{"id":2279,"date":"2013-12-29T23:54:11","date_gmt":"2013-12-30T02:54:11","guid":{"rendered":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/?p=2279"},"modified":"2013-12-29T23:59:11","modified_gmt":"2013-12-30T02:59:11","slug":"factores-de-riesgo-de-proteccion-y-la-prevencion-primaria-del-uso-indebido-de-drogas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/factores-de-riesgo-de-proteccion-y-la-prevencion-primaria-del-uso-indebido-de-drogas\/","title":{"rendered":"Factores de riesgo, de protecci\u00f3n y la prevenci\u00f3n primaria del uso indebido de drogas"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"line-height: 1.5em;\">La cuesti\u00f3n de por qu\u00e9 algunos j\u00f3venes empiezan a usar drogas y otros no es compleja. Se considera que radica en la interrelaci\u00f3n de varios factores, entre ellos factores gen\u00e9ticos y ambientales. Los atributos o condiciones que aumentan o disminuyen la probabilidad de que las personas consuman drogas se denominan \u201cfactores de riesgo\u201d y \u201cfactores de protecci\u00f3n\u201d. Todos poseen o presentan una combinaci\u00f3n de esos factores en su entorno personal, familiar, social, educativo, comunitario y social. El uso de drogas entra\u00f1a muchos de los factores de riesgo y de protecci\u00f3n de otros comportamientos problem\u00e1ticos (como la violencia, la actividad delictiva o el bajo rendimiento escolar) o problemas internalizados menos perturbadores desde el punto de vista social (como la timidez extrema, la depresi\u00f3n o la ansiedad).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los factores de riesgo y de protecci\u00f3n pueden afectar al desarrollo del individuo en cualquier momento, desde la concepci\u00f3n, a lo largo de la ni\u00f1ez, hasta la adolescencia y la vida adulta. Algunos ni\u00f1os se vuelven vulnerables debido a factores de riesgo acumulados en las primeras etapas de la vida. Por ejemplo, un lazo afectivo d\u00e9bil con los padres en la infancia puede contribuir a problemas precoces de comportamiento que pueden afectar al rendimiento escolar y las relaciones con los amigos. En otros casos, los j\u00f3venes que no tienen problemas pueden volverse vulnerables de resultas de factores de riesgo que surgen en determinada etapa de la vida (por ejemplo, el hecho de sentirse abandonado por uno de los padres, o por ambos, porque se han separado, la vida en una nueva comunidad o la aversi\u00f3n al estudio). Los factores de protecci\u00f3n ayudan a encontrar un camino sano y amortiguan los factores de riesgo, especialmente en los per\u00edodos dif\u00edciles de la vida. Algunos ni\u00f1os poseen ciertas caracter\u00edsticas y habilidades innatas que les confieren protecci\u00f3n, pero todos los ni\u00f1os se benefician de los efectos protectores de un entorno familiar, social, educativo y comunitario sano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00a01. Factores personales <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Numerosos factores personales, entre ellos factores gen\u00e9ticos, biol\u00f3gicos, de personalidad, de salud mental y de preparaci\u00f3n para la vida, ayudan a determinar si un joven va a consumir drogas o va a presentar cualquier otro comportamiento problem\u00e1tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La estructura gen\u00e9tica de la persona puede desembocar en una vulnerabilidad a problemas de uso de drogas que pueden o no presentarse, lo que depender\u00e1 del entorno en que viva (por ejemplo, la actitud de los padres y de la comunidad con respecto al uso de drogas) y de experiencias individuales concretas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consumir drogas, alcohol o tabaco durante el embarazo puede afectar, ya sea en forma sutil o de manera espectacular, al desarrollo y la vulnerabilidad del ni\u00f1o en el futuro, seg\u00fan la sustancia y el momento y alcance del consumo. Hay problemas de salud mental que se presentan en la infancia, especialmente un trastorno de conducta o el trastorno de la concentraci\u00f3n o d\u00e9ficit de atenci\u00f3n, que pueden desencadenar el consumo de drogas m\u00e1s adelante. El uso de tabaco y alcohol hacia el final de la ni\u00f1ez o en la primera adolescencia puede derivar de problemas anteriores y es un factor de riesgo de uso de drogas posteriormente. Los problemas de salud mental tienden a presentarse con m\u00e1s frecuencia durante la adolescencia y suelen estar vinculados al aumento del riesgo del uso de drogas. En algunos j\u00f3venes el uso de drogas puede ser un intento de aliviar problemas de salud mental. En la adolescencia, una personalidad orientada hacia la b\u00fasqueda de sensaciones es un factor de riesgo de uso de drogas, pero tambi\u00e9n lo son los problemas internalizados (como la ansiedad). En la infancia, un temperamento sin complicaciones es un factor de protecci\u00f3n que amortigua la influencia de los factores de riesgo y disminuye la probabilidad de usar drogas m\u00e1s adelante y de tener otros comportamientos problem\u00e1ticos. Las principales caracter\u00edsticas o habilidades que brindan protecci\u00f3n a lo largo de la ni\u00f1ez son la confianza en los dem\u00e1s y en s\u00ed mismo, as\u00ed como en la propia capacidad para hacer frente a las exigencias de la vida, la posibilidad de tomar la iniciativa, un sentido de identidad bien formado y la posibilidad de sentir y expresar intimidad. En lo que respecta al uso de drogas, al pasar a la adolescencia, un temperamento prudente es un factor de protecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00a02. Factores familiares <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La calidad de la vida familiar es un factor importante que afecta a la salud y el comportamiento a lo largo de la ni\u00f1ez y la adolescencia. La privaci\u00f3n precoz (por ejemplo, la falta de afecto de las personas encargadas de cuidar al ni\u00f1o, la falta de atenci\u00f3n o los abusos) suele tener un efecto profundo a lo largo de toda la vida. Los hijos de personas drogodependientes o alcoh\u00f3licas corren especial riesgo de usar drogas en el futuro. En la adolescencia, la disciplina y las normas familiares son factores importantes y los m\u00e9todos extremos (es decir, ser demasiado tolerante o demasiado riguroso) pueden acarrear problemas. Las transiciones o los cambios importantes en la vida de la familia (por ejemplo, la separaci\u00f3n de los padres, la p\u00e9rdida de un miembro cercano de la familia o el traslado a un nuevo barrio o centro de estudios) pueden poner en peligro a un joven. Los padres que saben escuchar, que tienen expectativas razonables, que vigilan las actividades de sus hijos y que sirven de modelo de actitud y comportamiento sanos (por ejemplo, en relaci\u00f3n con el uso de medicamentos) tienen un efecto protector.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00a03. Factores sociales <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las influencias sociales desempe\u00f1an un papel cada vez m\u00e1s prominente a medida que los ni\u00f1os se acercan a la adolescencia. En algunas sociedades los medios de difusi\u00f3n han contribuido a que el uso de drogas se considere normal. Eso es importante, ya que los j\u00f3venes tienden a dejarse influir por su percepci\u00f3n de lo com\u00fan o \u201cnormativo\u201d que es el uso de drogas en sus redes sociales. Si los amigos o compa\u00f1eros de un joven fuman, beben o usan drogas, o si se cree que lo hacen, es m\u00e1s probable que el joven tambi\u00e9n lo haga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, el fen\u00f3meno de la influencia de los compa\u00f1eros como factor de riesgo es complejo; esa influencia muy rara vez adopta la forma de coerci\u00f3n manifiesta para probar drogas, como se supone algunas veces. La decisi\u00f3n de usar una droga en particular tambi\u00e9n est\u00e1 vinculada a la percepci\u00f3n del riesgo que pueda entra\u00f1ar el uso de esa droga. Cuando se trata de una droga nueva, puede suceder que al principio se disponga de escasa informaci\u00f3n acerca de los riesgos o las consecuencias de utilizarla. Con frecuencia ese vac\u00edo se llena con informaci\u00f3n err\u00f3nea, que da la idea, tambi\u00e9n err\u00f3nea, de que la droga es inocua o que quienes la consumen son diferentes, de alguna manera, de otros consumidores de drogas. A medida que se perciben m\u00e1s los riesgos de usar la droga, su \u00edndice de uso tiende a disminuir. Sin embargo, es mejor considerar el concepto de riesgo vinculado a la droga en relaci\u00f3n con los beneficios percibidos por el joven.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos j\u00f3venes pueden considerar que un comportamiento malsano como el uso de drogas tiene importantes beneficios sociales (por ejemplo, ayudarles a ser diferentes o a hacer amigos). En consecuencia, conocer los riesgos de la droga no es un factor de protecci\u00f3n en s\u00ed mismo, pero s\u00ed lo es creer que los riesgos relativos que conlleva usarla son mayores que los beneficios. Un inter\u00e9s espiritual, la participaci\u00f3n en actividades recreativas sanas y el servicio a la comunidad son importantes factores sociales que brindan protecci\u00f3n durante la adolescencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00a04. Factores de g\u00e9nero <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe tener en cuenta las diferencias de g\u00e9nero con respecto a los factores de protecci\u00f3n y de riesgo en relaci\u00f3n con el uso de drogas. Ciertos factores de protecci\u00f3n y de riesgo pueden ser igualmente importantes para los varones y las ni\u00f1as (por ejemplo, el apoyo social, el rendimiento escolar o la pobreza), pero pueden expresarse de diferente manera. En los varones es mayor la prevalencia de los trastornos de conducta y del trastorno de la concentraci\u00f3n o d\u00e9ficit de atenci\u00f3n durante la infancia, lo que puede dar lugar a que se relacionen antes que las ni\u00f1as con otros ni\u00f1os problem\u00e1ticos y empiecen tambi\u00e9n antes a usar drogas. Hay otros factores de riesgo que parecen ser m\u00e1s importantes en las ni\u00f1as, por ejemplo, tener una mala imagen de s\u00ed mismo o poca autoestima, complejos por el peso, una pubertad precoz o un alto grado de ansiedad o depresi\u00f3n. Durante la adolescencia las ni\u00f1as dan m\u00e1s importancia a las relaciones sociales que los varones; tambi\u00e9n parecen dejarse influir m\u00e1s por los amigos que usan drogas. Ciertos factores de protecci\u00f3n, como el apoyo de los padres y una disciplina consecuente, tienden a ser m\u00e1s importantes para las ni\u00f1as que para los varones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00a05. Factores educacionales <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La posibilidad de asistir a clase es un importante factor de protecci\u00f3n; la calidad de la experiencia educativa ejerce una gran influencia en la salud de los ni\u00f1os y en las probabilidades de que adopten comportamientos de riesgo como el uso de drogas. Los j\u00f3venes que no estudian o que no tienen una buena relaci\u00f3n con sus compa\u00f1eros y sus profesores (por ejemplo, los que son v\u00edctimas de acoso o tienen la sensaci\u00f3n de estar marginados, o los que no se interesan por sus estudios o por otras actividades) tienen m\u00e1s probabilidades de sufrir problemas de salud mental y de adoptar diversos tipos de comportamientos peligrosos para la salud, entre ellos el uso de drogas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estudiantes que sienten apego por sus profesores, por el estudio y por su entorno social tienen menos problemas de salud mental y m\u00e1s resistencia al comportamiento peligroso para la salud y tambi\u00e9n tienen m\u00e1s probabilidades de rendir en los estudios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los centros de ense\u00f1anza que sistem\u00e1ticamente intentan fortalecer los lazos entre profesores, padres y estudiantes ejercen un efecto protector importante tanto en lo que concierne al aprendizaje como al bienestar en general. En el caso de los estudiantes de los dos \u00faltimos a\u00f1os de ense\u00f1anza secundaria, las probabilidades de que usen drogas disminuyen cuando las normas del centro de estudios reflejan una clara desaprobaci\u00f3n del uso de drogas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00a06. Factores comunitarios y sociales <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos de los factores mencionados anteriormente que afectan a los j\u00f3venes derivan de las condiciones imperantes en la comunidad y de otros factores sociales amplios (por ejemplo, ingresos suficientes, trabajo digno, vivienda decorosa y la calidad de las redes de apoyo social). La migraci\u00f3n interna, en particular la del medio rural al urbano, puede ser un factor de riesgo cuando provoca una sensaci\u00f3n de desarraigo, la p\u00e9rdida de valores y relaciones familiares tradicionales, la p\u00e9rdida de estructura social con respecto a la comunidad de origen, dificultades de adaptaci\u00f3n cultural o un sentimiento de alienaci\u00f3n. Carecer de ingresos suficientes es un factor de riesgo, como tambi\u00e9n lo es tener un empleo con tareas rutinarias, no tener supervisi\u00f3n y no tener oportunidades de promoci\u00f3n. La insuficiencia de recursos econ\u00f3micos se ve agravada por las malas condiciones imperantes en la comunidad, por ejemplo, centros de ense\u00f1anza mal mantenidos y falta de acceso a los servicios comunitarios. En las comunidades d\u00e9biles es m\u00e1s probable que haya delincuencia, uso de drogas en p\u00fablico y perturbaciones sociales, lo que, a su vez, puede debilitar m\u00e1s a esas comunidades. El capital social (la cohesi\u00f3n de una comunidad y la capacidad de resolver problemas comunes) es un indicador de la salud de la comunidad que puede influir en muchas cuestiones, entre ellas el uso de drogas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00a07. Grupos vulnerables <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo el mundo los j\u00f3venes viven en una amplia variedad de circunstancias. Muchos de ellos est\u00e1n expuestos a niveles normales de riesgo en las diversas esferas de la vida y la mayor\u00eda elige abstenerse de las drogas. No obstante, algunos j\u00f3venes por lo menos prueban las drogas, en particular cannabis y estimulantes de tipo anfetam\u00ednico (adem\u00e1s de alcohol, tabaco y, cada vez m\u00e1s, sin supervisi\u00f3n m\u00e9dica, medicamentos psicoactivos), y algunos sufren problemas en consecuencia. Sin embargo, en todas las regiones hay grupos de ni\u00f1os y de j\u00f3venes expuestos a un mayor grado de riesgo. Los riesgos pueden manifestarse de diversas maneras; si las drogas est\u00e1n al alcance de los j\u00f3venes durante la adolescencia y la vida adulta (por ejemplo, de resultas del uso de drogas en su familia o del tr\u00e1fico de drogas considerable en el barrio en que viven), es m\u00e1s probable que las usen. El problema (y la oportunidad) para la sociedad es ofrecer sistem\u00e1ticamente condiciones y experiencias que protejan a todos los ni\u00f1os y j\u00f3venes, en particular a los m\u00e1s vulnerables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00a0B. Estrategias para prevenir el uso de drogas <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las estrategias de prevenci\u00f3n primaria deben garantizar que se preste atenci\u00f3n a la poblaci\u00f3n en general (universal) y tambi\u00e9n a determinados grupos (selectiva). Los programas bien fundamentados dirigidos a la poblaci\u00f3n en general pueden reducir la demanda y, al mismo tiempo, ayudar a determinar deficiencias o grupos que no est\u00e9n suficientemente atendidos. Para atender con eficacia a las necesidades de determinados grupos especiales o vulnerables pueden ejecutarse programas m\u00e1s focalizados o de mayor intensidad. En consecuencia, un plan de prevenci\u00f3n ha de abarcar las dos clases de medidas: las dirigidas a la poblaci\u00f3n en general y las dirigidas a los grupos m\u00e1s vulnerables. Las investigaciones proporcionan una orientaci\u00f3n acertada acerca de los m\u00e9todos m\u00e1s fruct\u00edferos para atender a la poblaci\u00f3n en general y a determinados grupos en las diversas etapas de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00a01. Primera infancia <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los programas de promoci\u00f3n de la salud y el desarrollo social del ni\u00f1o en la etapa preescolar (ni\u00f1os de hasta seis a\u00f1os de edad) pueden evitar una variedad de problemas, entre ellos el uso de drogas, durante la adolescencia y de all\u00ed en adelante. La prevenci\u00f3n debe iniciarse con los futuros padres, haci\u00e9ndolos m\u00e1s conscientes de los perjuicios causados por el consumo de drogas, alcohol o tabaco durante el embarazo. Los programas de visitas domiciliarias ofrecidos a familias j\u00f3venes que sufren problemas (por ejemplo, problemas de salud mental de los padres o abuso de drogas, o la falta de apoyo de la pareja) son muy eficaces en el caso de los preescolares. Esos programas suelen entra\u00f1ar una relaci\u00f3n intensa a largo plazo con la madre y la familia, desde antes del parto o inmediatamente despu\u00e9s. Tienen por objeto prestar apoyo a la madre con sus propias necesidades en materia de salud, en cuestiones relativas al desarrollo del ni\u00f1o y para que tenga acceso a los servicios. Los programas de educaci\u00f3n de calidad en la primera infancia han demostrado mejorar el rendimiento escolar y reforzar las aptitudes sociales en los ni\u00f1os vulnerables, as\u00ed como rendir dividendos a largo plazo &#8211; entre ellos la disminuci\u00f3n del uso de drogas &#8211; en diversas esferas de la vida. Los programas dedicados a las familias de los preescolares pueden descubrir y aliviar problemas de comportamiento en la primera infancia (por ejemplo, desobediencia y trastornos de conducta), mejorar los m\u00e9todos de educaci\u00f3n aplicados por los padres y ayudar a estos a crear un entorno propicio para el desarrollo sano del ni\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00a02. Segunda infancia <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo que respecta a la segunda infancia, es mejor asignar recursos de prevenci\u00f3n primaria a programas destinados a la familia. La mayor\u00eda de los padres necesitan apoyo, y la familia ampliada puede desempe\u00f1ar una funci\u00f3n de apoyo esencial, particularmente en los lugares que carecen de sistemas establecidos de bienestar social. No obstante, las circunstancias y las necesidades var\u00edan considerablemente. En algunos casos basta con breves consejos; en otros puede ser m\u00e1s ventajoso impartir formaci\u00f3n para la crianza de los hijos haciendo participar a toda la familia o prestar apoyo terap\u00e9utico. Lo ideal es ofrecer un plan de varios niveles de servicios para atender a una variedad de necesidades o grados de riesgo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eso tiene la ventaja de prestar apoyo a todas las familias de la comunidad y, al mismo tiempo, brindar acceso a los servicios a las familias con problemas especiales sin que resulten estigmatizadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0En algunas regiones los programas de desarrollo de aptitudes de la familia, que re\u00fanen a grupos de familias durante unas ocho sesiones, est\u00e1n pasando a ser cada vez m\u00e1s comunes. Se ha determinado que surten efecto en grupos de familias que presentan determinados factores de riesgo comunes (por ejemplo, familias con un progenitor drogodependiente) y tambi\u00e9n en familias agrupadas sin tener en cuenta su grado de riesgo. En los dos casos los programas suelen ayudar a los padres a mejorar su capacidad para escuchar y comunicarse efectivamente, resolver problemas, imponer disciplina y vigilar las actividades de sus hijos durante la adolescencia. Las sesiones deben ser interactivas (no en forma de disertaci\u00f3n) y dar oportunidades a padres e hijos para probar nuevas ideas y aptitudes juntos. Las sesiones suelen organizarse conjuntamente con la escuela local y de modo que se haga hincapi\u00e9 en el apoyo mutuo entre padres y docentes. Otorgar incentivos, por ejemplo, costear el transporte, organizar el cuidado de los hijos, ofrecer servicios comunales de comidas y vales para art\u00edculos de consumo a t\u00edtulo gratuito al final del programa, puede promover en gran medida la participaci\u00f3n de los padres y las familias en su conjunto. En general, los programas de desarrollo de aptitudes de la familia son una de las mejores opciones en materia de prevenci\u00f3n del uso de drogas; tambi\u00e9n se ha mostrado que alivian otras clases de comportamientos problem\u00e1ticos (agresividad o ausentismo escolar) y aumentan el apego a la escuela.<b><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>3. Primera y segunda adolescencia <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la primera adolescencia, un importante componente de prevenci\u00f3n para los ni\u00f1os que pueden asistir a clase es una educaci\u00f3n encaminada a despertar conciencia acerca de los riesgos del uso de drogas. La posibilidad de que la instrucci\u00f3n prevenga el uso de drogas se ve reforzada cuando se imparte en el contexto de un enfoque \u201cde promoci\u00f3n de la salud\u201d, integrando la atenci\u00f3n al entorno escolar y el ambiente que lo rodea, un f\u00e1cil acceso a los servicios y un firme inter\u00e9s de parte de los padres y la comunidad. Los modelos de instrucci\u00f3n m\u00e1s prometedores en ese sentido son los que garantizan que se proporcione informaci\u00f3n fidedigna y equilibrada sobre los riesgos y las consecuencias del uso de drogas en el contexto de la exploraci\u00f3n de las influencias sociales y de la ense\u00f1anza de aptitudes fundamentales para la vida (soportar aflicciones, adoptar decisiones, ejercer un esp\u00edritu cr\u00edtico y ser seguro de s\u00ed mismo). Con todo, para que los centros de ense\u00f1anza puedan impartir esa clase de educaci\u00f3n deben coordinarla con otras cuestiones (por ejemplo, problemas de salud mental) que presenten los mismos factores de riesgo y de protecci\u00f3n. Los m\u00e9todos interactivos son esenciales para impartir educaci\u00f3n eficazmente acerca de los riesgos del uso de drogas, ya que se ha concluido que no surte efecto comunicar informaci\u00f3n simplemente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como la pertinencia es esencial, cuando en la programaci\u00f3n se tienen en cuenta las diferencias culturales es m\u00e1s probable que aumenten las posibilidades de educar a estudiantes de diferentes grupos \u00e9tnicos acerca de los riesgos que entra\u00f1a el uso de drogas. Hasta los mejores programas pueden ver menoscabada su eficacia debido a que muchos de los factores de riesgo son ajenos al centro de ense\u00f1anza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, esa clase de programas se consideran rentables porque su ejecuci\u00f3n es relativamente poco costosa y han arrojado buenos resultados con respecto a otras clases de comportamientos y porque retrasar la iniciaci\u00f3n del uso de drogas apenas un a\u00f1o o dos en unos pocos estudiantes ayuda a evitar costos sociales considerables en el futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Contar con una pol\u00edtica de ense\u00f1anza sobre el uso de sustancias es importante, ya que permite al centro de estudios abordar cuestiones relacionadas con el uso de drogas e influir en las normas y la cultura que imperan en el propio establecimiento docente. El contenido de la pol\u00edtica de ense\u00f1anza sobre el uso de sustancias es importante, aunque tambi\u00e9n lo es el proceso por el cual esa pol\u00edtica se elabora, se comunica y se aplica. Si bien un enfoque de participaci\u00f3n en ese proceso exige mucho tiempo, surte efecto porque infunde en los estudiantes y el personal una sensaci\u00f3n de control sobre esa parte de su vida y redunda en un mayor apoyo a las pol\u00edticas y decisiones. La pol\u00edtica de ense\u00f1anza sobre el uso de sustancias deber\u00eda abarcar el uso de drogas, alcohol y tabaco por parte de los estudiantes y el personal. Esa pol\u00edtica ser\u00e1 equilibrada si ofrece soluciones instructivas de promoci\u00f3n de la salud en relaci\u00f3n con diversas cuestiones, entre ellas las consecuencias l\u00f3gicas de las infracciones, y reduce al m\u00ednimo las medidas punitivas, por ejemplo, la suspensi\u00f3n. Esta suele desencadenar un mayor comportamiento antisocial, raz\u00f3n por la cual la pol\u00edtica sobre el uso de sustancias debe impulsar medios creativos para ayudar a los j\u00f3venes m\u00e1s vulnerables a conservar sus v\u00ednculos con el centro de estudios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Todos los estudiantes pueden beneficiarse de las medidas de prevenci\u00f3n universal encaminadas a impartir conocimientos o aptitudes para la vida o a mejorar el entorno de ense\u00f1anza en general. Sin embargo, algunos estudiantes (por ejemplo, los que no rinden en los estudios, los que presentan problemas de comportamiento o sufren dificultades de aprendizaje, o los que no se dedican a actividades extracurriculares) corren riesgo de sufrir una variedad de problemas, entre ellos el uso de drogas, y necesitar\u00e1n medidas de prevenci\u00f3n especiales. Los programas que ayudan a los estudiantes de mayor riesgo prest\u00e1ndoles apoyo en los estudios, prepar\u00e1ndolos para la vida o haciendo que se interesen por actividades deportivas o recreativas pueden ser eficaces. Algunas iniciativas en que se ha reunido a estudiantes de alto riesgo en programas especiales han tenido efectos negativos porque los estudiantes han establecido relaciones con compa\u00f1eros problem\u00e1ticos y han pasado menos tiempo en una clase normal con sus compa\u00f1eros habituales; por consiguiente, se aconseja actuar con prudencia. Las intervenciones breves en que se utilizan enfoques basados en la motivaci\u00f3n han resultado particularmente prometedoras en el caso de estudiantes que consumen alcohol y pueden surtir efectos an\u00e1logos en los estudiantes que consumen drogas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las entidades que prestan asistencia a los j\u00f3venes, los clubes deportivos y otras entidades que organizan actividades extraescolares pueden brindar oportunidades propicias para promover el desarrollo y la salud de los j\u00f3venes. Solo por el hecho de facilitar otras opciones para ni\u00f1os y j\u00f3venes desempe\u00f1an una funci\u00f3n importante en lo que respecta a promover el uso sano del tiempo libre. Con todo, esas entidades pueden fortalecer a\u00fan m\u00e1s esa funci\u00f3n elaborando programas en los que todos los j\u00f3venes se sientan f\u00edsica y psicol\u00f3gicamente seguros, en que las reglas y las expectativas sean claras y adecuadas a la edad y en que se den suficientes oportunidades para asumir cada vez m\u00e1s responsabilidades. Una gran parte del potencial de esas entidades depende de la calidad de las relaciones de los j\u00f3venes con los l\u00edderes e instructores adultos. Si en esas relaciones reina el respeto, la calidez y la buena comunicaci\u00f3n, se estar\u00e1 promoviendo la salud del ni\u00f1o. Los l\u00edderes adultos deber\u00e1n hacer todo lo posible para que todos los ni\u00f1os y j\u00f3venes se sientan incluidos, particularmente los que podr\u00edan sentirse excluidos debido a su sexo, orientaci\u00f3n sexual, discapacidad, grupo \u00e9tnico o religi\u00f3n. Los programas comunitarios para adolescentes y adultos j\u00f3venes vulnerables deben basarse en pruebas cient\u00edficas, fomentar el entusiasmo de los participantes (por ejemplo, mediante el deporte y las artes), ser de suficiente duraci\u00f3n como para cultivar relaciones de confianza y apoyo entre el personal y todos los participantes y concentrarse m\u00e1s en el aprendizaje y el desarrollo de aptitudes que en los resultados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo el mundo se utilizan campa\u00f1as en los medios de difusi\u00f3n en apoyo de la prevenci\u00f3n primaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las campa\u00f1as pueden tener diversos objetivos, entre ellos promover estilos de vida sanos, transformar las normas de la comunidad en relaci\u00f3n con el uso de drogas y prestar apoyo a los padres en su funci\u00f3n preventiva. Para que una campa\u00f1a sea eficaz es esencial conocer muy bien a los j\u00f3venes o padres beneficiarios y disponer de suficientes recursos para llegar hasta ellos. Tambi\u00e9n se ha comprobado la importancia de los siguientes aspectos: * Al presentar la informaci\u00f3n relativa a las drogas es preciso asegurarse de que sea fidedigna y equilibrada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Si bien es necesario se\u00f1alar las consecuencias a largo plazo del uso de drogas, es importante hacer hincapi\u00e9 en las consecuencias personales y sociales inmediatas (por ejemplo, una apariencia poco atractiva, sentirse avergonzado al d\u00eda siguiente por haberse intoxicado y haber tenido una conducta antisocial, una apat\u00eda creciente, la falta de concentraci\u00f3n o la posibilidad de ser detenido por la polic\u00eda).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Habida cuenta de que los j\u00f3venes forman una poblaci\u00f3n muy diversa, es importante definir claramente al grupo destinatario y la imagen o representaci\u00f3n social que el grupo aplica a una droga; por ejemplo, un mensaje en los medios de difusi\u00f3n dirigido a j\u00f3venes que est\u00e1n en busca de aventuras debe ser diferente de un mensaje dirigido a j\u00f3venes que pueden sentirse tentados a usar drogas debido a problemas de ansiedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Para la mayor\u00eda de los adultos es sumamente dif\u00edcil mantenerse al corriente de las tendencias y consideraciones espec\u00edficas de la edad; as\u00ed pues, es importante hacer participar a los miembros del grupo destinatario en la elaboraci\u00f3n de iniciativas para los medios de difusi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es muy dif\u00edcil para las campa\u00f1as de prevenci\u00f3n lograr ser notadas en medio de un tr\u00e1fico medi\u00e1tico sin precedentes. Las alianzas en que se a\u00fanan recursos del sector p\u00fablico y el sector privado son eficaces para ampliar el alcance de esas campa\u00f1as. Usados creativamente, tanto los m\u00e9todos tradicionales (por ejemplo, las entrevistas en la calle) como los m\u00e1s novedosos (por ejemplo, crear redes sociales en la Internet) pueden dar acceso a determinados grupos de j\u00f3venes sin imponer un costo prohibitivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00a04. Tercera adolescencia y comienzo de la vida adulta <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habida cuenta del papel dominante que desempe\u00f1an en la vida de muchos adolescentes mayores y adultos j\u00f3venes el lugar de trabajo, los entornos de vida nocturna (por ejemplo, clubes, discotecas, bares, fiestas y festivales musicales) y las instituciones de ense\u00f1anza terciaria (por ejemplo, los institutos superiores y las universidades), huelga destacar su importancia para la prevenci\u00f3n primaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un criterio encaminado a crear un entorno sano, en que se reconozca el potencial que tienen esos lugares en cuanto a promover o menoscabar la salud, puede surtir efecto en todos los casos: * Las condiciones de trabajo y las pr\u00e1cticas de organizaci\u00f3n pueden aliviar o agravar el estr\u00e9s de los trabajadores, lo que tiene una gran influencia en la salud de estos y en el uso de drogas. Dar informaci\u00f3n a los empleados acerca de la manera en que est\u00e1 organizado su trabajo puede ayudar a aliviar el estr\u00e9s; tambi\u00e9n pueden hacerlo medidas como proporcionar informaci\u00f3n peri\u00f3dicamente al trabajador sobre su rendimiento y tener programas de trabajo razonables y flexibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las empresas, grandes y peque\u00f1as, tambi\u00e9n pueden hacer que disminuya el uso de drogas despertando conciencia en los empleados y los supervisores acerca de cuestiones relacionadas con las drogas, aplicando un criterio eficaz para individualizar a los consumidores de drogas y tratando de conjugar las medidas disciplinarias con el acceso a la asistencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Para abordar la prevenci\u00f3n del uso de drogas en los entornos de vida nocturna lo mejor es aplicar programas amplios encaminados a promover la salud y la seguridad tanto del personal como de los clientes. Los problemas de salud y de seguridad en esos entornos son muy diversos, ya que pueden abarcar aspectos relacionados con la ventilaci\u00f3n, los incendios, los niveles de sonido, las infecciones de transmisi\u00f3n sexual y los embarazos no deseados, las lesiones no intencionales debido a ca\u00eddas o actos de violencia y la disminuci\u00f3n de la capacidad para conducir un veh\u00edculo al salir del trabajo. La mejor forma de abordar esas cuestiones es hacer una combinaci\u00f3n de pol\u00edticas b\u00e1sicas relativas a esos lugares, capacitar al personal de servicio y a los porteros de los establecimientos y facilitar el acceso a servicios de tratamiento al personal, de ser necesario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Tambi\u00e9n se aconseja a las instituciones de ense\u00f1anza terciaria que adopten un criterio amplio; lo ideal es combinar la concienciaci\u00f3n con la educaci\u00f3n, as\u00ed como impartir formaci\u00f3n a los l\u00edderes de grupo, aplicando una pol\u00edtica consecuente. Los programas ejecutados en esas instituciones deber\u00edan basarse en el convencimiento de que el uso de drogas interfiere con el rendimiento acad\u00e9mico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00a05. Todas las etapas de la vida <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sociedad tiene, evidentemente, una amplia variedad de oportunidades (por ejemplo, en lo que respecta a los objetivos de la poblaci\u00f3n, las etapas de la vida y los entornos) para promover la salud de los j\u00f3venes y prevenir el uso de drogas. Si bien la prevenci\u00f3n primaria suele estar centrada en la adolescencia, las etapas de la primera infancia y la segunda infancia tambi\u00e9n le ofrecen oportunidades propicias. Esas oportunidades se ven m\u00e1s limitadas a medida que las personas se acercan a la vida adulta, pero la atenci\u00f3n en esa etapa tambi\u00e9n es necesaria. En todas las etapas de la vida, la noci\u00f3n de prevenci\u00f3n debe infundirse en la manera en que todos los miembros de la comunidad (es decir, las familias, los centros de ense\u00f1anza, los medios de difusi\u00f3n, las entidades que prestan asistencia a los j\u00f3venes, los grupos religiosos y los establecimientos de vida nocturna) ven sus responsabilidades. Los encargados de formular pol\u00edticas y programas de prevenci\u00f3n han de mostrar de qu\u00e9 manera la incorporaci\u00f3n de pol\u00edticas y criterios orientados a la prevenci\u00f3n puede apoyar la misi\u00f3n b\u00e1sica de esos miembros de la comunidad, de modo que, por ejemplo, los propietarios de los clubes nocturnos se convenzan de que un entorno sano puede ser bueno para su negocio y que las autoridades de ense\u00f1anza entiendan que la prevenci\u00f3n contribuye directamente a los objetivos educacionales. Lo ideal es que cada uno de los miembros de la comunidad sienta que la prevenci\u00f3n del uso de drogas y la promoci\u00f3n de la salud son cuestiones que le ata\u00f1en y las considere no como proyectos sino como la mejor manera de hacer su trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada una de las iniciativas individuales, cuando est\u00e1 basada en pruebas cient\u00edficas y ha sido elaborada y ejecutada con cuidado, hace una contribuci\u00f3n importante a la labor de prevenci\u00f3n; no obstante, es mucho m\u00e1s probable obtener buenos resultados cuando las iniciativas individuales confluyen en una acci\u00f3n comunitaria amplia de largo plazo. La tarea de formar j\u00f3venes sanos que no usen drogas conlleva la necesidad de despertar el inter\u00e9s de todos los miembros de la comunidad por ayudar a ni\u00f1os y j\u00f3venes a desarrollar fuertes aptitudes personales y sociales. Las posibilidades de desarrollar aptitudes son m\u00e1s poderosas cuando se presentan en el contexto de la vida cotidiana (por ejemplo, al enfrentarse a problemas con las relaciones, las drogas o el acoso). Ese aspecto puede ser mejor atendido por las familias (incluidas las familias ampliadas), los centros de ense\u00f1anza, las asociaciones de recreaci\u00f3n y otros miembros de la comunidad actuando de consuno en pro de un desarrollo sano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los programas comunitarios bien coordinados de largo plazo para prevenir el uso de drogas son empresas complejas que exigen determinaci\u00f3n, formaci\u00f3n de alianzas, liderazgo y participaci\u00f3n p\u00fablica. La tarea es ardua, pero la recompensa puede ser enorme. Incluso en comunidades d\u00e9biles y decadentes los esfuerzos colectivos pueden obrar cambios peque\u00f1os pero importantes (por ejemplo, la disminuci\u00f3n de la venta o del uso de drogas en los lugares p\u00fablicos) que refuerzan la cohesi\u00f3n y la sensaci\u00f3n de actuar con un prop\u00f3sito com\u00fan. Habida cuenta de que las malas condiciones sociales pueden contribuir al uso de drogas, los profesionales a cargo de la prevenci\u00f3n deben aunar esfuerzos con otros interesados para vigilar las condiciones y promover pol\u00edticas e iniciativas creativas encaminadas a reducir la desigualdad social y aliviar la pobreza (por ejemplo, promover el acceso a una vivienda decorosa, a una alimentaci\u00f3n suficiente, al trabajo digno y a la educaci\u00f3n y la atenci\u00f3n de calidad en la primera infancia). Los gobiernos pueden desempe\u00f1ar un papel bien definido en apoyo de la acci\u00f3n local, pero deben actuar con prudencia. Con toda la informaci\u00f3n y las investigaciones que tienen a su disposici\u00f3n, los profesionales pueden intimidar involuntariamente a los ciudadanos y hacerles pensar que no poseen la competencia necesaria para abordar sus propios problemas a nivel local. Los residentes de una comunidad (incluidos los j\u00f3venes) han de definir sus inquietudes y llegar a formular un plan sostenible, y los profesionales a cargo de la prevenci\u00f3n deben apoyar esa funci\u00f3n y ayudar a la comunidad a desarrollar su capacidad para realizar esa tarea.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00a0C. Creaci\u00f3n de capacidad en materia de prevenci\u00f3n primaria a nivel nacional: problemas y oportunidades <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las estrategias de prevenci\u00f3n primaria basadas en pruebas cient\u00edficas pueden reducir considerablemente la demanda de drogas; no obstante, para hacer realidad ese potencial, los gobiernos han de hacer resaltar la prevenci\u00f3n primaria frente a otras medidas estrat\u00e9gicas y mostrar su determinaci\u00f3n al respecto. Las estrategias de fiscalizaci\u00f3n de drogas tienen por objeto establecer un equilibrio entre diversos componentes; sin embargo, se sigue prestando menos atenci\u00f3n a la prevenci\u00f3n primaria que a otros componentes. La reducci\u00f3n de la oferta es un elemento trascendental de la mezcla de componentes necesarias para abordar con eficacia los problemas de drogas. Si bien los an\u00e1lisis de evaluaci\u00f3n de las medidas de reducci\u00f3n de la oferta de drogas y de su relaci\u00f3n costo beneficio son escasos, se supone que esas actividades redundan en el aumento del precio de las drogas y las hacen menos accesibles en las comunidades. En la medida en que eso ocurra, las actividades de reducci\u00f3n de la oferta dan lugar a la reducci\u00f3n de la demanda. Lo opuesto tambi\u00e9n es posible, es decir, que las medidas eficaces de reducci\u00f3n de la demanda, entre ellas las de prevenci\u00f3n primaria, den lugar a la reducci\u00f3n de la oferta de drogas en las comunidades. La prevenci\u00f3n primaria tambi\u00e9n debe recuperar su lugar junto a la prevenci\u00f3n secundaria, que ha dominado el discurso en los \u00faltimos a\u00f1os. Si bien es necesario atender a las necesidades de las personas con problemas de drogas, promover la abstenci\u00f3n tambi\u00e9n tienen ventajas obvias desde el punto de vista de la salud p\u00fablica. Por \u00faltimo, es importante que la labor de prevenci\u00f3n primaria deje de estar a la sombra de la de tratamiento de la drogodependencia. Una gran parte de la labor en la esfera de la prevenci\u00f3n del uso de drogas siempre ha estado a cargo de facultativos m\u00e9dicos y profesionales que administran tratamiento. El hecho de conocer de cerca los problemas relacionados con el uso de drogas ha servido para que hicieran un gran aporte a la labor de prevenci\u00f3n; sin embargo, los cl\u00ednicos tienden a abordar los problemas utilizando un criterio individual para las circunstancias del caso, en lugar de un criterio \u201cde sistema\u201d. Es esencial adoptar un criterio sist\u00e9mico en que se tengan en cuenta los diversos contextos o factores ambientales que influyen en el uso de drogas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad, la mayor dificultad de la labor de prevenci\u00f3n primaria tal vez sea organizarse claramente y determinar la variedad de v\u00ednculos que se necesitan para que un programa surta efecto. La Junta exhorta a los encargados de las pol\u00edticas a que establezcan un centro de coordinaci\u00f3n claro de la labor de prevenci\u00f3n primaria y v\u00ednculos verticales y horizontales en el gobierno: * <i>V\u00ednculos verticales<\/i>: las cuestiones relacionadas con el uso de drogas son fundamentalmente asuntos de salud p\u00fablica y la prevenci\u00f3n est\u00e1 relacionada muy estrechamente con la salud p\u00fablica, la promoci\u00f3n de la salud y el desarrollo del ni\u00f1o y el adolescente; en consecuencia, las autoridades de salud p\u00fablica de todos los niveles deben participar en las actividades de prevenci\u00f3n primaria. Los v\u00ednculos verticales son necesarios porque el centro de coordinaci\u00f3n de la prevenci\u00f3n del uso de drogas deber\u00eda intervenir en el proceso de adopci\u00f3n de decisiones sobre la pol\u00edtica social al m\u00e1s alto nivel. El riesgo de uso de drogas se origina m\u00e1s a menudo en factores socioecon\u00f3micos amplios, raz\u00f3n por la cual la pol\u00edtica de prevenci\u00f3n ha de impulsar la pol\u00edtica social en la instancia de gobierno encargada de promover un acceso m\u00e1s equitativo a los factores de protecci\u00f3n para los ni\u00f1os y las familias (por ejemplo, las iniciativas contra la pobreza y en pro de la inclusi\u00f3n social).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* <i>V\u00ednculos horizontales<\/i>: hay factores en las primeras etapas de la vida que pueden poner al ni\u00f1o en peligro de usar drogas m\u00e1s adelante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed pues, las estrategias para la prevenci\u00f3n del uso de drogas deben estar vinculadas a las iniciativas de desarrollo del ni\u00f1o y prestarles apoyo. Los ministerios de educaci\u00f3n pueden desempe\u00f1ar una funci\u00f3n importante en la prevenci\u00f3n primaria, pero suelen adolecer de graves limitaciones, raz\u00f3n por la cual es esencial que las autoridades a cargo de la prevenci\u00f3n y las de educaci\u00f3n elaboren planes de prevenci\u00f3n del uso de drogas en el \u00e1mbito de la ense\u00f1anza que sean al mismo tiempo factibles y eficaces. Los factores que contribuyen al uso de drogas tambi\u00e9n contribuyen a otros problemas de comportamiento y problemas sociales, entre ellos el bajo rendimiento escolar, los trastornos de salud mental, la violencia y la actividad delictiva; por consiguiente, es importante que el centro de coordinaci\u00f3n de la prevenci\u00f3n del uso de drogas se vincule a las estrategias encaminadas a abordar esas otras clases de comportamientos que plantean un riesgo para la salud. Un tema prioritario de las deliberaciones sobre estas estrategias interrelacionadas es la necesidad de que entre los objetivos y en las evaluaciones de las otras estrategias se tenga en cuenta la prevenci\u00f3n del uso de drogas y viceversa. Habida cuenta de que el consumo precoz de sustancias l\u00edcitas est\u00e1 vinculado al uso de drogas ulterior, un plan de prevenci\u00f3n ha de incluir o vincularse a esfuerzos encaminados a abordar el abuso de esas sustancias. Por \u00faltimo, los servicios de prevenci\u00f3n primaria deben estar vinculados a los componentes de prevenci\u00f3n secundaria y de tratamiento en un proceso de reducci\u00f3n de la demanda sin soluci\u00f3n de continuidad con objeto de garantizar una coordinaci\u00f3n fluida entre los distintos niveles de servicios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habida cuenta de la importancia fundamental de la colaboraci\u00f3n entre las oficinas p\u00fablicas, deber\u00eda fortalecerse la capacidad del sistema en ese sentido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los gobiernos han de establecer mecanismos estructurados y no estructurados de coordinaci\u00f3n y cooperaci\u00f3n, asignar personal de apoyo a la cooperaci\u00f3n entre departamentos y a la cooperaci\u00f3n interdisciplinaria a todos los niveles y promover un intercambio intenso de conocimientos en y entre los sectores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La acci\u00f3n del Estado no basta por s\u00ed sola; es esencial que los coordinadores de la prevenci\u00f3n primaria y las organizaciones no gubernamentales colaboren entre s\u00ed. Es preciso forjar alianzas entre el Estado y la sociedad civil en los planos local, nacional e internacional para lograr que los escasos recursos de que se dispone se utilicen de la manera m\u00e1s eficiente posible y que los esfuerzos por reducir la prevalencia del uso de drogas rindan fruto. Las organizaciones no gubernamentales responsables dedicadas a prestar asistencia a ni\u00f1os y j\u00f3venes, que est\u00e1n acostumbradas a trabajar con los representantes de la comunidad, est\u00e1n en mejores condiciones para ejecutar programas de prevenci\u00f3n de eficacia comprobada y culturalmente apropiados a nivel local. En algunas regiones la labor de las organizaciones no gubernamentales se viene evaluando cada vez m\u00e1s, tendencia esta que deber\u00eda promoverse. Gracias a su vasta experiencia en la materia, esas organizaciones poseen una perspectiva valiosa que las autoridades p\u00fablicas deber\u00edan tener en cuenta en el proceso de formulaci\u00f3n de pol\u00edticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante que una estrategia de prevenci\u00f3n del uso de drogas presente metas y objetivos claros:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* En toda sociedad hay un gran grupo de j\u00f3venes que no usan drogas o que las usan ocasionalmente; esas personas necesitar\u00edan medidas y mensajes en favor de la abstinencia. Algunos de esos j\u00f3venes poseen ventajas o factores de protecci\u00f3n y se ver\u00edan favorecidos por medidas amplias de prevenci\u00f3n universal; otros son m\u00e1s vulnerables porque presentan uno o m\u00e1s factores de riesgo. Las autoridades podr\u00edan sentirse tentadas a asignar sus limitados recursos a uno u otro grupo, pero se aconseja que reserven recursos para ambos. Los planes de prevenci\u00f3n universal pueden tener un efecto limitado (es decir, impiden que \u00fanicamente un peque\u00f1o porcentaje de la poblaci\u00f3n empiece a usar drogas); sin embargo, como atienden a toda la poblaci\u00f3n, ese porcentaje puede representar un n\u00famero considerable de personas y significar un beneficio importante para la salud p\u00fablica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los planes dedicados a los grupos vulnerables de la poblaci\u00f3n pueden adaptarse m\u00e1s a las necesidades especiales de estos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Al definir los resultados de largo plazo se suelen utilizar expresiones como \u201cprevenir el uso\u201d, \u201cretrasar el uso\u201d, \u201cpromover la abstinencia en los usuarios ocasionales\u201d e \u201cimpedir que del uso ocasional se pase a un uso problem\u00e1tico\u201d. Los resultados m\u00e1s inmediatos que pueden contribuir a esos objetivos de largo plazo abarcan \u201cdesarrollar aptitudes para la vida cotidiana relacionadas con la salud\u201d, \u201cgenerar factores de protecci\u00f3n\u201d, \u201cpromover la resistencia ante la adversidad\u201d y \u201cfomentar la capacidad a nivel individual o de las organizaciones\u201d. Todos los elementos de una estrategia (por ejemplo, las metas, los objetivos y las actividades) han de estar l\u00f3gicamente vinculados en un marco de delimitaci\u00f3n de responsabilidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los gobiernos y otros interesados (por ejemplo, los centros de ense\u00f1anza, las entidades que prestan asistencia a los j\u00f3venes, los medios de difusi\u00f3n, los grupos religiosos, la polic\u00eda, las coaliciones comunitarias y el sector privado) deben hacer hincapi\u00e9 en que la labor de prevenci\u00f3n primaria se rija por un criterio de eficacia comprobada. La mayor\u00eda de las investigaciones y evaluaciones en materia de prevenci\u00f3n se siguen llevando a cabo en unos pocos pa\u00edses, lo que es motivo de preocupaci\u00f3n ya que la actividad de prevenci\u00f3n se ve inevitablemente afectada por su contexto social y cultural. Para salir de esa situaci\u00f3n los gobiernos y los organismos de financiaci\u00f3n de todo el mundo deben asumir una mayor responsabilidad, por ejemplo, emprendiendo estudios sobre los programas que hayan resultado prometedores o eficaces en otros lugares. Eso significa asignar m\u00e1s recursos (por ejemplo, financiaci\u00f3n y asistencia t\u00e9cnica) para la elaboraci\u00f3n, ejecuci\u00f3n y evaluaci\u00f3n de prevenci\u00f3n del uso de drogas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los encargados de los programas de prevenci\u00f3n del uso de drogas a nivel local deber\u00edan velar por la calidad de su labor. Eso significa que deber\u00edan poder mostrar, entre otras cosas, que se abordaron las necesidades individualizadas, que las actividades se realizaron conforme a lo previsto (por ejemplo, que se atendi\u00f3 a la cantidad y las clases de personas previstas), que las actividades produjeron los cambios o resultados deseados (por ejemplo, al menos estudiantes que usan cannabis) y que esos cambios se lograron a un costo razonable. Si los organizadores, a nivel local, adoptan un programa que ha resultado eficaz en otro lugar, deber\u00e1n conservar sus elementos b\u00e1sicos al adaptarlo a la cultura y las circunstancias del lugar de que se trate.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A medida que los programadores de todo el mundo eval\u00faen y den a conocer su labor, se tendr\u00e1 mucho m\u00e1s conocimiento de lo que da resultado en diferentes poblaciones y culturas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos gobiernos e instituciones de investigaci\u00f3n han publicado res\u00famenes de pruebas cient\u00edficas con objeto de orientar las estrategias y actividades de prevenci\u00f3n. Esas directrices relativas a las pr\u00e1cticas acertadas son \u00fatiles y podr\u00edan servir de base para elaborar normas de prevenci\u00f3n y proporcionar puntos de referencia en materia de calidad. Esas normas, una vez que se asignen recursos en apoyo de un perfeccionamiento continuo, podr\u00edan mejorar la calidad de la labor de prevenci\u00f3n en general.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo esfuerzo que se haga por mejorar la calidad de la programaci\u00f3n y las pr\u00e1cticas en la esfera de la prevenci\u00f3n redundar\u00e1 en la profesionalizaci\u00f3n de la fuerza de trabajo. Eso no solo servir\u00e1 para dotar de mejores servicios a la sociedad, sino que tambi\u00e9n prestar\u00e1 un gran apoyo al personal de prevenci\u00f3n, confiri\u00e9ndole una clara identidad y perspectivas de carrera. En un entorno que fomente las normas de calidad ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil retener al personal y crear capacidad organizativa. Las autoridades internacionales competentes pueden promover ese resultado preparando, en consulta con las autoridades nacionales, los expertos, los proveedores de servicios y los j\u00f3venes, principios internacionales de prevenci\u00f3n primaria eficaz. Esos principios rectores podr\u00edan dar lugar a normas y criterios amplios de calidad que los gobiernos podr\u00edan utilizar para observar su propia actuaci\u00f3n en materia de prevenci\u00f3n primaria e informar al respecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para hacer realidad su potencial de prevenci\u00f3n primaria la sociedad ha de pasar de la teor\u00eda a la pr\u00e1ctica. La labor de prevenci\u00f3n suele ser muy elogiada pero poco respaldada. Al reaccionar frente a una supuesta \u201ccrisis\u201d relacionada con las drogas, los gobiernos suelen dar prioridad a medidas en\u00e9rgicas, pero de corto aliento, como una campa\u00f1a aislada en los medios de difusi\u00f3n o el fortalecimiento de las medidas de represi\u00f3n. Los gobiernos deben luchar contra los ciclos de p\u00e1nico e indiferencia que muy a menudo han caracterizado las reacciones frente a las cuestiones relacionadas con las drogas. A efectos de mantener el apoyo a las estrategias de prevenci\u00f3n a largo plazo, la sociedad debe comprender que los problemas de drogas no constituyen una crisis aislada, sino una cuesti\u00f3n permanente. Si bien no cabe esperar que el uso de drogas y los problemas concomitantes se puedan eliminar, la prevalencia del uso de drogas puede reducirse y pueden alcanzarse beneficios sociales y econ\u00f3micos considerables. Las investigaciones y pr\u00e1cticas cada vez m\u00e1s rigurosas muestran el camino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se tiene m\u00e1s conocimiento de los factores que contribuyen al uso de drogas; se vienen estableciendo objetivos factibles, y se acumulan las pruebas acerca de la rentabilidad de diversas actividades de prevenci\u00f3n primaria. Los encargados de las pol\u00edticas deben ahora comprometer recursos para llevar a cabo esa importante labor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u00a0D. Recomendaciones para crear capacidad en materia de prevenci\u00f3n primaria a nivel nacional <\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para garantizar la aplicaci\u00f3n de medidas eficaces de prevenci\u00f3n primaria, la Junta ha formulado las siguientes recomendaciones: * Los gobiernos deber\u00e1n establecer un centro de coordinaci\u00f3n claro y delimitar la responsabilidad en materia de prevenci\u00f3n primaria. Eso har\u00e1 posible que la prevenci\u00f3n primaria ocupe el lugar que le corresponde junto a la prevenci\u00f3n secundaria y la prevenci\u00f3n terciaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Los gobiernos deber\u00edan integrar la prevenci\u00f3n primaria en la estrategia de fiscalizaci\u00f3n nacional de drogas y utilizar el marco de la salud p\u00fablica, que dota de un fundamento cient\u00edfico a la labor de prevenci\u00f3n y garantiza que se aborde toda la variedad de factores que contribuyen al uso de drogas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Los gobiernos deber\u00edan crear capacidad y velar por que se establecieran relaciones de colaboraci\u00f3n y v\u00ednculos entre todos los sectores estatales que promueven objetivos an\u00e1logos de prevenci\u00f3n. Habida cuenta de la amplia variedad de factores que contribuyen al uso de drogas y de que muchos de esos factores tambi\u00e9n contribuyen a otras clases de problemas de salud o comportamientos de riesgo (por ejemplo, problemas de salud mental, violencia o delincuencia), los v\u00ednculos que se establezcan con otras oficinas p\u00fablicas que tengan objetivos an\u00e1logos crear\u00e1n sinergia a nivel del gobierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Los gobiernos deber\u00edan alentar a los diversos grupos interesados en la labor de prevenci\u00f3n (por ejemplo, las familias, los centros de ense\u00f1anza, las entidades que prestan asistencia a los j\u00f3venes y las organizaciones no gubernamentales, los medios de difusi\u00f3n, los grupos religiosos, la polic\u00eda, las coaliciones comunitarias y el sector privado) a que trabajaran de consuno con miras a cumplir los objetivos de prevenci\u00f3n. Los limitados recursos de que se dispone se utilizan con m\u00e1s eficacia y eficiencia cuando las relaciones se caracterizan por una comunicaci\u00f3n abierta y un firme compromiso de colaboraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Los gobiernos deber\u00edan establecer mecanismos para lograr que se comprendiera m\u00e1s el problema del uso de drogas y los factores que en \u00e9l influyen. Es importante que las medidas de prevenci\u00f3n se basen en informaci\u00f3n f\u00e1ctica en la medida de lo posible. \u00danicamente comprendiendo bien el alcance y la naturaleza actuales del uso de drogas es posible determinar si los planes de prevenci\u00f3n surten el efecto previsto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Los gobiernos deber\u00edan acumular y difundir conocimientos acerca de las mejores pr\u00e1cticas en sus respectivos pa\u00edses. Han de ponerse al frente de la tarea de preparar y poner a prueba modelos locales innovadores y de adaptar los m\u00e9todos que han resultado eficaces en otras partes con miras a determinar las mejores pr\u00e1cticas pertinentes a nivel local.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Los gobiernos deber\u00edan reafirmar su compromiso con respecto a la evaluaci\u00f3n de la prevenci\u00f3n primaria. Es importante disponer no solo de recursos financieros, sino tambi\u00e9n de asistencia t\u00e9cnica a fin de orientar a los programadores para que emprendan evaluaciones viables y \u00fatiles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* Los gobiernos deber\u00edan desarrollar la fuerza de trabajo de prevenci\u00f3n primaria, lo que significa establecer la labor de prevenci\u00f3n como pr\u00e1ctica profesional definida y velar por que se imparta formaci\u00f3n inicial y permanente adecuada y se promueva el establecimiento de redes basadas en la experiencia pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) deber\u00eda colaborar con otras entidades con miras a elaborar normas que pudieran utilizar los gobiernos para evaluar sus esfuerzos en materia de prevenci\u00f3n primaria. Esas normas preparadas conjuntamente pueden usarse como punto de referencia para las partes interesadas en perfeccionar continuamente sus medidas de prevenci\u00f3n primaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* La UNODC deber\u00eda colaborar con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo (OIT), la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS), las organizaciones no gubernamentales pertinentes y el sector privado con objeto de obtener, promover y difundir recursos para ayudar a los gobiernos a fortalecer la calidad de su labor de prevenci\u00f3n primaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Fuente:<\/strong><\/span>\u00a0International Narcotics Control Board<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La cuesti\u00f3n de por qu\u00e9 algunos j\u00f3venes empiezan a usar drogas y otros no es compleja. 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