{"id":2115,"date":"2013-12-09T23:09:31","date_gmt":"2013-12-10T02:09:31","guid":{"rendered":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/?p=2115"},"modified":"2013-12-09T23:09:31","modified_gmt":"2013-12-10T02:09:31","slug":"el-principe-de-maquiavelo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/el-principe-de-maquiavelo\/","title":{"rendered":"El Pr\u00edncipe de Maquiavelo"},"content":{"rendered":"<p>Representar a un pueblo, proveerlos de justicia y tranquilidad, mantener contenta a la aristocracia y una segura independencia frente a otros reinos, son algunos de los deberes de quien se encuentra al frente de un estado. <em>El Pr\u00edncipe<\/em> es el tratado m\u00e1s completo \u2013y m\u00e1s influyente- que sobre el poder y su ejercicio se ha escrito. Los l\u00edderes m\u00e1s poderosos del mundo lo consultan y todo aquel que de la pol\u00edtica hace su vida, se topa con el escrito tarde que temprano. \u00bfPor qu\u00e9 de su vigencia en estos tiempos en que la pol\u00edtica y sus protagonistas no inspiran confianza o respeto alguno? La \u00e9tica de la pol\u00edtica se ha vendido al mejor postor. Los pol\u00edticos de ahora, no son sin duda como en aquellos tiempo; ah\u00ed radica la importancia de resaltar el pensamiento de Maquiavelo.<\/p>\n<p>El Pr\u00edncipe fue dedicado a Lorenzo el Magnifico quien fuera hijo de Pedro de M\u00e9dicis, su poder\u00edo en la Italia del siglo XVI se encontraba en un esplendor en crisis, las referencias hist\u00f3ricas citadas continuamente son muestra de ello. Habremos de reiterar que el t\u00e9rmino <em>maquiav\u00e9lico <\/em>tiene su origen, precisamente en el nombre de tan ilustre italiano, pues la astucia y la inteligencia a usar para llegar y conservar un reino son caracter\u00edsticas que se atribuyen a alguien que consigue lo que quiere a base de profundas reflexiones que preceden a sus actos.<\/p>\n<p>Lastima que los pol\u00edticos de hoy den menos tiempo a la reflexi\u00f3n y demasiado a la acci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>RESUMEN<\/strong><\/p>\n<p align=\"left\"><strong>Cap\u00edtulos I, II y III\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><em>Sobre los diferentes tipos de principados y el modo de adquirir tan notable rango.<\/em><\/p>\n<p>Maquiavelo divide a los principados en dos categor\u00edas: hereditarios y nuevos. La primera clase viene de la sangre y de saberse heredero de alg\u00fan reino; los principados nuevos se obtienen por v\u00eda directa de la proclamaci\u00f3n o al a\u00f1adirse un pueblo al Estado. A su vez, el autor hace notar que dichos pueblos est\u00e1n habituados a vivir bajo cierto r\u00e9gimen o libres. El nuevo pr\u00edncipe pudo haber adquirido aquel nuevo reino con la ayuda de armas ajenas, propias, gracias a la suerte y en el mejor de los casos, a su valor.<\/p>\n<p>Por otra parte, resulta m\u00e1s dif\u00edcil conservar un estado nuevo que uno que goza de una tradici\u00f3n familiar en el poder. Un pr\u00edncipe heredero deber\u00e1 de ser cuidadoso en no traspasar los par\u00e1metros que ha bien funcionaron con sus antecesores y actualizar su mandato con su presente.<\/p>\n<p>Con respecto al los principados mixtos o a\u00f1adidos a un reino de mayor antig\u00fcedad, se apunta la facilidad de conservarse s\u00ed se habla la misma lengua y rige la misma providencia. En cambio, s\u00ed la nueva adquisici\u00f3n contiene algunas diferencias de lenguaje, pero semejantes costumbres, deber\u00e1 extingirse al anterior linaje y no modificar, en lo posible, sus leyes e impuestos.\u00a0 De \u00e9sta manera, el cambio de soberano pasar\u00e1 casi imperceptible para los gobernados.<\/p>\n<p>Pero, si el nuevo estado se diferencia en lengua, costumbres y constituci\u00f3n, las dificultades aumentan. Para mantener el poder, Maquiavelo sugiere que el pr\u00edncipe vaya a radicar al nuevo terreno y que suprima de inmediato cualquier asomo de rebeli\u00f3n o descontento. Las colonias a su vez, son de mucha ayuda para mantener el orden y la vigilancia del nuevo estado adquirido. A s\u00ed mismo, el pr\u00edncipe debe convertirse en jefe y protector de los reinos vecinos \u2013sobre todo de los menos fuertes- para que a la postre, se debiliten los reinos vecinos y poderosos. Maquiavelo pone a los Romanos como ejemplo: de todas las provincias que se adue\u00f1aron, las poblaron primero con colonias, no permitieron que los reinos vecinos aumentaran su fuerza y no dejaron que alguna potencia extranjera se instale en las cercan\u00edas; sabiamente previeron que alguien poderoso, haciendo alianzas con los menos fuertes, pudiera en un momento dado convocar una rebeli\u00f3n y destronar al creciente imperio. <em>El que ayuda a otro a hacerse poderoso provoca su propia ruina. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El capitulo IV es una revisi\u00f3n anal\u00edtica\u00a0 de un suceso concreto que lleva al autor, a reflexionar sobre la clase de \u201casistentes\u201d que un pr\u00edncipe debe poseer. Los hay de dos tipos: unos que son elegidos por gracia y concesi\u00f3n: su probada lealtad les permite ser escuchados y aconsejan al pr\u00edncipe a la hora de gobernar y otros, son los asistentes de tipo <em>barones <\/em>cuyo privilegio resulta sobre todo, del prestigio militar.<\/p>\n<p>El texto, cabe mencionar, est\u00e1 lleno de referencias a sucesos que en ese tiempo acontec\u00edan, o de algunos a\u00f1os a su fecha que ilustran la tesis de Maquiavelo, la visi\u00f3n global de las mismas, nos ofrece una notable\u00a0 revisi\u00f3n hist\u00f3rica de aquella \u00e9poca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El siguiente cap\u00edtulo, aconseja sobre la manera de gobernar un territorio de ajenas y recientes costumbres. Maquiavelo propone arruinarlos o mudarse a dichos territorios. As\u00ed mismo, recomienda permitir o no la conservaci\u00f3n de sus leyes previo estudio de la cantidad de enemigos que el nuevo pr\u00edncipe pueda tener.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los\u00a0 cap\u00edtulos VI, VII y VIII hablan de las tres maneras de adquirir un principado: a) por valor y con armas propias, b) por fortuna y armas no propias y c) los que llegan por obra de sus maldades.<\/p>\n<p>De los primeros, el autor advierte sobre los enemigos que tendr\u00e1 al introducir las leyes que regir\u00e1n su estado. Es de suponer, que aquellos beneficiados del antiguo r\u00e9gimen tornan perjudicados al entrar el nuevo. Por ello, la oposici\u00f3n es abierta y en tiempos de crisis defienden poco al sistema. El pr\u00edncipe, debe mantener su car\u00e1cter \u2013 demostrado de sobra pues las armas y los ej\u00e9rcitos usados le eran propias y tendr\u00e1 el m\u00e9rito de conquistar aquel territorio y sumarlo a su reino- Habr\u00e1 que aclarar que tambi\u00e9n un estado es nuevo por razones internas de donde surgen caudillos que pretendan cambiar el sistema.<\/p>\n<p>En el caso de aquellos que ascienden al principado gracias a la fortuna y a las armas prestadas, Maquiavelo apunta: <em>los estados que se forman de repente no tienen las ra\u00edces que le son necesarias para consolidarse. <\/em>En otras palabras, no es de buen augurio llegar a un reino en condiciones adversas. Los oportunistas que ven coronadas sus expectativas, carecen de la energ\u00eda y la visi\u00f3n necesaria para mantener un puesto de tales dimensiones.<\/p>\n<p>Finalmente, los que llegan al principado por el uso de la maldad, podr\u00e1n alcanzar <em>el dominio m\u00e1s nunca la gloria<\/em>. Sin embargo, no resta agregar que tales hombres de viles decisiones, mantuvieron una actitud temeraria que los llev\u00f3 a reunir ej\u00e9rcitos tras ej\u00e9rcitos hasta ascender a un t\u00edtulo mon\u00e1rquico y lo anterior tambi\u00e9n es factible. Maquiavelo aprovecha y escribe sobre el equilibrio que debe haber durante los <em>actos de severidad <\/em>\u00a0mal usados es decir, los castigos reales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un civil puede llegar a un principado de dos maneras; una ser\u00eda por el uso de la maldad, arriba explicado, y otra por medio de la aprobaci\u00f3n y promoci\u00f3n directa de sus conciudadanos. El <em>Principado Civil<\/em>\u00a0 es como lo llama Maquiavelo y es tema del cap\u00edtulo IX. Aqu\u00ed no se necesita del valor o la fortuna sino de una astuta combinaci\u00f3n de ambos. De la misma manera, el pr\u00edncipe civil debe enfrentarse a las necesidades de los <em>grandes <\/em>con el pueblo, responsable directo de su triunfo. El panorama no es f\u00e1cil pues <em>el pueblo s\u00f3lo quiere no ser oprimido <\/em>y los arist\u00f3cratas, terratenientes o burgueses etc., no quieren hacer el trabajo del pueblo.<\/p>\n<p>Sin descuidar en lo posible al pueblo, el pr\u00edncipe, deber\u00e1 buscar alianzas con los grandes pues son los \u00fanicos que pueden organizar una revuelta con tintes revolucionarios. Ahora bien, si el nuevo pr\u00edncipe lleg\u00f3 al trono gracias al apoyo de los grandes, deber\u00e1 de conciliares con el pueblo y buscar el afecto de sus nuevos s\u00fabditos a fin de que \u00e9stos lleguen a sentir <em>una necesidad grand\u00edsima de su principado. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, Maquiavelo observa la manera como un reino se mide frente a los otros. Un pr\u00edncipe es autosuficiente cuando tienen suficientes hombres para armar un gran ejercito capaz de intimidar a los vecinos. Cuando no es el caso, queda amurallar el reino y defenderlo. En caso de ataque, habr\u00e1 de confiar en la gratitud popular hac\u00eda su rey. De ah\u00ed la importancia previa de ganarse su confianza y respeto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfY cuando el principado llega de manera eclesi\u00e1stica? En el cap\u00edtulo XI se lee:<\/p>\n<p>no existe ninguna dificultad pues no se requiere al efecto, ni de valor ni de buena fortuna. Con respecto a las tropas y los soldados mercenarios, Maquiavelo pasa ahora a hablar sobre los ataques y defensas que pudieran ocurrir en alg\u00fan estado. No se conciben leyes malas bas\u00e1ndose en armas buenas. Para que un pr\u00edncipe pueda defender \u2013y legitimar- su reino, deber\u00e1 de contar con tropas para defender al mismo. Existen dos tipos; a) mercenarias o auxiliares, cuyos antecedentes de timadoras y cobardes en tiempos de guerra no recomiendan para nada que un pr\u00edncipe apoye su confianza en tropas de ese tipo. b) Propias. No cabe duda que un ejercito adicto a su l\u00edder es garant\u00eda de sue\u00f1o tranquilo. A prop\u00f3sito de los soldados, el cap\u00edtulo XIII se extiende y se anota: No miro jam\u00e1s como un triunfo real el que se logra con las armas de otros. Algunos ejemplos hist\u00f3ricos e incluso uno tomado del nuevo testamento \u2013el del joven rey David que prefiri\u00f3 enfrentar a Goliath sin las armaduras prestadas pues en el fondo le estorbaban- respaldan lo citado. El uso de tropas mercenarias se debe usar \u2013por supuesto en casos muy especiales y siempre apoyado de un ej\u00e9rcito mayor-.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>XIV; sobre las obligaciones del pr\u00edncipe en lo referido al arte de la guerra.<\/p>\n<p>Para empezar, Maquiavelo advierte que para el pr\u00edncipe no habr\u00e1 otro objeto ni prop\u00f3sito que dominar el orden y la\u00a0 disciplina de los ej\u00e9rcitos. La raz\u00f3n es sencilla, el dominio del arte de la guerra mantiene en el trono a los que nacieron herederos y ayuda aquellos que carecen de tal rango a llegar al mismo puesto. Por ello, el pr\u00edncipe debe convivir con su tropa, realizar personalmente las expediciones y mantenerse temible a sus hombres. El pr\u00edncipe debe leer la historia y estudiar las estrategias y t\u00e1cticas de los contrincantes y saberse allegar de gente astuta y fiel para saber ganar las batallas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un pr\u00edncipe puede ser alabado o censurado, el quinceavo cap\u00edtulo aborda el tema de la siguiente manera: Para empezar recomienda no rodearse de gente de dudosa integridad, generalmente, las obras buenas del monarca se ven entorpecidas por incapaces asistentes. Es importante subrayar que un pr\u00edncipe no debe ser bueno en ciertos casos, a menudo la mano dura es necesaria para infundir respeto al monarca. Las alabanzas y las censuras son un reflejo de su desempe\u00f1o. Saberse digno e infundirlo al pueblo es tarea de cada d\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo XVI De la liberalidad y de la avaricia.<\/p>\n<p>Un pr\u00edncipe debe ser liberal en proporci\u00f3n a la temeridad que pudiera perder. Ahora bien, la liberalidad no se encuentra re\u00f1ida con la suntuosidad de un\u00a0 gobierno operante. Sin embargo, resulta necesario recordar que el excesivo gasto de la corte, producir\u00e1 una subida de impuestos que no ser\u00e1n vistos con buenos ojos por los s\u00fabditos. A la postre, el odio hac\u00eda el pr\u00edncipe se extender\u00e1 por todos los rincones de su reino. La avaricia descubierta de un rey, no lo tomar\u00e1 por sorpresa si el pr\u00edncipe prev\u00e9 a sus gobernadores, existe ej\u00e9rcito para la defensa, y sobretodo, no se sufre de. <em>La avaricia es uno de los vicios que aseguran el reinado. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo XVII es donde se lee que para un rey <em>m\u00e1s vale ser temido que amado. <\/em>Un pr\u00edncipe, apunta Maquiavelo, debe aspirar a que se le repute por clemente y no por cruel, sin embargo, el mal uso de la clemencia puede traer consecuencias indeseadas. El mandatario se har\u00e1 temer sin caer en el horror, esto producir\u00e1 un respeto por la mano dura pero necesaria, de igual manera, el ej\u00e9rcito mantendr\u00e1 coherencia y fidelidad ante un l\u00edder en\u00e9rgico que sabe lo que quiere.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, se punta que para defenderse, el pr\u00edncipe hace uso de dos recursos: la ley y la fuerza. Uno de orden intelectual y otro proveniente del lado irracional, y como nunca bastar\u00e1 con el primero, se recurre al segundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, dentro del XVIII \u2013la fe dada de los pr\u00edncipes- se lee: <em>No hace falta que un pr\u00edncipe posea todas las virtudes, pero conviene que aparente poseerlas. <\/em><\/p>\n<p>Tambi\u00e9n recomienda no apartarse del bien y saber obrar mal cuando no quede otro recurso. De alguna manera, Maquiavelo escribi\u00f3 un completo tratado del poder, siguiendo con el cap\u00edtulo, recuerda que adem\u00e1s de las virtudes, un pr\u00edncipe necesita tambi\u00e9n, de una religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Acontinuaci\u00f3n, Maquiavelo dedica un cap\u00edtulo a la manera como un pr\u00edncipe debe evitar ser aborrecido y despreciado. Evitar la rapacidad es b\u00e1sico por ello no resulta recomendable usurpar propiedades de s\u00fabditos, o perseguir mujeres ajenas. Las condiciones para que un monarca sea menospreciado son que adopte una actitud <em>variable, ligero, afeminado, pusil\u00e1nime, e irresoluto. <\/em><\/p>\n<p>S\u00f3lo a dos cosas debe temer el pr\u00edncipe: a) la gestaci\u00f3n de una rebeli\u00f3n interna y b) el ataque de alguna potencia extranjera. Lo segundo lo evita fomentando fuertes alianzas y fortaleciendo a su ej\u00e9rcito. Lo primero lo tiene que prevenir evitando ser un soberano aborrecido por su pueblo. Los conspiradores pensar\u00e1n dos veces su acometida si se enfrentan a una reacci\u00f3n popular en contra de los perpetradores. Un rey amado siempre ser\u00e1 extra\u00f1ado.<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo XX trata sobre lo \u00fatil o vano que resulta la construcci\u00f3n de fortalezas.<\/p>\n<p>Con respecto a la seguridad del estado, Maquiavelo enumera las posibilidades del pr\u00edncipe. Ning\u00fan pr\u00edncipe que se respete a desarmado a sus s\u00fabditos. Al armarlos, arma su poblaci\u00f3n y adquiere nuevos fieles que anteriormente, desconfiaban de \u00e9l. Desde luego no arma a todos, sino aquellos que sabe obtendr\u00e1 favores. Aquel que desarma a sus s\u00fabditos, no s\u00f3lo manifiesta su absoluta desconfianza, tambi\u00e9n, que sospecha de cobard\u00eda y poca fidelidad. No as\u00ed en el caso de un principado nuevo, aqu\u00ed conviene abiertamente desarmarlos a todos salvo a los abiertos partidarios que tuvo. Est\u00e1 primera garant\u00eda, seguida del apoyo popular, garantiza tranquilidad en el sue\u00f1o del pr\u00edncipe. La construcci\u00f3n o destrucci\u00f3n de fortalezas, no ser\u00e1 un factor decisivo en tiempos de tragedia, de manera que alaba o no tal opci\u00f3n. <em>La mayor fortaleza con que puede contar un pr\u00edncipe es no ser aborrecido de sus pueblos. <\/em><\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, Maquiavelo habla sobre la manera de conducirse de un pr\u00edncipe, con el prop\u00f3sito de adquirir alguna consideraci\u00f3n. Las grandes empresas y las acciones raras y maravillosas son la forma m\u00e1s inmediata de ganarse aprecio y respeto. Por el termino \u201cgrandes empresas\u201d, se entiende la expansi\u00f3n y enriquecimiento de todo el estado o la invasi\u00f3n exitosa a otros pa\u00edses.<\/p>\n<p>Por otra parte, el pr\u00edncipe debe honrar a cualquier s\u00fabdito que sobresalga en alguna disciplina, estimular a los ciudadanos a ejercer su profesi\u00f3n. Tambi\u00e9n deber\u00e1 ofrecer fiestas y espect\u00e1culos al pueblo.<\/p>\n<p>El cap\u00edtulo XXII trata sobre los ministros o secretarios de los pr\u00edncipes.<\/p>\n<p>Es sin duda relevante la elecci\u00f3n de las personas que ayudan a gobernar al pr\u00edncipe, la prudencia con que se valoren los dotes de cada persona es la clave para una buena elecci\u00f3n. La fidelidad y eficacia de los secretarios y ministros, luego de un tiempo razonable, hablar\u00e1n bien del pr\u00edncipe.<\/p>\n<p>Por otro lado, el pr\u00edncipe debe procurar enriquecer y mantener contentos a los mismos ministros para asegurarse de una plena adicci\u00f3n real y evitar que se incube el deseo de que se cambie de soberano.<\/p>\n<p>En el n\u00famero XXIII \u2013sobre la manera correcta de huir de los aduladores- se anota que un <em>pr\u00edncipe no se ofende por o\u00edr la verdad,<\/em> m\u00e1s dicho privilegio se concede a muy pocos elegidos. Desde luego que dicha verdad s\u00f3lo debe ser escuchada en caso de pregunta directa y nunca por iniciativa del consejero. El pr\u00edncipe juicioso preguntar\u00e1 sobre todos los aspectos de su reino sin temer a nada pues enter\u00e1ndose de un problema es el primer paso para solucionarlo.<\/p>\n<p>De m\u00e1s esta a\u00f1adir que la conjunci\u00f3n de gente valiosa \u2013sabios, guerrero, ministros etc.- mostrar\u00e1 lo astuto del pr\u00edncipe quien pasar\u00e1 ante el pueblo por sabio y justo. Con respecto a los aduladores, siempre estar\u00e1n los reinos llenos de ellos. Evitarlos, con gracia y no escuchar sus exagerados halagos.<\/p>\n<p>El siguiente cap\u00edtulo refiere a una situaci\u00f3n local y contempor\u00e1nea \u2013de Maquiavelo por supuesto- en la que explica la raz\u00f3n por la cual varios pr\u00edncipes de Italia hab\u00edan perdido sus reinos: una pobre preparaci\u00f3n militar. As\u00ed mismo, aquellos que perdieron sus reinos por haber huido del invasor sin defenderse, les aconseja no acusar a la fortuna de la perdida de sus bienes sino a su propia cobard\u00eda.<\/p>\n<p>El pen\u00faltimo cap\u00edtulo habla sobre la fortuna cuando es adversa. Maquiavelo confiesa que \u00e9l mismo lleg\u00f3 a creer que cuando la situaci\u00f3n es completamente adversa y no tiene que ver con los aciertos o errores del pr\u00edncipe nada queda por hacer m\u00e1s que dejarse llevar por la corriente de la suerte. Maquiavelo no niega el termino <em>providencia, <\/em>de hecho considera <em>que la fortuna es \u00e1rbitro de la mitad de nuestras acciones. <\/em>Y precisamente en esa otra mitad es cuando algo se podr\u00eda mejorar para que no vuelva a suceder. Si las lluvias desbordan un r\u00edo en medio de una cr\u00edtica situaci\u00f3n, habr\u00eda que construir algo para que \u2013en caso de otra lluvia de similares magnitudes-, evitar consecuencias parecidas al punto de partida.<\/p>\n<p>Habr\u00e1 pr\u00edncipes que dejar\u00e1n todo a la fortuna que hasta su momento los habr\u00e1 beneficiado. M\u00e1s nada puede sostenerse as\u00ed, del mismo modo que no se puede apoyarlo todo ignorando factores ajenos a uno.<\/p>\n<p><em>No hay hombre alguno, por muy dotado de prudencia que \u00e9ste, que sepa concordar bien sus procederes con las circunstancias y con los tiempos. <\/em><\/p>\n<p>Cuando las circunstancias var\u00edan, de igual modo se tiene que variar la habitual forma de reaccionar.<\/p>\n<p>El XXVI y \u00faltimo cap\u00edtulo, esta dedicado a la situaci\u00f3n de Italia. Los ejemplos hist\u00f3ricos abundan pero resulta interesante la frase <em>Dios no quiere hacerlo<\/em> <em>todo <\/em>refiri\u00e9ndose al libre albedr\u00edo que despu\u00e9s de todo, poseemos.<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Notas:<\/strong><\/span><\/p>\n<ul>\n<li>Nicol\u00e1s Maquiavelo, naci\u00f3 el 13 de mayo de 1469 en la ciudad de Florencia. Desde ni\u00f1o mostr\u00f3 versatilidad para la lectura y escritura, acabados sus estudios de lat\u00edn, ocup\u00f3 sus primeros cargos en la Se\u00f1or\u00eda Florentina de la Rep\u00fablica.<\/li>\n<li>Luego de varias y acertadas misiones diplom\u00e1ticas comienza a viajar al extranjero, entrevist\u00e1ndose en el a\u00f1o 1500 con el rey de Francia Luis XII. Al siguiente a\u00f1o se casa con Marietta Corsini, qui\u00e9n le di\u00f3 seis hijos.<\/li>\n<li>Su obra literaria consiste en tratados: <em>De rebus pistoriensibus <\/em>1502, <em>Decennale<\/em> 1508-1509. En 1512 una invasi\u00f3n de Espa\u00f1a a la Toscana y a Prato tiene sus consecuencias en Florencia. La rep\u00fablica cay\u00f3 y regresan los M\u00e9dicis al poder. Maquiavelo pierde su cargo y privilegios.\u00a0 Luego de un a\u00f1o en prisi\u00f3n, fue puesto en libertad. Escribe <em>Las d\u00e9cadas de Tito Livio<\/em> mismas que interrumpe para redactar <em>De Principatibus<\/em>. En 1514-1516 dedic\u00f3 la obra a Lorenzo de M\u00e9dicis con la intenci\u00f3n de recobrar su prestigio. En 1518 escribe <em>La Mandr\u00e1gora<\/em> obra de teatro renacentista. Posteriormente, es puesto como redactor de cr\u00f3nicas. En 1525 escribe otra obra teatral, <em>Clizia<\/em> y <em>Las Historias Florentinas<\/em>. En 1526 se le encarga el proyecto de la defensa de Florencia. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde, los ej\u00e9rcitos de Carlos V saquean Roma. Los M\u00e9dicis huyen y sube al poder un partido aristocr\u00e1tico. El 21 de junio de ese a\u00f1o Maquiavelo muri\u00f3 de enfermo. En 1532 aparece por primera vez, El Pr\u00edncipe.<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Representar a un pueblo, proveerlos de justicia y tranquilidad, mantener contenta a la aristocracia y una segura independencia frente a otros reinos, son algunos de los deberes de quien se [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":2116,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[509,510],"class_list":["post-2115","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-docencia","tag-el-principe","tag-maquiavelo"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/machiavelli.jpg?fit=473%2C282","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4aovR-y7","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2115","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2115"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2115\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2116"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2115"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2115"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2115"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}