver que hay algunas actividades especialmente propicias para suscitar estados de flujo, y que hay, tambi\u00e9n, ciertas caracter\u00edsticas personales que ayudan a alcanzar ese estado de disfrute y trascendencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto al primer aspecto, muchas de las actividades que el hombre ha dise\u00f1ado ten\u00edan como finalidad original garantizar el disfrute. De hecho, si la ciencia misma no le hubiera reportado alg\u00fan tipo de placer al ser humano, cabr\u00eda preguntarse si el curso de la humanidad no habr\u00eda sido completamente diferente. En todo caso, cuando pensamos en los rituales, en los juegos, en las expresiones art\u00edsticas, en los deportes o en otras actividades cuya funci\u00f3n primaria es la de ofrecer experiencias agradables, nos encontramos frente a experiencias autot\u00e9licas, en el sentido de que su finalidad no va m\u00e1s all\u00e1 del placer de realizarlas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caso de los juegos es muy ilustrativo. Roger Caillois establece una diferencia entre cuatro tipos de juegos: los de competencia, que llama <em>agon<\/em>; los de azar, o <em>alea<\/em>; los de v\u00e9rtigo, <em>ilinx,<\/em> y los de representaci\u00f3n, <em>mimesis<\/em>. Todos ellos tienen en com\u00fan el hecho de que ofrecen una sensaci\u00f3n de descubrimiento creativo que transporta a la persona a una nueva realidad. Por eso, al competir en una carrera, al jugar a los dados, al tirarse en paraca\u00eddas o al interpretar un rol teatral, la personalidad logra entrar en un estado de flujo y aumentar de esa forma su complejidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cultura en la cual habita una persona puede facilitar o limitar sus experiencias \u00f3ptimas. Al fin y al cabo, la cultura opera como un juego a gran escala, pues impone una serie de reglas y de metas que permiten canalizar la atenci\u00f3n de las personas y, en el caso de que \u00e9stas cuenten con las habilidades necesarias para desempe\u00f1arse en ese espectro, pueden facilitar la ocurrencia de experiencias \u00f3ptimas. En otros casos, sin embargo, los valores culturales pueden dificultar la aparici\u00f3n de experiencias individuales de flujo, como cuando tienden a censurar el disfrute o cuando promueven la esclavitud o la opresi\u00f3n. M\u00e1s concretamente, existen dos situaciones t\u00edpicas que, a nivel social, obstaculizan el placer individual. La primera est\u00e1 dada por la <em>anomia<\/em>, que se caracteriza por una ausencia de reglas claras, y la segunda por la <em>alienaci\u00f3n, <\/em>que se presenta cuando el sistema lleva a las personas a actuar de forma contraria a sus propias metas. En el primer caso, el individuo no sabe en qu\u00e9 invertir la energ\u00eda ps\u00edquica; en el segundo, no puede enfocarla hacia lo que realmente desea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo caso, y como ya se ha dicho, las circunstancias externas no son suficientes para explicar el fen\u00f3meno del flujo. As\u00ed como una persona libre, en una cultura que promueve el disfrute y la felicidad, puede ser incapaz de superar el tedio y la apat\u00eda al realizar una actividad t\u00edpicamente satisfactoria, una persona puede vivenciar una experiencia \u00f3ptima en medio de la adversidad m\u00e1s aterradora: ah\u00ed est\u00e1n para probarlo los testimonios de muchos supervivientes de los campos de concentraci\u00f3n o las personas que tras quedar parapl\u00e9jicas o ciegas, sostienen que su desgracia les ha permitido enfocar su atenci\u00f3n en unas metas muy bien definidas, reduci\u00e9ndoles las elecciones no esenciales y, de esta forma, d\u00e1ndole sentido a su existencia. Ante estos ejemplos de control de la conciencia y de virtud, conviene recordar estas palabras que Francis Bacon atribu\u00eda a S\u00e9neca: \u201c<em>Las cosas buenas que provienen de la prosperidad deben ser deseadas, pero las cosas buenas que provienen de la adversidad deben ser admiradas\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien las investigaciones para indagar por qu\u00e9 algunos individuos son m\u00e1s proclives a experimentar flujo no han dado una respuesta un\u00edvoca sobre las caracter\u00edsticas personales que facilitan su desarrollo, s\u00ed han podido, por el contrario, identificar algunas circunstancias personales que act\u00faan de impedimento para disfrutar una experiencia \u00f3ptima. Entre ellas se han catalogado especialmente cuatro perfiles: los esquizofr\u00e9nicos, los que sufren un desorden de atenci\u00f3n, los que sienten aversi\u00f3n al rid\u00edculo y los ego\u00edstas. En todos los casos, el problema tiene que ver con el control de la propia conciencia y la capacidad de enfocar la atenci\u00f3n. Los esquizofr\u00e9nicos son incapaces de mantener las cosas dentro o fuera de la conciencia, las personas con des\u00f3rdenes de atenci\u00f3n no pueden concentrarse y, por tanto, su energ\u00eda ps\u00edquica resulta demasiado err\u00e1tica y fluida. Por su parte, tanto los t\u00edmidos como los ego\u00edstas tienden a canalizar su atenci\u00f3n hacia ellos mismos, priv\u00e1ndose de la posibilidad de disfrutar cosas que est\u00e1n fuera de ellos cuando no les reportan beneficios o pueden ocultar una amenaza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La \u201cgente de flujo\u201d, en definitiva, ser\u00eda aquella que logra disfrutar de situaciones que otros encontrar\u00edan insufribles y convertir condiciones objetivamente adversas en experiencias subjetivamente agradables. Tal vez la caracter\u00edstica primordial de estas personalidades consista en no ser conscientes de s\u00ed mismas o en tener un prop\u00f3sito firmemente dirigido que apunta hacia fuera del propio yo. Contar con la autoconfianza necesaria para poder concentrar la energ\u00eda ps\u00edquica en algo diferente de uno mismo da la libertad para observar y analizar el entorno, y descubrir en \u00e9l nuevos retos para la acci\u00f3n. Bertrand Russell sintetiz\u00f3 con precisi\u00f3n lo que constituye construir una personalidad autot\u00e9lica: \u201c<em>Gradualmente aprend\u00ed a ser indiferente a mi yo y mis deficiencias; centr\u00e9 mi atenci\u00f3n cada vez m\u00e1s sobre los objetos externos<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Las formas del disfrute<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A efectos de una experiencia \u00f3ptima, la distinci\u00f3n entre actividades que involucran el cuerpo y actividades que involucran la mente tiende a ser enga\u00f1osa, pues si se quiere que sea agradable, toda actividad mental tiene un soporte en la dimensi\u00f3n f\u00edsica y toda actividad f\u00edsica implica un componente mental. As\u00ed, por ejemplo, aunque el disfrute sexual tiende a ser el resultado de una interacci\u00f3n f\u00edsica, la v\u00edctima de una violaci\u00f3n dif\u00edcilmente experimentar\u00e1 placer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo caso, es posible establecer una distinci\u00f3n aproximada entre las actividades de disfrute predominantemente f\u00edsicas y aquellas en las que el placer se deriva, especialmente, de un ejercicio de la mente. Entre las primeras es posible incluir todas las funciones que puede desempe\u00f1ar el cuerpo humano, como ver, o\u00edr, tocar, saborear, nadar, correr, escalar y muchas otras, pues a cada una de ellas corresponden diferentes experiencias de flujo. Entre las segundas, habr\u00eda que incluir todas las experiencias placenteras de naturaleza simb\u00f3lica que se apoyan en un sistema abstracto de notaci\u00f3n, como el lenguaje o las matem\u00e1ticas, m\u00e1s que en un objeto o sensaci\u00f3n accesible a los sentidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo m\u00e1s sencillo para mejorar la calidad de vida consiste en aprender a controlar el cuerpo y sus sentidos. Cuando \u00e9stos no han sido educados, arrojan una informaci\u00f3n ca\u00f3tica; pero si uno toma conciencia de las capacidades del cuerpo y aprende a imponer orden en \u00e9l, la entrop\u00eda ceder\u00e1 ante una agradable armon\u00eda en la conciencia. En realidad, el disfrute de las actividades f\u00edsicas no depende de lo que se hace, sino de la forma en que se hace. Para alcanzar el flujo, m\u00fasculo y cerebro deben involucrarse de la forma indicada; no basta con realizar las actividades buscando una meta externa, como estar a la moda, sobresalir u obtener privilegios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1s nada ilustre tan claramente el cambio en nuestras actitudes hacia el valor de la experiencia como la evoluci\u00f3n de las palabras \u201camateur\u201d y \u201cdiletante\u201d, que ya no se usan para elogiar los estados subjetivos, sino para catalogar la calidad del rendimiento. \u201cAmateur\u201d, que viene del verbo lat\u00edn <em>amare <\/em>(amar), se refer\u00eda a la persona que amaba lo que hac\u00eda, mientras que \u201cdiletante\u201d, del lat\u00edn <em>delectare<\/em> (que significa \u201cencontrar delicia en\u201d), alud\u00eda a alguien que disfrutaba realizando una actividad determinada. La connotaci\u00f3n negativa que han asumido estos dos t\u00e9rminos es el resultado de una confusi\u00f3n entre metas intr\u00ednsecas y extr\u00ednsecas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con todas las actividades f\u00edsicas ocurre lo mismo que con la sexualidad; pueden ser tortuosas o pueden ser una enorme fuente de disfrute, si se est\u00e1 dispuesto a controlarlas y cultivarlas para lograr una complejidad mayor. Y as\u00ed como los placeres sexuales se canalizan y sofistican a trav\u00e9s del erotismo, as\u00ed mismo la necesidad f\u00edsica de ingerir calor\u00edas se ha convertido en un arte que ofrece placer y disfrute.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero para alcanzar la experiencia \u00f3ptima es indispensable prestar atenci\u00f3n a los est\u00edmulos que llegan a nuestros sentidos. Un gourmet invierte su energ\u00eda ps\u00edquica en desarrollar un paladar discriminativo, un esteta refina su sentido de la vista contemplando obras de arte y hermosos paisajes y un mel\u00f3mano no se limita a o\u00edr los sonidos, sino que pone toda su atenci\u00f3n en escucharlos. Y todos ellos logran entrar en estado de flujo a trav\u00e9s del gusto, la visi\u00f3n o el o\u00eddo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo caso, y como ya se dijo, las cosas buenas de la vida no provienen solamente de los sentidos. Algunas de las mejores experiencias se generan dentro de la mente, cuando nuestras habilidades de pensar se enfrentan a un desaf\u00edo adecuado. Jugar con las ideas es algo intr\u00ednsecamente placentero y, por eso la ciencia, la historia y la filosof\u00eda constituyen fuentes inagotables de disfrute. Siempre que nos enfrentamos a un sistema de notaci\u00f3n abstracto le proponemos a nuestra mente un desaf\u00edo interno cuya resoluci\u00f3n es fuente de disfrute. As\u00ed, por ejemplo, hay individuos que son expertos en interpretar una partitura y no necesitan escuchar las notas reales para disfrutar de una pieza musical.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La actividad de disfrute mental m\u00e1s frecuentemente mencionada es la lectura. Pero junto a ella existe una infinidad de actividades que involucran a las palabras, ya que \u00e9stas permiten entrar en flujo a diversos niveles de complejidad. Una forma sencilla consiste en resolver crucigramas y otra m\u00e1s elevada es el arte de la conversaci\u00f3n cuando esta no persigue objetivos pr\u00e1cticos, sino que se desarrolla por el solo placer que ella misma produce. Desde que somos peque\u00f1os, experimentamos un enorme placer en jugar con las palabras, intercambiarlas, discurrir por sus ambig\u00fcedades, construir con ellas nuevas realidades. La escritura, por ejemplo, pone las palabras al servicio de nuestra imaginaci\u00f3n, permiti\u00e9ndonos construir realidades diferentes, y por eso mismo es una fuente potencial de experiencias \u00f3ptimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las habilidades necesarias para llegar a ser un gran poeta, un atleta profesional, un experto catador de vinos, un cient\u00edfico o un bailar\u00edn de ballet son tan dif\u00edciles de desarrollar que casi nadie tiene la suficiente energ\u00eda ps\u00edquica para desarrollar m\u00e1s de una. Sin embargo, cualquiera puede llegar a ser un diletante en muchas \u00e1reas, desarrollando las habilidades suficientes para encontrar deleite en muchas de las cosas que el cuerpo y la mente pueden hacer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un lapso de doce a\u00f1os, desde la primera aparici\u00f3n de art\u00edculos en revistas acad\u00e9micas sobre el flujo, este concepto ha resultado muy \u00fatil a psic\u00f3logos, soci\u00f3logos, antrop\u00f3logos, evolucionistas y religiosos. Pero su alcance ha rebasado el \u00e1mbito de las discusiones acad\u00e9micas y ha encontrado un sinn\u00famero de aplicaciones pr\u00e1cticas; instituciones educativas, organizaciones empresariales, dise\u00f1adores de productos para el ocio y el disfrute, psicoterapeutas cl\u00ednicos y muchos otros, han encontrado en la noci\u00f3n de \u201cflujo\u201d una alternativa inestimable para mejorar la calidad de vida de las personas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por la gran influencia que ejercen sobre nosotros y por los largos periodos que dedicamos a ellas, las dos dimensiones de la vida humana que mayor impacto tienen en la calidad de vida son el trabajo y las relaciones con otras personas. En ambos casos, una conciencia bien estructurada, capaz de enfocar la atenci\u00f3n en actividades intr\u00ednsecamente gratificantes, podr\u00e1 sacar el m\u00e1ximo provecho de las situaciones, derivando de ellas diferentes fuentes de disfrute.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay dos caminos para aumentar las experiencias \u00f3ptimas en la vida. El primero consiste en cambiar las fuerzas externas y buscar escenarios m\u00e1s propicios para el disfrute. No se puede ignorar, por ejemplo, que algunas culturas de cazadores n\u00f3madas se hundieron en el m\u00e1s profundo desasosiego cuando las circunstancias les obligaron a asentarse en un lugar y desarrollar la agricultura. Y de la misma forma en que para ellos la caza resultaba mucho m\u00e1s divertida que la agricultura, est\u00e1 claro que la gente disfruta m\u00e1s con un trabajo activo y creativo que con las tareas puramente mec\u00e1nicas de la era industrial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, las circunstancias externas no garantizan el disfrute personal. Al fin y al cabo, antes que ser una dimensi\u00f3n m\u00e1s de la vida, la experiencia subjetiva constituye la vida misma. El disfrute depende, pues, de la capacidad de cada uno para sentirlo. El segundo camino, y en gran medida el verdadero, implica forjarse una personalidad autot\u00e9lica, aprendiendo a controlar la conciencia, a reconocer oportunidades para la acci\u00f3n, a mejorar las habilidades y a fijarse metas alcanzables. Quienes lo logran, tienen todo el potencial para vivir una vida llena de riqueza, intensidad y significado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Fuente:<\/span> Leader Summaries<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un cient\u00edfico entra por la ma\u00f1ana a trabajar en su estudio y cuando menos lo piensa, se da cuenta de que ya es de noche y que ha pasado todo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":2473,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[579,580],"class_list":["post-2472","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-docencia","tag-flow","tag-mihaly-csikszentmihalyi"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/02\/croppedimage690358-flow.jpg?fit=690%2C358","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4aovR-DS","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2472","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2472"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2472\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2474,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2472\/revisions\/2474"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2473"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2472"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2472"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2472"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}