{"id":2068,"date":"2013-12-09T09:38:55","date_gmt":"2013-12-09T12:38:55","guid":{"rendered":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/?p=2068"},"modified":"2017-04-13T11:48:20","modified_gmt":"2017-04-13T14:48:20","slug":"2068","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/2068\/","title":{"rendered":"Los mejores cuentos y par\u00e1bolas para ense\u00f1ar valores"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">La mayor ventaja educativa, sin duda ninguna, es la capacidad que tiene un cuento de transmitir valores al igual que Jes\u00fas ense\u00f1o a menudo empleando par\u00e1bolas.\u00a0 Una par\u00e1bola es un relato, ejemplos o comparaciones sencillas, tomadas de la vida diaria, empleadas para impartir una ense\u00f1anza y que revela la verdad sobre el reino de Dios. Quiz\u00e1s no hayamos reparado conscientemente en ello, pero si lo analizamos, la mayor\u00eda de los valores m\u00e1s firmemente arraigados en nuestra propia personalidad llegaron a nosotros de la mano de alg\u00fan cuento o parabola.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Todas las historias, parabolas y los cuentos son una m\u00e1s, tienen un argumento l\u00f3gico que une las distintas partes, haci\u00e9ndolas mucho m\u00e1s f\u00e1ciles de recordar. De esta forma, nuestra memoria almacena precisamente ese hilo argumental porque es la uni\u00f3n de todos esos elementos y, por tanto, la forma m\u00e1s sencilla de tener acceso al resto de detalles de la historia. Y es precisamente la moraleja el mejor resumen de un cuento, y por tanto lo que mejor retenemos del mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Igualmente hay que destacar la utilidad de los cuentos para ense\u00f1ar cosas nuevas. Precisamente por la facilidad con que se recuerda la historia principal, y por su importancia como nexo de uni\u00f3n, el cuento permite acceder f\u00e1cilmente a los dem\u00e1s detalles. De hecho, las historias han sido utilizadas siempre para transmitir ideas y conocimiento, empezando por la mism\u00edsima Biblia y el propio Jes\u00fas de Nazaret, cuyas par\u00e1bolas fueron una forma de ense\u00f1anza realmente reveladora.\u00a0 Si no, pod\u00e9is hacer la prueba vosotros mismos, si hab\u00e9is visto alguna pel\u00edcula o documental sobre alg\u00fan tema hist\u00f3rico, seguro que record\u00e1is el momento de la historia mejor que otros que no se han visto reforzados con im\u00e1genes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Adem\u00e1s de usar los cuentos tradicionales, podemos intentar personalizar los cuentos porque, adem\u00e1s de ser potentes herramientas de educaci\u00f3n y ense\u00f1anza, los cuentos inventados y personalizados antes de dormir permiten establecer un nexo fort\u00edsimo con los ni\u00f1os. Al ser inventados y originales cada d\u00eda, quien los cuenta debe dedicar toda su capacidad y atenci\u00f3n, aunque s\u00f3lo sea durante ese momento; y eso es algo que los ni\u00f1os, acostumbrados a ser el centro de atenci\u00f3n de actos, pero no de pensamientos (muchos padres tienen demasiadas preocupaciones como para aparcarlas totalmente, aunque s\u00f3lo sea un rato) perciben con gran agradecimiento y entusiasmo. Y al personalizarlos, los padres se obligan a escuchar y atender a sus hijos, y los ni\u00f1os se sienten verdaderamente especiales. Esa carga emotiva tan grande es otro importante factor que facilita la memorizaci\u00f3n y asimilaci\u00f3n de lo ense\u00f1ado en esos cuentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"justify\">Finalmente, contar cuentos sin libros ni dibujos, es una ayuda muy eficaz para contrarrestar la falta de atenci\u00f3n que sufren muchos ni\u00f1os actualmente , provocada por vivir en un mundo con tantos est\u00edmulos visuales. Con la tranquilizadora presencia de sus padres, los ni\u00f1os abren sus o\u00eddos dispuestos a transportarse al mundo del cuento, y sin darse cuenta, est\u00e1n aprendiendo a centrar su atenci\u00f3n, utilizando el o\u00eddo como sentido primario, (al contrario de lo que sucede durante el d\u00eda) y acentuando su imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\">Un cuento personalizado es una herramienta incre\u00edblemente eficaz para \u201canalizar\u201d los comportamientos de los ni\u00f1os durante ese d\u00eda. Aprovechando la cercan\u00eda en el tiempo y la frescura de sus recuerdos sobre lo acontecido, mediante el cuento podemos alabar lo que hayan hecho bien, o censurar y tratar de cambiar aquello que no hicieron tan bien. En ese momento tan emotivo, los ni\u00f1os est\u00e1n tan accesibles y dispuestos, que un cuento que ejemplifique claramente la actitud a seguir ser\u00e1 mucho m\u00e1s eficaz que varias horas de sermones y buenas palabras.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"center\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Cuentos:<\/strong><\/span><\/p>\n<p><strong>El bordado de Dios<\/strong><\/p>\n<p>Cuando yo era peque\u00f1o, mi mam\u00e1 sol\u00eda coser mucho. Yo me sentaba cerca de ella y le preguntaba qu\u00e9 estaba haciendo. Ella me respond\u00eda que estaba bordando. Siendo yo peque\u00f1o, observaba el trabajo de mi mam\u00e1 desde abajo, por eso siempre me quejaba dici\u00e9ndole que solo ve\u00eda hilos feos. Ella me sonre\u00eda, miraba hacia abajo y gentilmente me dec\u00eda: \u201cHijo, ve afuera a jugar un rato y cuando haya terminado mi bordado te pondr\u00e9 sobre mi regazo y te dejar\u00e9 verlo desde arriba\u201d.\u00a0 Me preguntaba por qu\u00e9 ella usaba algunos hilos de colores oscuros y porqu\u00e9 me parec\u00edan tan desordenados desde donde yo estaba.\u00a0 M\u00e1s tarde escuchaba la voz de mam\u00e1 dici\u00e9ndome: \u201cHijo, ven y si\u00e9ntate en mi regazo.\u201d\u00a0 Yo lo hac\u00eda de inmediato y me sorprend\u00eda y emocionaba al ver la hermosa flor o el bello atardecer en el bordado. No pod\u00eda creerlo; desde abajo solo ve\u00eda hilos enredados. Entonces mi mam\u00e1 me dec\u00eda: \u201cHijo m\u00edo, desde abajo se ve\u00eda confuso y desordenado, pero no te dabas cuenta de que hab\u00eda un plan arriba.\u00a0 Yo ten\u00eda un hermoso dise\u00f1o. Ahora m\u00edralo desde mi posici\u00f3n, que bello. \u201d<\/p>\n<p>Muchas veces a lo largo de los a\u00f1os he mirado al Cielo y he dicho: \u201cPadre, \u00bfqu\u00e9 est\u00e1s haciendo?\u00bb.\u00a0 \u00c9l responde: \u201cEstoy bordando tu vida.\u201d Entonces yo le replic\u00f3: \u201cPero se ve tan confuso, es un desorden. Los hilos parecen tan oscuros, \u00bfpor qu\u00e9 no son m\u00e1s brillantes?\u201d El Padre parec\u00eda decirme: \u201cMi ni\u00f1o, oc\u00fapate de tu trabajo confiando en Mi\u00a0 y un d\u00eda te traer\u00e9 al cielo y te pondr\u00e9 sobre mi regazo y ver\u00e1s el plan desde mi posici\u00f3n. Entonces entender\u00e1s&#8230;\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Las tres puertas <\/strong><\/p>\n<p>Un joven disc\u00edpulo dijo a un sabio fil\u00f3sofo: &#8211; Maestro, un amigo tuyo estuvo hablando mal de ti.<\/p>\n<p>&#8211; Espera, le interrumpi\u00f3 el fil\u00f3sofo. \u00bfYa hiciste pasar por las tres puertas lo que vas a contarme?<br \/>\n&#8211; \u00bfQu\u00e9 tres puertas?<\/p>\n<p>&#8211; S\u00ed, la primera es la verdad \u00bfEst\u00e1s seguro que es totalmente cierto lo que vas a decirme?<\/p>\n<p>&#8211; No, lo o\u00ed comentar a unos vecinos.<\/p>\n<p>&#8211; Al menos lo habr\u00e1s hecho pasar por la segunda puerta, la bondad. Lo que quieres decirme \u00bfes bueno para alguien?<\/p>\n<p>&#8211; No, al contrario.<\/p>\n<p>&#8211; Y la \u00faltima puerta es la necesidad \u00bfes necesario que yo sepa lo que quieres contarme?<\/p>\n<p>&#8211; No, no es necesario.<\/p>\n<p>&#8211; Entonces dijo el sabio sonriendo: \u201cSi no es verdadero, ni bueno, ni necesario, mejor ser\u00e1 olvidarlo para siempre\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La vida que sostienes est\u00e1 en tus manos<\/strong><br \/>\nUn grupo de chicos conoc\u00edan a un hombre sabio de su pueblo y urdieron un plan para enga\u00f1arle. Atrapar\u00edan a un p\u00e1jaro vivo e ir\u00edan a visitar al hombre sabio. Uno de ellos sostendr\u00eda el p\u00e1jaro detr\u00e1s de la espalda y le preguntar\u00eda: \u00abHombre sabio, \u00bfel p\u00e1jaro est\u00e1 vivo o muerto?\u00bb.<\/p>\n<p>Si el hombre sabio respond\u00eda que estaba vivo, el chico aplastar\u00eda r\u00e1pidamente al p\u00e1jaro y dir\u00eda: \u00abNo, est\u00e1 muerto\u00bb. Si el hombre sabio dec\u00eda: \u00abEl p\u00e1jaro est\u00e1 muerto\u00bb, el chico le<br \/>\nense\u00f1ar\u00eda el p\u00e1jaro con vida.<\/p>\n<p>Los chicos consiguieron que el hombre sabio los recibiera, el que sosten\u00eda al p\u00e1jaro le pregunt\u00f3: \u00abHombre sabio, \u00bfel p\u00e1jaro est\u00e1 vivo o muerto?\u00bb<\/p>\n<p>El hombre sabio permaneci\u00f3 en silencio durante unos instantes. Despu\u00e9s se agach\u00f3 hasta que qued\u00f3 a la misma altura que el chico y le dijo: \u00abLa vida que sostienes est\u00e1 en tus manos\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El Obst\u00e1culo en el Camino<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace mucho tiempo, un rey coloc\u00f3 una gran roca obstaculizando un camino. Se escondi\u00f3 y mir\u00f3 para ver si alguien quitaba la tremenda piedra. Algunos pasaron simplemente dando una vuelta. Muchos culparon al rey por no mantener los caminos despejados, pero ninguno hizo nada para sacar la piedra del camino.<\/p>\n<p>Un campesino, que pasaba por all\u00ed con una carga de verduras, la vio. Al aproximarse a ella, puso su carga en el piso y trato de mover la roca a un lado del camino. Despu\u00e9s de empujar y fatigarse mucho, con gran esfuerzo, lo logr\u00f3. Mientras recog\u00eda su carga de vegetales, vio una bolsa en el suelo, justo donde hab\u00eda estado la roca.<\/p>\n<p>La bolsa conten\u00eda muchas monedas de oro y una nota del mismo rey diciendo que el oro era la recompensa para la persona que removiera la piedra del camino.<\/p>\n<p>El campesino aprendi\u00f3 ese d\u00eda que cada obst\u00e1culo puede estar disfrazando una oportunidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Compartiendo la luz<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Hu-Song, fil\u00f3sofo de Oriente, cont\u00f3 a sus disc\u00edpulos la siguiente historia:<\/p>\n<p>\u00ab&#8230; Varios hombres hab\u00edan quedado encerrados por error en una oscura caverna donde no pod\u00edan ver casi nada. Pas\u00f3 alg\u00fan tiempo, y uno de ellos logr\u00f3 encender una peque\u00f1a tea. Pero la luz que daba era tan escasa que aun as\u00ed no se pod\u00eda ver nada. Al hombre, sin embargo, se le ocurri\u00f3 que con su luz pod\u00eda ayudar a que cada uno de los dem\u00e1s prendieran su propia tea y as\u00ed compartiendo la llama con todos la caverna se ilumin\u00f3\u00bb.<\/p>\n<p>Uno de los disc\u00edpulos pregunt\u00f3 a Hu-Song: \u00bfQu\u00e9 nos ense\u00f1a, maestro, este relato?<\/p>\n<p>Y Hu-Song contest\u00f3: Nos ense\u00f1a que nuestra luz sigue siendo oscuridad si no la compartimos con el pr\u00f3jimo. Y tambi\u00e9n nos dice que el compartir nuestra luz no la desvanece, sino que por el contrario la hace crecer.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>El sembrador de d\u00e1tiles<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En un oasis escondido entre los m\u00e1s lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas palmeras datileras.<\/p>\n<p>Su vecino Hakim, el acaudalado mercader, se detuvo en el oasis a abrevar sus camellos y vio a Eliahu transpirando, mientras parec\u00eda cavar en la arena.<\/p>\n<p>-Que tal anciano? La paz sea contigo.<\/p>\n<p>&#8211; Contigo -contest\u00f3 Eliahu sin dejar su tarea.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 haces aqui, con esta temperatura, y esa pala en las manos?<\/p>\n<p>-Siembro -contest\u00f3 el viejo.<\/p>\n<p>-Qu\u00e9 siembras aqui, Eliahu?<\/p>\n<p>-D\u00e1tiles -respondi\u00f3 Eliahu mientras se\u00f1alaba a su alrededor el palmar.<\/p>\n<p>-\u00a1D\u00e1tiles!! -repiti\u00f3 el reci\u00e9n llegado, y cerr\u00f3 los ojos como quien escucha la mayor estupidez.<\/p>\n<p>-El calor te ha da\u00f1ado el cerebro, querido amigo. ven, deja esa tarea y vamos a la tienda a beber una copa de licor.<\/p>\n<p>&#8211; No, debo terminar la siembra. Luego si quieres, beberemos&#8230;<\/p>\n<p>-Dime, amigo: \u00bfcu\u00e1ntos a\u00f1os tienes?<\/p>\n<p>-No s\u00e9&#8230; sesenta, setenta, ochenta, no s\u00e9.. lo he olvidado&#8230; pero eso, \u00bfqu\u00e9 importa?<\/p>\n<p>-Mira, amigo, los datileros tardan m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os en crecer y reci\u00e9n despu\u00e9s de ser palmeras adultas est\u00e1n en condiciones de dar frutos. Yo no estoy dese\u00e1ndote el mal y lo sabes, ojal\u00e1 vivas hasta los ciento un a\u00f1os, pero t\u00fa sabes que dif\u00edcilmente puedas llegar a cosechar algo de lo que hoy siembras. Deja eso y ven conmigo.<\/p>\n<p>-Mira, Hakim, yo com\u00ed los d\u00e1tiles que otro sembr\u00f3, otro que tampoco so\u00f1\u00f3 con probar esos d\u00e1tiles. Yo siembro hoy, para que otros puedan comer ma\u00f1ana los d\u00e1tiles que hoy planto&#8230; y aunque solo fuera en honor de aquel desconocido, vale la pena terminar mi tarea.<\/p>\n<p>-Me has dado una gran lecci\u00f3n, Eliahu, d\u00e9jame que te pague con una bolsa de monedas esta ense\u00f1anza que hoy me diste &#8211; y diciendo esto, Hakim le puso en la mano al viejo una bolsa de cuero.<\/p>\n<p>-Te agradezco tus monedas, amigo. Ya ves, a veces pasa esto: t\u00fa me pronosticabas que no llegar\u00eda a cosechar lo que sembrara. Parec\u00eda cierto y sin embargo, mira, todav\u00eda no termino de sembrar y ya cosech\u00e9 una bolsa de monedas y la gratitud de un amigo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El proceso de la b\u00fasqueda<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al final del campo donde viv\u00eda Hu-Song hab\u00eda un barranco. Para pasar al otro lado, en el que hab\u00eda un hermoso prado y una fuente de aguas claras, la gente deb\u00eda bajar trabajosamente para subir luego una pendiente muy empinada. Todos los d\u00edas Hu-Song tomaba unos guijarros y los lanzaba al fondo del barranco.<\/p>\n<p>-\u00bfPara qu\u00e9 haces eso, maestro? -le pregunt\u00f3 uno de sus disc\u00edpulos-. Y respondi\u00f3 Hu-Song: -Es mi aporte para reducir el abismo que nos separa de lo que deseamos. \u00a0Si todos hacemos lo mismo, si nuestros hijos y nietos tambi\u00e9n \u00a0lo hacen, alguna \u00a0vez el barranco quedar\u00e1 cubierto y los hombres podr\u00e1n disfrutar sin fatigas de lo que ahora nosotros debemos sufrir para gozar. Mis guijarros son peque\u00f1os ya que no puedo cargar los grandes, pero gracias a ellos la fuente y el prado est\u00e1n cada d\u00eda m\u00e1s cerca\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Posici\u00f3n de responsabilidad <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando el enorme bosque comenz\u00f3 a incendiarse, cada animal asustado, se lanz\u00f3 a correr&#8230;<\/p>\n<p>La mayor parte dej\u00f3 las llamas atr\u00e1s y cruz\u00f3 a la otra orilla del r\u00edo, salvando su vida. Desde all\u00ed ve\u00edan como todo desaparec\u00eda bajo el fuego&#8230;<\/p>\n<p>De pronto uno de ellos vio que un peque\u00f1o picaflor hac\u00eda algo extra\u00f1o. Con su peque\u00f1o pico tomaba agua del r\u00edo, volaba hasta el incendio y dejaba caer gotitas de agua sobre las llamas.<\/p>\n<p>Los animales, al verlo comenzaron a re\u00edrse; y le preguntaron si no se sent\u00eda rid\u00edculo haciendo eso&#8230;<\/p>\n<p>El picaflor los mir\u00f3 y les contest\u00f3: yo, simplemente, estoy haciendo mi parte.<\/p>\n<p>Al entender su actitud cada animal comenz\u00f3 a juntar agua del r\u00edo y llevarla de alguna manera hacia el incendio hasta apagarlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Proacci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay un viejo cuento con cuatro personajes: TODOS, ALGUIEN, CUALQUIERA y NADIE.<\/p>\n<p>Ocurre que hab\u00eda que terminar un trabajo muy importante para el d\u00eda siguiente<\/p>\n<p>TODOS sab\u00edan que ALGUIEN lo har\u00eda.<\/p>\n<p>CUALQUIERA podr\u00eda haberlo hecho, pero en realidad NADIE lo hizo.<\/p>\n<p>ALGUIEN se enoj\u00f3 cuando se enter\u00f3 de lo sucedido, porque le hubiera correspondido hacerlo a TODOS.<\/p>\n<p>El resultado fue que TODOS cre\u00eda que lo har\u00eda CUALQUIERA y NADIE se dio cuenta de que ALGUIEN no lo har\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bfQuieren saber c\u00f3mo termina esta historia?<\/p>\n<p>ALGUIEN reproch\u00f3 a TODOS porque en realidad NADIE hizo lo que hubiera podido hacer CUALQUIERA.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Elecciones<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jerry era el tipo de persona que uno no puede dejar de amar. Siempre estaba de buen humor y ten\u00eda algo positivo para decir. Era un motivador natural: Si alguien ten\u00eda un mal d\u00eda, Jerry estaba ah\u00ed para decirle como ver el lado positivo de la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Su estilo realmente me causo curiosidad, as\u00ed que un d\u00eda lo fui a buscar y le pregunte: \u00abComo es posible ser una persona positiva todo el tiempo&#8230; \u00bfc\u00f3mo lo haces?\u00bb<\/p>\n<p>Y el respondi\u00f3: Cada vez que sucede algo malo, me digo a mi mismo: Jerry tienes dos opciones: puedes escoger entre ser una v\u00edctima o aprender de eso; elijo aprender. Cada vez que alguien se queja, puedo aceptar su queja o puedo ensenarle el lado positivo de lo que trae; elijo buscar el lado positivo\u00bb<\/p>\n<p>Varios a\u00f1os m\u00e1s tarde, me entere que Jerry hab\u00eda sido baleado en un asalto. Me encontr\u00e9 con \u00e9l seis meses despu\u00e9s del accidente y cuando le pregunte como estaba, me respondi\u00f3: mejor imposible.<\/p>\n<p>Le pregunte que paso por su mente cuando se encontr\u00f3 baleado y tirado en el piso. Contesto: \u00abLo primero que pens\u00e9 es que pod\u00eda elegir: Pod\u00eda elegir vivir o pod\u00eda elegir morir. Eleg\u00ed vivir y cuando los m\u00e9dicos me llevaban en la ambulancia y vi las \u00a0expresiones en sus caras, realmente me asuste&#8230; pod\u00eda leer en \u00a0sus ojos: Es hombre muerto. Supe entonces que deb\u00eda comunicarles mi elecci\u00f3n&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 hiciste?\u00bb pregunte.<\/p>\n<p>\u00abBueno&#8230; mientras uno de los m\u00e9dicos me preguntaba si era al\u00e9rgico a algo yo le dije: si, a quedarme sin la posibilidad de elegir. En este momento estoy escogiendo vivir&#8230; tr\u00e1tenme como si tuviera esa probabilidad\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Puntos de vista <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un relato de origen chino describe la vida de un campesino que era considerado muy pr\u00f3spero porque era due\u00f1o de un caballo que utilizaba para arar la tierra y trasladarse.<\/p>\n<p>Un d\u00eda un rayo rompi\u00f3 la entrada del corral y el animal se escap\u00f3. Los vecinos al enterarse fueron a verle apenados por la p\u00e9rdida dici\u00e9ndole: \u00abqu\u00e9 mala suerte ha tenido vecino, de no ser por esta tormenta no habr\u00eda perdido su \u00fanico caballo\u00bb. El campesino simplemente dijo: \u00ab\u00bfBuena suerte? \u00bfMala suerte? Solo son puntos de vista\u201d.<\/p>\n<p>Unos pocos d\u00edas despu\u00e9s, el animal volvi\u00f3 acompa\u00f1ado de dos caballos salvajes de las monta\u00f1as. Todos los vecinos se regocijaron por su buena fortuna y fueron a felicitarlo por su buena suerte. El campesino solo dijo: \u00ab\u00bfBuena suerte? \u00bfMala suerte? Solo son puntos de vista\u00bb<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, el hijo del campesino trat\u00f3 de montar a uno de los caballos salvajes; el animal lo tir\u00f3 y el joven se quebr\u00f3 una pierna. Debi\u00f3 ser entablillado y se le indic\u00f3 guardar cama por un par de meses. Naturalmente todos los vecinos ofrecieron su consuelo por la mala fortuna. Y el campesino nuevamente dijo:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfBuena suerte? \u00bfMala suerte? Solo son puntos de vista\u00bb<\/p>\n<p>Una semana m\u00e1s tarde, los oficiales de reclutamiento llegaron al lugar para alistar a los j\u00f3venes para el ej\u00e9rcito ya que se hab\u00eda desatado una guerra en las fronteras de la China. Ellos rechazaron al hijo del campesino porque ten\u00eda la pierna fracturada. Cuando los vecinos le dijeron lo afortunado que era porque su hijo no hab\u00eda sido alistado, el campesino contest\u00f3: \u00ab\u00bfBuena suerte? \u00bfMala suerte? Solo son puntos de vista\u00bb<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Declaraciones <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Extenuado, el caminante se desplom\u00f3 a la sombra de un \u00e1rbol.<\/p>\n<p>\u00abNecesito agua\u00bb, pens\u00f3. Este debe ser un lugar donde el agua abunda, pensaba mientras imaginaba con todo detalle el agua recorriendo su garganta reseca. Abri\u00f3 los ojos y vio que, en efecto, muy cerca hab\u00eda un estanque de agua clara. Bebi\u00f3 hasta saciarse y sigui\u00f3 con sus fantas\u00edas: \u00bb Un poco de pan, un jerg\u00f3n donde descansar mis huesos molidos, un abrigo para el fr\u00edo de la noche&#8230;\u00bb Uno a uno los pensamientos de su mente se concretaban.<\/p>\n<p>Ya adormecido pens\u00f3: \u201cNo puede ser que todo esto bueno me est\u00e9 ocurriendo a m\u00ed, debe ser cosa del demonio\u00bb. Por cierto el demonio tambi\u00e9n apareci\u00f3 y le dio muerte al peregrino. Si en lugar de pensar eso hubiera pensado: \u00abDebo merecer toda esta abundancia y estoy agradecido por haberla recibido, hoy estar\u00eda vivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Cuento \u00c1rabe sobre la Amistad<\/strong><\/p>\n<h2><\/h2>\n<p>A un oasis llega un joven, toma agua, se asea y pregunta a un anciano que se encuentra descansando: -\u00bfQu\u00e9 clase de personas viven aqu\u00ed?<\/p>\n<p>El anciano le pregunta: -\u00bfQu\u00e9 clase de gente hab\u00eda en el lugar de donde t\u00fa vienes? -\u00abUn mont\u00f3n de gente ego\u00edsta y mal intencionada- replico el joven-estoy encantado de haberme ido de all\u00ed.<\/p>\n<p>A lo cual el anciano comento: Lo mismo habr\u00e1s de encontrar \u00a0aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Ese mismo d\u00eda otro joven se acerc\u00f3 a beber agua al oasis y viendo al anciano pregunto: &#8211;\u00bfQu\u00e9 clase de personas viven en este lugar?<\/p>\n<p>El viejo respondi\u00f3 con la misma pregunta: \u00ab\u00bfQu\u00e9 clase de personas viven en el lugar de donde tu vienes? \u201cUn magnifico grupo de personas, honestas, amigables, hospitalarias, me duele mucho haberlos dejado. \u00abLo mismo encontraras aqu\u00ed\u00bb, respondi\u00f3 el anciano.<\/p>\n<p>Un hombre que hab\u00eda escuchado ambas conversaciones le pregunto al viejo: \u00bfC\u00f3mo es posible dar dos respuestas tan diferentes a la misma pregunta? A lo cual el viejo contesto:<\/p>\n<p>\u00abCada uno de nosotros solo puede ver lo que lleva en su coraz\u00f3n. Aquel que no encuentra nada bueno en los lugares donde estuvo no podr\u00e1 encontrar otra cosa aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Solo tienes poder sobre la actitud mental y tus creencias y ellas son las que generan tu espacio de acci\u00f3n. Los pensamientos crean la realidad en que vivimos.<\/p>\n<h3><\/h3>\n<p><strong>La incre\u00edble Historia de la Milla<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Durante miles de a\u00f1os, la gente sostuvo la creencia de que era imposible para un ser humano, recorrer una milla de distancia en menos de cuatro minutos. En 1954, sin embargo, Roger Bannister rompi\u00f3 esta imponente barrera. Se dispuso a conseguir lo imposible, no solo mediante una excelente preparaci\u00f3n f\u00edsica, sino tambi\u00e9n mediante la creaci\u00f3n de referencias mentales que lo apoyaran en la creencia de que esto era posible. Nadie hab\u00eda sido capaz de hacerlo en toda la historia de la raza humana, pero un a\u00f1o despu\u00e9s que Roger rompiera esa barrera, ya lo hab\u00edan conseguido treinta y siete competidores.<\/p>\n<p>Esta experiencia les proporcion\u00f3 referencias lo bastante fuertes como para crear la sensaci\u00f3n de certidumbre (creencia) de que ellos pod\u00edan \u00abhacer lo imposible\u00bb. Un a\u00f1o m\u00e1s tarde ya eran trescientos los corredores que pudieron hacer lo mismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>L<\/strong><strong>os tres \u00e1rboles<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hab\u00eda una vez tres \u00e1rboles en una colina de un bosque. Hablaban acerca de sus sue\u00f1os y esperanzas.<\/p>\n<p>El primero dijo:- \u00abAlg\u00fan d\u00eda ser\u00e9 un cofre de tesoros. Estar\u00e9 lleno de oro, plata y piedras preciosas. Estar\u00e9 decorado con labrados art\u00edsticos y tallados finos; todos ver\u00e1n mi belleza\u00bb.<\/p>\n<p>El segundo \u00e1rbol dijo: &#8211; \u00abAlg\u00fan d\u00eda ser\u00e9 una poderosa embarcaci\u00f3n. Llevar\u00e9 a los m\u00e1s grandes reyes y reinas a trav\u00e9s de los oc\u00e9anos, e ir\u00e9 a todos los rincones del mundo. Todos se sentir\u00e1n seguros por m\u00ed fortaleza, destreza sobre las aguas y mi poderoso casco\u00bb.<\/p>\n<p>Finalmente el tercer \u00e1rbol dijo: \u00abYo quiero crecer para ser el m\u00e1s recto y grande de todos los \u00e1rboles en el bosque. La gente me ver\u00e1 en la cima de la colina, mirar\u00e1 mis poderosas ramas y pensar\u00e1n en el Dios de los cielos, y en cu\u00e1n cerca estoy de alcanzarlo. Ser\u00e9 el m\u00e1s grande \u00e1rbol de todos los tiempos y la gente siempre me recordar\u00e1.\u00bb<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de unos a\u00f1os de que los \u00e1rboles oraran para que sus sue\u00f1os se convirtieran en realidad, un grupo de le\u00f1adores vino donde ellos estaban.<\/p>\n<p>Cuando uno vio al primer \u00e1rbol dijo: &#8211; \u00abEste parece un \u00e1rbol fuerte, creo que podr\u00e9 vender su madera a un carpintero\u00bb, y comenz\u00f3 a cortarlo. El \u00e1rbol estaba muy feliz debido a que sab\u00eda que el carpintero podr\u00eda convertirlo en un cofre para tesoros. El otro le\u00f1ador dijo mientras observaba al segundo \u00e1rbol: &#8211; \u00abParece un \u00e1rbol fuerte, creo que lo podr\u00e9 vender al carpintero del puerto\u00bb. El segundo \u00e1rbol se puso muy feliz porque sab\u00eda que estaba en camino a convertirse en una poderosa embarcaci\u00f3n. El \u00faltimo le\u00f1ador se acerc\u00f3 al tercer \u00e1rbol; \u00e9ste estaba muy asustado, pues sab\u00eda que si lo cortaban, su sue\u00f1o nunca se volver\u00eda realidad. El le\u00f1ador dijo entonces: &#8211; \u00abNo necesito que el \u00e1rbol que corte tenga alguna caracter\u00edstica especial, as\u00ed que tomar\u00e9 este\u00bb. Y cort\u00f3 al tercer \u00e1rbol.<\/p>\n<p>Cuando el primer \u00e1rbol lleg\u00f3 donde el carpintero, fue convertido en un caj\u00f3n de comida para animales, y fue puesto en un pesebre y llenado con paja. Se sinti\u00f3 muy mal pues eso no era por lo que tanto hab\u00eda orado. El segundo \u00e1rbol fue cortado y convertido en una peque\u00f1a balsa de pesca, ni siquiera lo suficientemente grande para navegar en el mar, y fue puesto en un lago. Y vio como sus sue\u00f1os de ser una gran embarcaci\u00f3n cargando reyes hab\u00eda llegado a su final. El tercer \u00e1rbol fue cortado en largas y pesadas tablas y dejado en la oscuridad de una bodega.<\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, los \u00e1rboles olvidaron sus sue\u00f1os y esperanzas por las que tanto hab\u00edan orado. Entonces un d\u00eda un hombre y una mujer llegaron al pesebre. Ella dio a luz un ni\u00f1o, y lo coloc\u00f3 en la paja que hab\u00eda dentro del caj\u00f3n en que fue transformado el primer \u00e1rbol. El hombre deseaba haber podido tener una cuna para su bebe, pero esta cumpl\u00eda su labor y protegi\u00f3 al beb\u00e9. El \u00e1rbol sinti\u00f3 la importancia de este acontecimiento y supo que hab\u00eda contenido el m\u00e1s grande tesoro de la historia.<\/p>\n<p>A\u00f1os m\u00e1s tarde, un grupo de hombres entraron en la balsa en la cual hab\u00edan convertido al segundo \u00e1rbol. Uno de ellos estaba cansado y se durmi\u00f3 en la barca. Mientras ellos estaban en el agua una gran tormenta se desat\u00f3 y el \u00e1rbol pens\u00f3 que no ser\u00eda lo suficientemente fuerte para salvar a los hombres. Los hombres despertaron al que dorm\u00eda, este se levant\u00f3 y dijo: &#8211; \u00ab\u00a1Calma! \u00a1Qu\u00e9date quieto!\u00bb, y la tormenta y las olas se detuvieron. En ese momento El segundo \u00e1rbol se dio cuenta de que llevaba al Rey de reyes y Se\u00f1or de se\u00f1ores navegando sobre \u00e9l.<\/p>\n<p>Finalmente, un tiempo despu\u00e9s alguien vino y tom\u00f3 al tercer \u00e1rbol convertido en tablas. Fue llevado un viernes por las calles al mismo tiempo que la gente escup\u00eda, insultaba y golpeaba al Hombre que lo cargaba. Se detuvieron en una peque\u00f1a colina y el Hombre fue clavado al \u00e1rbol y levantado para morir crucificado all\u00ed. Cuando lleg\u00f3 el domingo, el tercer \u00e1rbol se dio cuenta de que \u00e9l fue lo suficientemente fuerte para permanecer erguido en la cima de la colina, y estar tan cerca de Dios como nunca, porque Jes\u00fas hab\u00eda sido crucificado en \u00e9l.<\/p>\n<p>Cuando parece que las cosas no van de acuerdo a tus planes, debes saber que siempre Dios tiene un plan para ti. Si pones tu confianza en \u00e9l, te dar\u00e1 grandes regalos a su tiempo. Recuerda que cada \u00e1rbol obtuvo lo que pidi\u00f3, s\u00f3lo que no en la forma en que pensaban. No siempre sabemos lo que Dios planea para nosotros, s\u00f3lo sabemos que sus caminos no son nuestros caminos pero&#8230; siempre son los mejores.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>El saco de plumas<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuentan que una vez hubo un hombre, que ro\u00eddo por la envidia ante los \u00e9xitos de su amigo, le calumni\u00f3 grandemente. Tiempo despu\u00e9s se arrepinti\u00f3 de la ruina que hab\u00eda ocasionado a su amigo con sus calumnias, y fue a confesarse. Ya una vez en el confesionario y despu\u00e9s de haber confesado su pecado, -pecado grave contra el s\u00e9ptimo Mandamiento, como le dijo el confesor, pues Usted le ha robado a su amigo, el valor m\u00e1s grande que una persona tiene ante la Sociedad, como son su dignidad, su reputaci\u00f3n, su derecho a la buena fama, y contra el octavo Mandamiento, pues lo que Usted dijo de \u00e9l son solo calumnias-, le pregunt\u00f3 al sacerdote: \u00ab\u00bfComo puedo reparar todo el mal que he hecho a mi amigo?. \u00bfQue puedo hacer?\u00bb. A lo que el sacerdote le respondi\u00f3: \u00abTome un saco llena de plumas y su\u00e9ltelas por donde quiera que vaya. Y una vez que lo haya hecho, vuelva que Dios le acompa\u00f1e.<\/p>\n<p>El hombre, muy contento ante aquel mandato tan f\u00e1cil, sali\u00f3 r\u00e1pido fuera de la Ciudad en busca de una granja, y una vez que hubo conseguido el saco lleno de plumas, regres\u00f3 a ella, y sin esperar ni un minuto m\u00e1s, empez\u00f3 a pasearse por las calles lanzando al aire, en todas direcciones las plumas que llevaba en el saco. Y una vez que lo hubo vaciado del todo, volvi\u00f3 a la Iglesia en busca del sacerdote con el que se hab\u00eda confesado y lleno de satisfacci\u00f3n le dijo: \u00abPadre: ya he hecho lo que me mand\u00f3 esta ma\u00f1ana\u00bb. Pero cual no fue su sorpresa, cuando el sacerdote le dijo: \u00abNo hijo, esa es la parte m\u00e1s f\u00e1cil. Ahora debe volver a las mismas calles en las que las solt\u00f3, e ir recogi\u00e9ndolas una por una, hasta que vuelva a tener el saco lleno, y luego vuelva a verme\u00bb. Y que Dios le acompa\u00f1e.<\/p>\n<p>El hombre se sinti\u00f3 muy triste, pues sab\u00eda lo que eso significaba. Y por m\u00e1s empe\u00f1o que puso no pudo juntar casi ninguna. Al volver a la Iglesia al d\u00eda siguiente, se lo explic\u00f3 al sacerdote con una profunda pena y un verdadero arrepentimiento, pero \u00e9ste le dijo: \u00abAs\u00ed como no pudo juntar las plumas que Usted solt\u00f3 porque se las llev\u00f3 el viento, as\u00ed mismo la calumnia que Usted lanzo contra su amigo, vol\u00f3 de boca en boca y su amigo jam\u00e1s podr\u00e1 recuperar del todo la fama, la reputaci\u00f3n que Usted le quit\u00f3\u00bb.<\/p>\n<p>Lo \u00fanico que Usted puede hacer es pedirle perd\u00f3n a su amigo, y hablar de nuevo con todas aquellas personas ante las que lo calumni\u00f3, dici\u00e9ndoles las verdad, para reparar as\u00ed en la medida de lo posible el da\u00f1o que le ha causado a su amigo y para tratar de restituirle en la medida que pueda su fama , su reputaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La tienda del cielo<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hace mucho tiempo, caminaba por el sendero de la vida y encontr\u00e9 un letrero que dec\u00eda: \u00abLa Tienda del Cielo\u00bb. Me acerqu\u00e9 y la puerta se abri\u00f3 lentamente. Cuando me di cuenta; yo, ya estaba dentro. Vi muchos \u00e1ngeles parados en todas partes. Uno de ellos me entreg\u00f3 una canasta, y me dijo: Ten&#8230; compra con cuidado, todo lo que un cristiano necesita de la tienda.<\/p>\n<p>Primero compr\u00e9 Paciencia, el Amor estaba en la misma fila. M\u00e1s abajo hab\u00eda Comprensi\u00f3n que se necesita por donde yo vaya. Compr\u00e9 dos cajas de Sabidur\u00eda y dos bolsas de Fe. Me encant\u00f3 el paquete del Perd\u00f3n. Me detuve a comprar Fuerza y Coraje para ayudarme en esta carrera que es la vida. Ya ten\u00eda casi lista la canasta cuando record\u00e9 que necesitaba Gracia y que no pod\u00eda olvidar la Salvaci\u00f3n, que la ofrec\u00edan gratis. Entonces tom\u00e9 bastante para salvarme y salvarte a ti.<\/p>\n<p>Camin\u00e9 hacia el cajero para pagar la cuenta; pues cre\u00ed que ten\u00eda todo lo que el cristiano necesita. Pero cuando iba a llegar a la caja, vi la Oraci\u00f3n y la puse en mi canasta repleta porque sab\u00eda que cuando saliera, la iba a usar&#8230; La Paz y la Felicidad estaban en los estantes peque\u00f1os, al lado de la caja y aprovech\u00e9, para tomarlas.<\/p>\n<p>La Alegr\u00eda colgaba del techo y, arranqu\u00e9 una para m\u00ed. Al fin llegu\u00e9 al cajero y le pregunt\u00e9:<br \/>\n\u00bfCu\u00e1nto le debo? \u00c9l sonri\u00f3 y me contest\u00f3: Lleva tu canasta a donde vayas.<br \/>\n\u00bfSi, pero cu\u00e1nto le debo?, &#8211; le repliqu\u00e9. \u00c9l otra vez me sonri\u00f3 y me dijo: No te preocupes JESUS pag\u00f3 tu deuda hace mucho tiempo. JESUS dice: \u00abhe aqu\u00ed, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entrar\u00e9 a \u00e9l y cenar\u00e9 con \u00e9l y \u00e9l conmigo\u00bb. Apocalipsis 3:2<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abTodo lo que pidas en oraci\u00f3n con fe lo recibir\u00e1s\u00bb. MT. 21:22<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>El plato de madera<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El viejo se fue a vivir con su hijo, su nuera y su nieto de cuatro a\u00f1os. Ya las manos le temblaban, su vista se nublaba y sus pasos flaqueaban.<\/p>\n<p>La familia completa com\u00eda junta en la mesa, pero las manos temblorosas y la vista enferma del anciano hac\u00edan el alimentarse un asunto dif\u00edcil. Los guisantes ca\u00edan de su cuchara al suelo y cuando intentaba tomar el vaso, derramaba la leche sobre el mantel. Hijo y su esposa se cansaron de la situaci\u00f3n. \u00abTenemos que hacer algo con el abuelo\u00bb, dijo el hijo. \u00abYa he tenido suficiente\u00bb. \u00abDerrama la leche hace ruido al comer y tira la comida al suelo\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed fue como el matrimonio decidi\u00f3 poner una peque\u00f1a mesa en una esquina del comedor. Ah\u00ed, el abuelo com\u00eda solo mientras el resto de la familia disfrutaba la hora de comer. Como el abuelo hab\u00eda roto uno o dos platos su comida se la serv\u00edan en un plato de madera. De vez en cuando miraban hacia donde estaba el abuelo y pod\u00edan ver una l\u00e1grima en sus ojos mientras estaba ah\u00ed sentado solo. Sin embargo, las \u00fanicas palabras que la pareja le dirig\u00eda, eran fr\u00edos llamados de atenci\u00f3n cada vez que dejaba caer el tenedor o la comida.<\/p>\n<p>El ni\u00f1o de cuatro a\u00f1os observaba todo en silencio. Una tarde antes de la cena, el pap\u00e1 observ\u00f3 que su hijo estaba jugando con trozos de madera en el suelo. Le pregunto dulcemente: \u00ab\u00bfQue est\u00e1s haciendo?\u00bb Con la misma dulzura el ni\u00f1o le contest\u00f3: \u00abAh, estoy haciendo un taz\u00f3n para ti y otro para mam\u00e1 para que cuando yo crezca, ustedes coman en ellos.\u00bb Sonri\u00f3 y sigui\u00f3 con su tarea. Las palabras del peque\u00f1o golpearon a sus padres de tal forma que quedaron sin habla. Las l\u00e1grimas rodaban por sus mejillas. Y, aunque ninguna palabra se dijo al respecto, ambos sab\u00edan lo que ten\u00edan que hacer.<\/p>\n<p>Esa tarde el esposo tomo gentilmente la mano del abuelo y lo gui\u00f3 de vuelta a la mesa de la familia. Por el resto de sus d\u00edas ocupo un lugar en la mesa con ellos. Y por alguna raz\u00f3n, ni el esposo ni la esposa parec\u00edan molestarse m\u00e1s, cada vez que el tenedor se ca\u00eda, la leche se derramaba o se ensuciaba el mantel.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>El cofre de vidrios rotos<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00c9rase una vez un anciano que hab\u00eda perdido a su esposa y viv\u00eda solo. Hab\u00eda trabajado duramente como sastre toda su vida, pero los infortunios lo hab\u00edan dejado en bancarrota, y ahora era tan viejo que ya no pod\u00eda trabajar.<\/p>\n<p>Las manos le temblaban tanto que no pod\u00eda enhebrar una aguja, y la visi\u00f3n se le hab\u00eda enturbiado demasiado para hacer una costura recta. Ten\u00eda tres hijos varones, pero los tres hab\u00edan crecido y se hab\u00edan casado, y estaban tan ocupados con su propia vida que s\u00f3lo ten\u00edan tiempo para cenar con su padre una vez por semana.<\/p>\n<p>El anciano estaba cada vez m\u00e1s d\u00e9bil, y los hijos lo visitaban cada vez menos.<br \/>\n\u2014 No quieren estar conmigo ahora -se dec\u00eda- porque tienen miedo de que yo me convierta en una carga.<\/p>\n<p>Se pas\u00f3 una noche en vela pensando qu\u00e9 ser\u00eda de \u00e9l y al fin traz\u00f3 un plan.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente fue a ver a su amigo el carpintero y le pidi\u00f3 que le fabricara un cofre grande. Luego fue a ver a su amigo el cerrajero y le pidi\u00f3 que le diera un cerrojo viejo. Por \u00faltimo fue a ver a su amigo el vidriero y le pidi\u00f3 todos los fragmentos de vidrio roto que tuviera.<\/p>\n<p>El anciano se llev\u00f3 el cofre a casa, lo llen\u00f3 hasta el tope de vidrios rotos, le ech\u00f3 llave y lo puso bajo la mesa de la cocina. Cuando sus hijos fueron a cenar, lo tocaron con los pies.<\/p>\n<p>\u2014 \u00bfQu\u00e9 hay en ese cofre? preguntaron, mirando bajo la mesa.<\/p>\n<p>\u2014 Oh, nada -respondi\u00f3 el anciano-, s\u00f3lo algunas cosillas que he ahorrado.<\/p>\n<p>Sus hijos lo empujaron y vieron que era muy pesado. Lo patearon y oyeron un tintineo.<\/p>\n<p>\u2014 Debe estar lleno con el oro que ahorr\u00f3 a lo largo de los a\u00f1os -susurraron.<\/p>\n<p>Deliberaron y comprendieron que deb\u00edan custodiar el tesoro. Decidieron turnarse para vivir con el viejo, y as\u00ed podr\u00edan cuidar tambi\u00e9n de \u00e9l. La primera semana el hijo menor se mud\u00f3 a la casa del padre, y lo cuid\u00f3 y le cocin\u00f3. A la semana siguiente lo reemplaz\u00f3 el segundo hijo, y la semana siguiente acudi\u00f3 el mayor. As\u00ed siguieron por un tiempo.<\/p>\n<p>Al fin el anciano padre enferm\u00f3 y falleci\u00f3. Los hijos le hicieron un bonito funeral, pues sab\u00edan que una fortuna los aguardaba bajo la mesa de la cocina, y pod\u00edan costearse un gasto grande con el viejo. Cuando termin\u00f3 la ceremonia, buscaron en toda la casa hasta encontrar la llave, y abrieron el cofre. Por cierto, lo encontraron lleno de vidrios rotos.<\/p>\n<p>\u2014 \u00bfQu\u00e9 triqui\u00f1uela infame! -exclam\u00f3 el hijo mayor-. \u00a1Qu\u00e9 crueldad hacia sus hijos!<br \/>\n\u2014 Pero, \u00bfqu\u00e9 pod\u00eda hacer? -pregunt\u00f3 tristemente el segundo hijo-. Seamos francos. De no haber sido por el cofre, lo habr\u00edamos descuidado hasta el final de sus d\u00edas.<br \/>\n\u2014 Estoy avergonzado de m\u00ed mismo -solloz\u00f3 el hijo menor-. Obligamos a nuestro padre a rebajarse al enga\u00f1o, porque no observamos el mandamiento que \u00e9l nos ense\u00f1\u00f3 cuando \u00e9ramos peque\u00f1os.<\/p>\n<p>Pero el hijo mayor volc\u00f3 el cofre para asegurarse de que no hubiera ning\u00fan objeto valioso oculto entre los vidrios. Desparram\u00f3 los vidrios en el suelo hasta vaciar el cofre.<\/p>\n<p>Los tres hermanos miraron silenciosamente dentro, donde leyeron una inscripci\u00f3n que el padre les hab\u00eda dejado en el fondo: \u201cHonrar\u00e1s a tu padre y a tu madre\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La otra mujer<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de 21 a\u00f1os de matrimonio, descubr\u00ed una nueva manera de mantener viva la chispa del amor. Desde hace poco hab\u00eda comenzado a salir con otra mujer, en realidad hab\u00eda sido idea de mi esposa.<\/p>\n<p>-T\u00fa sabes que las amas- me dijo un d\u00eda, tom\u00e1ndome por sorpresa-. La vida es demasiado corta debes dedicarle tiempo.<\/p>\n<p>&#8211; Pero yo te amo a ti- protest\u00e9. Lo s\u00e9. Pero tambi\u00e9n la amas a ella.<\/p>\n<p>La otra mujer, a quien mi esposa quer\u00eda que yo visitara, era mi madre, quien era viuda desde hac\u00eda 19 a\u00f1os, pero las exigencias de mi trabajo y mis 3 hijos hac\u00edan que solo la visitara ocasionalmente. Esa noche la llam\u00e9 para invitarla a cenar y al cine.<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 te ocurre? \u00bfEst\u00e1s bien? me pregunt\u00f3. Mi madre es el tipo de mujer para quien una llamada tarde en la noche, o una invitaci\u00f3n sorpresiva es indicio de malas noticias.<br \/>\n&#8211; Cre\u00ed que ser\u00eda agradable pasar alg\u00fan tiempo contigo \u2013les respond\u00ed- Los dos solos. Reflexion\u00f3 sobre ello un momento. &#8211; Me agradar\u00eda much\u00edsimo.-dijo.<\/p>\n<p>Ese viernes mientras conduc\u00eda para recogerla despu\u00e9s del trabajo, me encontraba algo nervioso, era el nerviosismo que antecede a una cita&#8230; y \u00a1por Dios, cuando llegu\u00e9 a su casa, advert\u00ed que ella tambi\u00e9n estaba muy emocionada con nuestra cita. Me esperaba en la puerta con su abrigo puesto, se hab\u00eda rizado el cabello y usaba el vestido con que celebr\u00f3 su \u00faltimo aniversario de boda Su rostro sonre\u00eda e irradiaba luz como un \u00e1ngel.<\/p>\n<p>&#8211; Les dije a mis amigas que iba a salir con mi hijo, y se mostraron muy impresionadas -me coment\u00f3 mientras sub\u00eda a mi auto-. No pueden esperar a ma\u00f1ana para escuchar acerca de nuestra velada.<\/p>\n<p>Fuimos a un restaurante no muy elegante pero s\u00ed acogedor, mi madre se aferr\u00f3 a mi brazo como si fuera \u00abLa primera dama\u00bb. Cuando nos sentamos, tuve que leerle el men\u00fa. Sus ojos solo ve\u00edan grandes figuras.<\/p>\n<p>Cuando iba por la mitad de las entradas, levant\u00e9 la vista; mam\u00e1 estaba sentada al otro lado de la mesa, y me miraba. Una sonrisa nost\u00e1lgica se le delineaba en los labios. &#8211; Era yo quien le\u00eda el men\u00fa cuando eras peque\u00f1o &#8211; me dijo. &#8211; Entonces es hora de que te relajes y me permitas devolver el favor. Respond\u00ed.<\/p>\n<p>Durante la cena tuvimos una agradable conversaci\u00f3n; nada extraordinario, s\u00f3lo ponernos al d\u00eda con la vida del otro. Hablamos tanto que nos perdimos el cine.- Saldr\u00e9 contigo otra vez, pero s\u00f3lo si me dejas invitar &#8211; dijo mi madre cuando la llev\u00e9 a casa. Asent\u00ed.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo estuvo tu cita? &#8211; quiso saber mi esposa cuando llegu\u00e9 aquella noche.<br \/>\n&#8211; Muy agradable&#8230;mucho m\u00e1s de lo que imagin\u00e9.. -Contest\u00e9.<\/p>\n<p>D\u00edas m\u00e1s tarde mi madre muri\u00f3 de un infarto masivo, todo fue tan r\u00e1pido, no pude hacer nada.<\/p>\n<p>Al poco tiempo recib\u00ed un sobre con copia de un cheque del restaurante donde hab\u00edamos cenado mi madre y yo, y una nota que dec\u00eda: \u00bb La cena la pagu\u00e9 por anticipado, estaba casi segura, de que no podr\u00eda estar all\u00ed, pero igual pagu\u00e9 2 platos uno para ti y el otro para tu esposa, jam\u00e1s podr\u00e1s entender lo que aquella noche signific\u00f3 para m\u00ed. Te amo\u201d.<\/p>\n<p>En ese momento comprend\u00ed la importancia de decir a tiempo: \u00abTE AMO\u00bb y de darles a nuestros seres queridos el espacio que se merecen; nada en la vida ser\u00e1 m\u00e1s importante que Dios y tu familia. Dadles tiempo, porque ellos no pueden esperar.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfT\u00fa qu\u00e9 har\u00edas?<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El 14 de Octubre de 1998, en un vuelo trasatl\u00e1ntico de la l\u00ednea a\u00e9rea British Airways tuvo lugar el siguiente suceso.<\/p>\n<p>A una dama la sentaron en el avi\u00f3n al lado de un hombre de raza negra. La mujer pidi\u00f3 a la azafata que la cambiara de sitio, porque no pod\u00eda sentarse al lado de una persona tan desagradable. La azafata argument\u00f3 que el vuelo estaba muy lleno, pero que ir\u00eda a revisar a primera clase a ver por si acaso podr\u00eda encontrar alg\u00fan lugar libre. Todos los dem\u00e1s pasajeros observaron la escena con disgusto, no solo por el hecho en s\u00ed, sino por la posibilidad de que hubiera un sitio para la mujer en primera clase. La se\u00f1ora se sent\u00eda feliz y hasta triunfadora porque la iban a quitar de ese sitio y ya no estar\u00eda cerca de aquella persona.<\/p>\n<p>Minutos m\u00e1s tarde regres\u00f3 la azafata y le inform\u00f3 a la se\u00f1ora: \u00abDisc\u00falpeme se\u00f1ora, efectivamente todo el vuelo est\u00e1 lleno&#8230;. pero afortunadamente encontr\u00e9 un lugar vac\u00edo en primera clase. Sin embargo, para poder hacer este tipo de cambios le tuve que pedir autorizaci\u00f3n al capit\u00e1n. \u00c9l me indic\u00f3 que no se pod\u00eda obligar a nadie a viajar al lado de una persona tan desagradable.\u00bb<\/p>\n<p>La se\u00f1ora con cara de triunfo, intent\u00f3 salir de su asiento, pero la azafata en ese momento de voltea y le dice al hombre de raza negra: \u00ab\u00bfSe\u00f1or, ser\u00eda usted tan amable de acompa\u00f1arme a su nuevo asiento?\u00bb. Todos los pasajeros del avi\u00f3n se pararon y ovacionaron la acci\u00f3n de la azafata. Ese a\u00f1o, la azafata y el capit\u00e1n fueron premiados y gracias a esa actitud, la empresa British Airways se dio cuenta que no le hab\u00eda dado demasiada importancia a la capacitaci\u00f3n de su personal en el \u00e1rea de atenci\u00f3n al cliente, la empresa hizo cambios de inmediato; desde ese momento en todas las oficinas de British Airways se lee el siguiente mensaje: \u00abLas personas pueden olvidar lo que les dijiste, las personas pueden olvidar lo que les hiciste, pero nunca olvidar\u00e1n como los hiciste sentir.\u00bb<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Depende de la forma<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un Sult\u00e1n so\u00f1\u00f3 que hab\u00eda perdido todos los dientes. Despu\u00e9s de despertar, mand\u00f3 llamar a un Sabio para que interpretase su sue\u00f1o.<\/p>\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 desgracia Mi Se\u00f1or!, exclam\u00f3 el Sabio. Cada diente ca\u00eddo representa la p\u00e9rdida de un pariente de Vuestra Majestad.<\/p>\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 insolencia!, grit\u00f3 el Sult\u00e1n enfurecido.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo te atreves a decirme semejante cosa? \u00a1Fuera de aqu\u00ed!<\/p>\n<p>Llam\u00f3 a su guardia y orden\u00f3 que le dieran cien latigazos.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde orden\u00f3 que le trajesen a otro Sabio y le cont\u00f3 lo que hab\u00eda so\u00f1ado.<\/p>\n<p>\u00c9ste, despu\u00e9s de escuchar al Sult\u00e1n con atenci\u00f3n, le dijo:<\/p>\n<p>-\u00a1Excelso Se\u00f1or! Gran felicidad os ha sido reservada. El sue\u00f1o significa que sobrevivir\u00e1s a todos vuestros parientes.<\/p>\n<p>Se ilumin\u00f3 el semblante del Sult\u00e1n con una gran sonrisa y orden\u00f3 que le dieran cien monedas de oro. Cuando \u00e9ste sal\u00eda del Palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:<\/p>\n<p>-\u00a1No es posible! La interpretaci\u00f3n que hab\u00e9is hecho de los sue\u00f1os es la misma que el primer Sabio. No entiendo por qu\u00e9 al primero le pag\u00f3 con cien latigazos y a ti con cien monedas de oro.<br \/>\n-Recuerda bien amigo m\u00edo, respondi\u00f3 el segundo Sabio, que todo depende de la forma en el decir uno de los grandes desaf\u00edos de la humanidad es aprender a comunicarse.<\/p>\n<p>De la comunicaci\u00f3n depende, muchas veces, la felicidad o la desgracia, la paz o la guerra. Que la verdad debe ser dicha en cualquier situaci\u00f3n, de esto no cabe duda, mas la forma con que debe ser comunicada es lo que provoca en algunos casos, grandes problemas.<\/p>\n<p>La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero si la envolvemos en un delicado embalaje y la ofrecemos con ternura ciertamente ser\u00e1 aceptada con agrado.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Com\u00e9 la fruta<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El maestro sufi contaba siempre una par\u00e1bola al finalizar cada clase, pero los alumnos no siempre entend\u00edan el sentido de la misma&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Maestro &#8211; lo encar\u00f3 uno de ellos una tarde. T\u00fa nos cuentas los cuentos pero no nos explicas su significado&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Pido perd\u00f3n por eso. &#8211; se disculp\u00f3 el maestro &#8211; Perm\u00edteme que en se\u00f1al de reparaci\u00f3n te convide con un rico durazno.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias maestro. &#8211; respondi\u00f3 halagado el disc\u00edpulo.<\/p>\n<p>&#8211; Quisiera, para agasajarte, pelarte tu durazno yo mismo. \u00bfMe permites?<\/p>\n<p>&#8211; Si. Muchas gracias &#8211; dijo el alumno.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfTe gustar\u00eda que, ya que tengo en mi mano el cuchillo, te lo corte en trozos para que te sea m\u00e1s c\u00f3modo?&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Me encantar\u00eda&#8230; Pero no quisiera abusar de tu hospitalidad, maestro&#8230;<br \/>\n&#8211; No es un abuso si yo te lo ofrezco. Solo deseo complacerte&#8230; Perm\u00edteme tambi\u00e9n que te lo mastique antes de d\u00e1rtelo&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; No maestro. \u00a1No me gustar\u00eda que hicieras eso! &#8211; se quej\u00f3 sorprendido el disc\u00edpulo.<\/p>\n<p>El maestro hizo una pausa y dijo: &#8211; Si yo les explicara el sentido de cada cuento&#8230; ser\u00eda como darles a comer una fruta masticada.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>El Traje Nuevo del Emperador<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Antiguamente viv\u00eda un rey que se preocupaba mucho por si vestuario, un d\u00eda dos charlatanes le dijeron que pod\u00edan fabricar la tela m\u00e1s suave y delicada que exist\u00eda, a\u00f1adi\u00e9ndole a la tela la capacidad de ser invisible a los est\u00fapidos o incapaces de ejercer su cargo. Por supuesto que tal prenda no exist\u00eda, ellos pretend\u00edan quedarse con los materiales y el dinero que solicitaban para su confecci\u00f3n.<\/p>\n<p>El emperador que se sent\u00eda inseguro de su capacidad mand\u00f3 a dos hombres de confianza para que la valoraran primeramente, inmediatamente ambos comenzaron a alabar a la misma porque no quer\u00edan demostrar la supuesta incapacidad para ejercer su cargo, as\u00ed toda la ciudad estaba ansiosa por ver la prenda para demostrar cuales eran los verdaderos est\u00fapidos.<\/p>\n<p>El emperador se visti\u00f3 con la inventada prenda con ayuda de los estafadores y salio a mostrarla a los pobladores de la ciudad, no admitiendo que no la ve\u00eda pues tenia miedo admitir que era un est\u00fapido y un inepto.<\/p>\n<p>Todas las personas, a pesar de no ver nada, alabaron el traje, para demostrar su capacidad e inteligencia, hasta que un ni\u00f1o grit\u00f3\u00a0!El emperador va desnudo!, las personas empezaron a murmurar lo que dec\u00eda el ni\u00f1o, el emperador escucho y se dio cuenta que era verdad, avergonzado termin\u00f3 el desfile.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Mart\u00edn, el zapatero<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuenta la historia que Mart\u00edn era un hombre ya entrado en a\u00f1os, que se ganaba la vida como zapatero. Viv\u00eda solo, en una peque\u00f1a casa. Su mujer hab\u00eda muerto muy joven y el hijito que ambos hab\u00edan tenido, tambi\u00e9n enferm\u00f3 y falleci\u00f3. Por todo esto, Mart\u00edn estaba muy enojado con Dios, o lo que es peor, Dios le era indiferente.<\/p>\n<p>Cierto d\u00eda, lleg\u00f3 a casa de Mart\u00edn un sacerdote, que le encarg\u00f3, \u00a0como trabajo, hacer una funda de cuero para su Biblia. Le dej\u00f3 el libro, a fin de que tomara las medidas exactas y as\u00ed la funda quedara perfecta. Esa noche, despu\u00e9s de cenar, Mart\u00edn sinti\u00f3 curiosidad por hojear la Biblia: la abri\u00f3 \u00a0al azar, y comenz\u00f3 a leer: \u201cVenid, benditos de mi Padre\u2026\u201d (Mt 25,31-46). Not\u00f3 que poco a poco desaparec\u00eda su enojo contra Dios. Record\u00f3 a su mujer, a su hijito&#8230; Largo rato estuvo leyendo. Cansado al fin de la lectura y del trabajo del d\u00eda, se qued\u00f3 dormido sobre la mesa. Tan dormido, que hasta so\u00f1\u00f3&#8230; \u00a1Y qu\u00e9 sue\u00f1o!<\/p>\n<p>Oy\u00f3 la voz de Dios que le dec\u00eda: \u00abMart\u00edn, ma\u00f1ana ir\u00e9 a visitarte\u00bb.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente Mart\u00edn se despert\u00f3 sobresaltado, nervioso, pero contento. Dios vendr\u00eda a visitarlo a su casa. Desayun\u00f3 y se puso a limpiar y ordenar todo.<\/p>\n<p>Mientras estaba en plena tarea, golpe\u00f3 a su puerta un anciano, exhausto de tanto caminar. Mart\u00edn le hizo pasar, le ofreci\u00f3 un mullido sill\u00f3n para descansar y le sirvi\u00f3 una taza de t\u00e9 muy caliente. Cuando el anciano hubo descansado, agradeci\u00f3 el favor y se fue.<\/p>\n<p>Mart\u00edn sigui\u00f3 con los preparativos para recibir a su visitante.<\/p>\n<p>Poco rato despu\u00e9s, golpearon nuevamente a la puerta. \u00a1Es el Se\u00f1or!, pens\u00f3 Mart\u00edn; pero al abrir la puerta s\u00f3lo vio a una mujer, con un beb\u00e9 en brazos, que ven\u00eda a pedirle: \u00abSe\u00f1or, estoy sola con mi ni\u00f1o, y no tenemos qu\u00e9 comer desde hace d\u00edas. Podr\u00eda usted ayudarme con algo?\u00bb Mart\u00edn la hizo pasar, le dio de comer, y calent\u00f3 leche para el beb\u00e9. Cuando los dos se hubieron saciado, la mujer se levant\u00f3, bes\u00f3 agradecida las manos de Mart\u00edn, y se march\u00f3.<\/p>\n<p>Mart\u00edn estaba cada vez m\u00e1s impaciente. Su invitado no acababa de llegar. Mir\u00f3 por la ventana de su casa, y vio a un ni\u00f1o de la calle, con su ropa toda rota y sucia. Mart\u00edn abri\u00f3 un caj\u00f3n en el que guardaba la ropita que hab\u00eda sido de su peque\u00f1o, tom\u00f3 las prendas m\u00e1s bonitas, sali\u00f3 y se las dio al ni\u00f1o de la calle, que las acept\u00f3 con una sonrisa de felicidad. Mart\u00edn entr\u00f3 nuevamente en su casa y sigui\u00f3 prepar\u00e1ndolo todo.<\/p>\n<p>As\u00ed pas\u00f3 todo el d\u00eda. Al llegar la noche, cansado y decepcionado, se sent\u00f3 y se durmi\u00f3. Y nuevamente so\u00f1\u00f3&#8230;<\/p>\n<p>Vio a Jes\u00fas, y se le quej\u00f3: \u00ab\u00a1Se\u00f1or, he pasado todo el d\u00eda esper\u00e1ndote! Limpi\u00e9, orden\u00e9, prepar\u00e9 todo&#8230; y \u00a1Me fallaste!\u00bb<\/p>\n<p>Entonces volvi\u00f3 a escuchar la voz del Se\u00f1or que le dec\u00eda:<\/p>\n<p>\u2014 \u00a1\u00bfC\u00f3mo que te fall\u00e9?! \u00bfNo fui a tu casa? Y no una, sino \u00a1tres veces! Mart\u00edn, \u00bfno me reconoces?<\/p>\n<p>\u2014 \u00bfQui\u00e9n eres? \u2014musit\u00f3 el zapatero.<\/p>\n<p>\u2014 Soy yo \u2014dijo la voz. Y del oscuro rinc\u00f3n surgi\u00f3 la figura del anciano exhausto del camino; sonri\u00f3 y, como una nube, se desvaneci\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014 Soy yo \u2014volvi\u00f3 a decir la voz. Y de las sombras sali\u00f3 la mujer con el beb\u00e9 en brazos. Sonri\u00f3 la madre, ri\u00f3 el ni\u00f1o; y poco a poco tambi\u00e9n se esfumaron.<\/p>\n<p>\u2014 Soy yo \u2014dijo la voz, por tercera vez. El ni\u00f1o harapiento emergi\u00f3 de las sombras, sonri\u00f3 y se diluy\u00f3 igualmente en la penumbra.<\/p>\n<p>La voz sigui\u00f3 habl\u00e1ndole:<\/p>\n<p>\u2014 \u00bfNo recuerdas: \u201cTuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber; fui peregrino y me hospedaste?\u201d. Siempre que lo hiciste con uno de mis hermanos m\u00e1s peque\u00f1os, lo hiciste conmigo.<\/p>\n<p>Entonces Mart\u00edn se despert\u00f3, alegre y feliz como nunca.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">Par\u00e1bolas:<\/span><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El buen samaritano<\/strong> (Lucas 10:30 \u2013 37)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Respondiendo Jes\u00fas dijo: \u2013Cierto hombre descend\u00eda de Jerusal\u00e9n a Jeric\u00f3 y cay\u00f3 en manos de ladrones, quienes le despojaron de su ropa, le hirieron y se fueron, dej\u00e1ndole medio muerto. Por casualidad, descend\u00eda cierto sacerdote por aquel camino; y al verle, pas\u00f3 de largo. De igual manera, un levita tambi\u00e9n lleg\u00f3 al lugar; y al ir y verle, pas\u00f3 de largo. Pero cierto samaritano, que iba de viaje, lleg\u00f3 cerca de \u00e9l; y al verle, fue movido a misericordia. Acerc\u00e1ndose a \u00e9l, vend\u00f3 sus heridas, ech\u00e1ndoles aceite y vino. Y poni\u00e9ndole sobre su propia cabalgadura, le llev\u00f3 a un mes\u00f3n y cuid\u00f3 de \u00e9l. Al d\u00eda siguiente, sac\u00f3 dos denarios y los dio al mesonero dici\u00e9ndole: \u201cCu\u00eddamelo, y todo lo que gastes de m\u00e1s, yo te lo pagar\u00e9 cuando vuelva.\u201d \u00bfCu\u00e1l de estos tres te parece haber sido el pr\u00f3jimo de aquel que cay\u00f3 en manos de ladrones? El dijo: \u2013El que hizo misericordia con \u00e9l. Entonces Jes\u00fas le dijo: \u2013V\u00e9 y haz t\u00fa lo mismo.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Par\u00e1bola del trigo y la ciza\u00f1a<\/strong> (Mateo 13:24 \u2013 30)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl reino de los cielos es semejante a un hombre que sembr\u00f3 buena semilla en su campo. Pero mientras dorm\u00edan los hombres, vino su enemigo y sembr\u00f3 ciza\u00f1a entre el trigo, y se fue. Cuando brot\u00f3 la hierba y produjo fruto, entonces apareci\u00f3 tambi\u00e9n la ciza\u00f1a. Se acercaron los siervos al due\u00f1o del campo y le preguntaron: \u2018Se\u00f1or, \u00bfno sembraste buena semilla en tu campo? \u00bfDe d\u00f3nde, pues, tiene ciza\u00f1a?\u2019 Y \u00e9l les dijo: \u2018Un hombre enemigo ha hecho esto.\u2019 Los siervos le dijeron: \u2018Entonces, \u00bfquieres que vayamos y la recojamos?\u2019 Pero \u00e9l dijo: \u2018No; no sea que al recoger la ciza\u00f1a arranqu\u00e9is con ella el trigo. Dejad crecer a ambos hasta la siega. Cuando llegue el tiempo de la siega, yo dir\u00e9 a los segadores: Recoged primero la ciza\u00f1a y atadla en manojos para quemarla. Pero reunid el trigo en mi granero.\u2019\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 clase de tierra eres t\u00fa?<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un sembrador sali\u00f3 a sembrar.\u00a0 Y al sembrar, una parte de la semilla\u00a0cay\u00f3 en el camino, y llegaron las aves y se la comieron.\u00a0 Otra parte cayo entre las piedras, donde no hab\u00eda mucha tierra; esa semilla broto pronto, porque la tierra no era muy honda; pero el sol, al salir, la quemo, y como no ten\u00eda ra\u00edz, se sec\u00f3.\u00a0 Otra parte de la semilla cayo entre espinos, y los espinos crecieron y la ahogaron.\u00a0 Pero otra parte cay\u00f3 en buena tierra, y dio buena cosecha; algunas espinas dieron cien granos por semilla, otras sesenta granos, y otras treinta.\u00a0 Los que tienen o\u00eddos, oigan. Jes\u00fas ense\u00f1o a menudo empleando par\u00e1bolas.\u00a0 Que es una par\u00e1bola, es un relato, ejemplos o comparaciones sencillas, tomadas de la vida diaria, empleadas para impartir una ense\u00f1anza y que revela la verdad sobre el reino de Dios.\u00a0 Jes\u00fas usa esta par\u00e1bola para ilustrar como ser\u00e1 recibido el evangelio en el mundo. Cuando tu escuches la palabra de Dios, cual ser\u00e1 tu reacci\u00f3n?.\u00a0 Que clase de tierra eres t\u00fa?.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>El prudente y el insensato<\/strong> (Mateo 7:24 \u2013 27)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cualquiera, pues, que oye estas mis palabras, y las hace, le comparar\u00e9 a un hombre prudente, que edific\u00f3 su casa sobre la roca. Y descendi\u00f3 lluvia, y vinieron r\u00edos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cay\u00f3, porque estaba fundada sobre la roca. Y todo el que oye estas mis palabras y no las hace, ser\u00e1 comparado al hombre insensato, que edific\u00f3 su casa sobre la arena; y descendi\u00f3 lluvia, y vinieron r\u00edos, y soplaron vientos, y dieron con \u00edmpetu contra aquella casa; y cay\u00f3; y fue grande su ruina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La par\u00e1bola de los talentos <\/strong>(Mateo 25:14 &#8211; 30)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEs tambi\u00e9n como un hombre que al marcharse de su tierra llam\u00f3 a sus servidores y les entreg\u00f3 sus bienes. A uno le dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno s\u00f3lo: a cada uno seg\u00fan su capacidad; y se march\u00f3. El que hab\u00eda recibido cinco talentos fue inmediatamente y se puso a negociar con ellos y lleg\u00f3 a ganar otros cinco. Del mismo modo, el que hab\u00eda recibido dos gan\u00f3 otros dos. Pero el que hab\u00eda recibido uno fue, cav\u00f3 en la tierra y escondi\u00f3 el dinero de su se\u00f1or. Despu\u00e9s de mucho tiempo, regres\u00f3 el amo de dichos servidores e hizo cuentas con ellos. Llegado el que hab\u00eda recibido los cinco talentos, present\u00f3 otros cinco diciendo: Se\u00f1or, cinco talentos me entregaste, he aqu\u00ed otros cinco que he ganado. Le respondi\u00f3 su amo: Muy bien, siervo bueno y fiel; puesto que has sido fiel en lo poco, yo te confiar\u00e9 lo mucho; entra en el gozo de tu se\u00f1or. Llegado tambi\u00e9n el que hab\u00eda recibido los dos talentos, dijo: Se\u00f1or, dos talentos me entregaste, he aqu\u00ed otros dos que he ganado. Le respondi\u00f3 su amo: Muy bien siervo bueno y fiel; puesto que has sido fiel en lo poco, yo te confiar\u00e9 lo mucho: entra en el gozo de tu se\u00f1or. Llegado por fin el que hab\u00eda recibido un talento, dijo: Se\u00f1or, s\u00e9 que eres hombre duro, que cosechas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; por eso tuve miedo, fui y escond\u00ed tu talento en tierra: aqu\u00ed tienes lo tuyo. Le respondi\u00f3 su amo, diciendo: Siervo malo y perezoso, sab\u00edas que cosecho donde no he sembrado y recojo de donde no he esparcido; por eso mismo deb\u00edas haber dado tu dinero a los banqueros, y as\u00ed, al venir yo, hubiera recibido lo m\u00edo junto con los intereses. Por lo tanto, quitadle el talento y d\u00e1dselo al que tiene los diez.<\/p>\n<p>Porque a todo el que tenga se le dar\u00e1 y abundar\u00e1; pero a quien no tiene, aun lo que tiene se le quitar\u00e1. En cuanto al siervo in\u00fatil, arrojadlo a las tinieblas exteriores: all\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La par\u00e1bola del hijo pr\u00f3digo <\/strong>(Lucas 15:11-32)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cUn hombre ten\u00eda dos hijos. El m\u00e1s joven de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de la herencia que me corresponde. Y les reparti\u00f3 los bienes. No muchos d\u00edas despu\u00e9s, el hijo m\u00e1s joven, reuni\u00e9ndolo todo, se fue a un pa\u00eds lejano y malgast\u00f3 all\u00ed su fortuna viviendo lujuriosamente. Despu\u00e9s de gastar todo, hubo una gran hambre en aquella regi\u00f3n y \u00e9l empez\u00f3 a pasar necesidad. Fue y se puso a servir a un hombre de aquella regi\u00f3n, el cual lo mand\u00f3 a sus tierras a guardar cerdos; le entraban ganas de saciarse con las algarrobas que com\u00edan los cerdos; y nadie se las daba. Recapacitando, se dijo: \u00a1cu\u00e1ntos jornaleros de mi padre tienen pan abundante mientras yo aqu\u00ed me muero de hambre! Me levantar\u00e9 e ir\u00e9 a mi padre y le dir\u00e9: padre, he pecado contra el Cielo y contra ti; ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo; tr\u00e1tame como a uno de tus jornaleros. Y levant\u00e1ndose se puso en camino hacia la casa de su padre. Cuando a\u00fan estaba lejos, lo vio su padre y se compadeci\u00f3; y corriendo a su encuentro, se le ech\u00f3 al cuello y lo cubri\u00f3 de besos. Comenz\u00f3 a decirle el hijo: Padre, he pecado contra el Cielo y contra ti; ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo. Pero el padre dijo a sus criados: pronto, sacad el mejor traje y vestidlo; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y matadlo, y vamos a celebrarlo con un banquete; porque este hijo m\u00edo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado. Y se pusieron a celebrarlo.<\/p>\n<p>El hijo mayor estaba en el campo; al volver y acercarse a casa oy\u00f3 la m\u00fasica y los cantos y, llamando a uno de los criados, le pregunt\u00f3 qu\u00e9 pasaba. Este le dijo: Ha llegado tu hermano, y tu padre ha matado el ternero cebado por haberle recobrado sano. Se indign\u00f3 y no quer\u00eda entrar, pero su padre sali\u00f3 a convencerlo. El replic\u00f3 a su padre: Mira cu\u00e1ntos a\u00f1os hace que te sirvo sin desobedecer ninguna orden tuya, y nunca me has dado ni un cabrito para divertirme con mis amigos. Pero en cuanto ha venido este hijo tuyo que devor\u00f3 tu fortuna con meretrices, has hecho matar para \u00e9l el ternero cebado. Pero \u00e9l respondi\u00f3: Hijo, t\u00fa siempre est\u00e1s conmigo, y todo lo m\u00edo es tuyo; pero hab\u00eda que celebrarlo y alegrarse, porque ese hermano tuyo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La par\u00e1bola del sembrador <\/strong>(Marcos 4.1-9; Lucas 8.4-8)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEscuchad, pues, la par\u00e1bola del sembrador. Todo el que oye la palabra del Reino y no entiende, viene el maligno y arrebata lo sembrado en su coraz\u00f3n: esto es lo sembrado junto al camino. Lo sembrado sobre terreno rocoso es el que oye la palabra, y al punto la recibe con alegr\u00eda; pero no tiene en s\u00ed ra\u00edz, sino que es inconstante y, al venir una tribulaci\u00f3n o persecuci\u00f3n por causa de la palabra, enseguida tropieza y cae. Lo sembrado entre espinos es el que oye la palabra, pero las preocupaciones de este mundo y la seducci\u00f3n de las riquezas sofocan la palabra y queda est\u00e9ril. Por el contrario, lo sembrado en buena tierra es el que oye la palabra y la entiende, y fructifica y produce el ciento, o el sesenta, o el treinta\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La par\u00e1bola de la oveja perdida <\/strong>(Mateo 18.10-14)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cSe le acercaban todos los publicanos y pecadores para o\u00edrle. Pero los fariseos y los escribas murmuraban diciendo: Este recibe a los pecadores y come con ellos. Entonces les propuso esta par\u00e1bola: \u00bfQui\u00e9n de vosotros, si tiene cien ovejas y pierde una, no deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la que se perdi\u00f3 hasta encontrarla? Y, cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso, y, al llegar a casa, convoca a los amigos y vecinos y les dice: Alegraos conmigo, porque he encontrado la oveja que se me perdi\u00f3. Os digo que, del mismo modo, habr\u00e1 en el Cielo mayor alegr\u00eda por un pecador que hace penitencia que por noventa y nueve justos que no la necesitan\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La par\u00e1bola del tesoro escondido <\/strong>(Mateo 13:44)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl Reino de los Cielos es semejante a un tesoro escondido en el campo que, al encontrarlo un hombre, lo oculta y, gozoso del hallazgo, va y vende todo cuanto tiene y compra aquel campo\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La par\u00e1bola de la red barredera <\/strong>(Mateo 13:47-50)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl Reino de los Cielos es semejante a una red que, echada en el mar, recoge todo clase de cosas. Y cuando est\u00e1 llena la arrastran a la orilla, y sent\u00e1ndose echan lo bueno en cestos, mientras lo malo lo tiran fuera. As\u00ed ser\u00e1 el fin del mundo: saldr\u00e1n los \u00e1ngeles y separar\u00e1n a los malos de entre los justos y los arrojar\u00e1n al horno del fuego. All\u00ed ser\u00e1 el llanto y rechinar de dientes\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La par\u00e1bola de los dos hijos <\/strong>(Mateo 21:28-32)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 os parece? Un hombre ten\u00eda dos hijos; dirigi\u00e9ndose al primero, le mand\u00f3: Hijo, ve hoy a trabajar en la vi\u00f1a. Pero \u00e9l le contest\u00f3: No quiero. Sin embargo se arrepinti\u00f3 despu\u00e9s y fue. Dirigi\u00e9ndose entonces al segundo, le dijo lo mismo. Este le respondi\u00f3: Voy, se\u00f1or; pero no fue. \u00bfCu\u00e1l de los dos hizo la voluntad del padre? El primero, dijeron ellos. Jes\u00fas prosigui\u00f3: En verdad os digo que los publicanos y las meretrices os van a preceder en el Reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros por camino de justicia y no le cre\u00edsteis; en cambio, los publicanos y las meretrices le creyeron. Pero vosotros, ni siquiera viendo esto os movisteis despu\u00e9s a penitencia para poder creerle\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La par\u00e1bola del fariseo y el publicano <\/strong>(Lucas 18:9-14)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dos hombres subieron al Templo para orar: uno era fariseo, y el otro publicano. El fariseo, qued\u00e1ndose de pie, oraba para sus adentros: Oh Dios, te doy gracias porque no soy como los dem\u00e1s hombres, ladrones, injustos, ad\u00falteros, ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana, pago el diezmo de todo lo que poseo. Pero el publicano, qued\u00e1ndose lejos, ni siquiera se atrev\u00eda a levantar sus ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho diciendo: Oh Dios ten compasi\u00f3n de m\u00ed que soy un pecador. Os digo que \u00e9ste baj\u00f3 justificado a su casa, y aqu\u00e9l no. Porque todo el que se ensalza ser\u00e1 humillado, y todo el que se humilla ser\u00e1 ensalzado\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Par\u00e1bola del grano de mostaza <\/strong>(Mateo 13:31-32)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl Reino de los Cielos es semejante al grano de mostaza que tom\u00f3 un hombre y lo sembr\u00f3 en su campo; es ciertamente la m\u00e1s peque\u00f1a de todas las semillas, pero cuando ha crecido es la mayor de las hortalizas, y llega a ser como un \u00e1rbol, hasta el punto de que los p\u00e1jaros del cielo acuden a anidar en sus ramas\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Par\u00e1bola de la levadura <\/strong>(Mateo 13:33-35)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl Reino de los Cielos es semejante a la levadura que toma una mujer y mezcla con tres medidas de harina, hasta que todo fermenta\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Par\u00e1bola de la dracma perdida (<\/strong>Lucas 15, 8-10)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 mujer, si tiene diez dracmas y pierde una, no enciende una luz y barre la casa y busca cuidadosamente hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, re\u00fane a las amigas y vecinas dici\u00e9ndoles: Alegraos conmigo, porque he encontrado la dracma que se me perdi\u00f3. As\u00ed, os digo, hay alegr\u00eda entre los \u00e1ngeles de Dios por un pecador que se arrepiente\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Par\u00e1bola de los obreros de la hora und\u00e9cima <\/strong>(Mateo 20,1-15)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl Reino de los Cielos es semejante a un amo que sali\u00f3 al amanecer a contratar obreros para su vi\u00f1a. Despu\u00e9s de haber convenido con los obreros en un denario al d\u00eda, los envi\u00f3 a su vi\u00f1a. Sali\u00f3 tambi\u00e9n hacia la hora de tercia y vio a otros que estaban en la plaza parados, y les dijo: Id tambi\u00e9n vosotros a mi vi\u00f1a y os dar\u00e9 lo que sea justo. Ellos marcharon. De nuevo sali\u00f3 hacia la hora de sexta y de nona e hizo lo mismo. Hacia la hora und\u00e9cima volvi\u00f3 a salir y todav\u00eda encontr\u00f3 a otros parados, y les dijo: \u00bfC\u00f3mo es que est\u00e1is aqu\u00ed todo el d\u00eda ociosos? Le contestaron: Porque nadie nos ha contratado. Les dijo: Id tambi\u00e9n vosotros a mi vi\u00f1a. A la ca\u00edda de la tarde dijo el amo de la vi\u00f1a a su administrador: Llama a los obreros y dale el jornal, empezando por los \u00faltimos hasta llegar a los primeros. Vinieron los de la hora und\u00e9cima y percibieron un denario cada uno. Al venir los primeros pensaban que cobrar\u00edan m\u00e1s, pero tambi\u00e9n ellos recibieron un denario cada uno. Cuando lo tomaron murmuraban contra el amo, diciendo: A estos \u00faltimos que han trabajado s\u00f3lo una hora los has equiparado a nosotros, que hemos soportado el peso del d\u00eda y del calor. El respondi\u00f3 a uno de ellos: Amigo, no te hago ninguna injusticia; \u00bfacaso no conveniste conmigo en un denario? Toma la tuyo y vete; quiero dar a este \u00faltimo lo mismo que a ti. \u00bfNo puedo hacer yo con lo m\u00edo lo que quiero? \u00bfO es que vas a ver con malos ojos que yo sea bueno? As\u00ed los \u00faltimos ser\u00e1n primeros y los primeros \u00faltimos\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Par\u00e1bola de los invitados a las bodas <\/strong>(Mateo 22:1-14)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEl Reino de los Cielos es semejante a un rey que celebr\u00f3 las bodas de su hijo, y envi\u00f3 a sus criados a llamar a los invitados a las bodas; pero \u00e9stos no quer\u00edan acudir. Nuevamente envi\u00f3 a otros criados orden\u00e1ndoles: Decid a los invitados: mirad que tengo preparado ya mi banquete, se ha hecho la matanza de mis terneros y reses cebadas, y todo est\u00e1 a punto; venid a las bodas. Pero ellos sin hacer caso, se marcharon uno a sus campos, otro a sus negocios; los dem\u00e1s echaron mano a los siervos, los maltrataron y dieron muerte. El rey se encoleriz\u00f3 y, enviando a sus tropas, acab\u00f3 con aquellos homicidas y prendi\u00f3 fuego a su ciudad. Luego dijo a sus criados: las bodas est\u00e1n preparadas pero los invitados no eran dignos. Id, pues, a los cruces de los caminos y llamad a las bodas a cuantos encontr\u00e9is. Los criados, saliendo a los caminos, reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos; y se llen\u00f3 de comensales la sala de bodas. Entr\u00f3 el rey para ver a los comensales, y se fij\u00f3 en un hombre que no vest\u00eda traje de boda; y le dijo: Amigo, \u00bfc\u00f3mo has entrado aqu\u00ed sin llevar traje de boda? Pero el se call\u00f3. Entonces dijo el rey a sus servidores: Atadlo de pies y manos y echadlo a las tinieblas de afuera; all\u00ed ser\u00e1 el llanto y el rechinar de dientes. Porque muchos son los llamados, pero pocos los escogidos\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La cuesti\u00f3n de la herencia <\/strong>(Lucas 12,13-21)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cUno de entre la multitud le dijo: Maestro, di a mi hermano que reparta la herencia conmigo. Pero \u00c9l le respondi\u00f3: Hombre, \u00bfqui\u00e9n me ha constituido juez o repartidor entre vosotros? Y a\u00f1adi\u00f3: Estad alerta y guardaos de toda avaricia, porque si alguien tiene abundancia de bienes, su vida no depende de aquello que posee las tierras de cierto hombre rico dieron mucho fruto, y pensaba para sus adentros: \u00bfqu\u00e9 har\u00e9, pues no tengo donde guardar mi cosecha? Y dijo: Esto har\u00e9: voy a destruir mis graneros, y construir\u00e9 otros mayores, y all\u00ed guardar\u00e9 todo mi trigo y mis bienes. Entonces dir\u00e9 a mi alma: alma, ya tienes muchos bienes almacenados para muchos a\u00f1os. Descansa, come, bebe, p\u00e1salo bien. Pero Dios le dijo: Insensato, esta misma noche te reclaman el alma; lo que has preparado, \u00bfpara qui\u00e9n ser\u00e1? As\u00ed ocurre al que atesora para s\u00ed y no es rico ante Dios\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La par\u00e1bola del administrador <\/strong>(Lucas 16:1-13)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El que ama debe cuidar ese amor para que no se pierda y para que aumente el calor y el fuego. \u201cTened ce\u00f1idas vuestras cinturas y las l\u00e1mparas encendidas, y estad como quienes aguardan a su amo cando vuelve de las nupcias, para abrirle al instante en cuanto venga y llame. Dichosos aquellos siervos a los que al volver su amo los encuentre vigilando. En verdad os digo que se ce\u00f1ir\u00e1 la cintura, les har\u00e1 sentar a la mesa y acerc\u00e1ndose les servir\u00e1. Y si viniese en la segunda vigilia o en la tercera, y los encontrase as\u00ed, dichosos ellos. Sabed esto: si el due\u00f1o de la casa conociera a qu\u00e9 hora va a llegar el ladr\u00f3n, no permitir\u00eda que se horadase su casa. Vosotros, pues, estad preparados, porque a la hora que menos pens\u00e1is viene el Hijo del Hombre\u201d (Lc). Si la espera es corta, es f\u00e1cil estar atento a la llegada de Dios. Si se alarga, se puede debilitar la vigilancia; entonces entran las tentaciones y las componendas con el maligno. Es m\u00e1s f\u00e1cil luchar una hora que mil, pero si se lucha cada hora como si fuese la \u00faltima parece m\u00e1s f\u00e1cil.Los disc\u00edpulos se inquietan por los peligros. \u201cY le pregunt\u00f3 Pedro: Se\u00f1or, \u00bfdices esta par\u00e1bola por nosotros o por todos? El Se\u00f1or respondi\u00f3: \u00bfQui\u00e9n piensas que es el administrador fiel y prudente, a quien el amo pondr\u00e1 al frente de su casa, para dar a tiempo la raci\u00f3n adecuada? Dichoso aquel siervo, al que encuentre obrando as\u00ed su amo cuando vuelva. En verdad os digo que lo pondr\u00e1 al frente de todos sus bienes. Pero si aquel siervo dijera en sus adentros: mi amo tarda en venir, y se pusiera a golpear a los criados y criadas, a comer, a beber y a emborracharse, llegar\u00e1 el amor de aquel siervo el d\u00eda menos pensado, a una hora imprevista, lo castigar\u00e1 duramente y le dar\u00e1 el pago de los que no son fieles. El siervo que, conociendo la voluntad de su amo, no fue previsor ni actu\u00f3 conforme a la voluntad de aqu\u00e9l, ser\u00e1 muy azotado; en cambio, el que sin saberlo hizo algo digno de castigo, ser\u00e1 poco azotado. A todo el que se le ha dado mucho, mucho se le exigir\u00e1, y al que le encomendaron mucho, mucho le pedir\u00e1n\u201d (Lc). Ellos han recibido mucho y grande es su responsabilidad. El hecho de que Dios respete la libertad de las personas y a veces parezca ausente, precisamente para no coartar esa libertad, no significa que no lo sepa todo; al final \u00c9l va a pedir cuenta de las acciones de cada uno. Los disc\u00edpulos, adem\u00e1s de su vida personal son administradores de las cosas de Dios y, al tener gran responsabilidad, tambi\u00e9n tendr\u00e1n gran exigencia.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Par\u00e1bola de la higuera est\u00e9ril <\/strong>(Lucas 13:6-9)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEstaban presentes en aquel momento unos que le contaban lo de los galileos, cuya sangre mezcl\u00f3 Pilato con la de sus sacrificios. Y en respuesta les dijo: \u00bfPens\u00e1is que estos galileos fueron m\u00e1s pecadores que todos los galileos, porque han padecido tales cosas? \u00a1No!, os lo aseguro; pero si no hac\u00e9is penitencia, todos perecer\u00e9is igualmente. O aquellos dieciocho sobre los que cay\u00f3 la torre de Silo\u00e9 y los mat\u00f3, \u00bfpens\u00e1is que fueron m\u00e1s culpables que todos los hombres que viv\u00edan en Jerusal\u00e9n? \u00a1No!, os lo aseguro; pero si no hac\u00e9is penitencia, todos perecer\u00e9is igualmente\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La par\u00e1bola del rico epul\u00f3n y el pobre L\u00e1zaro <\/strong>(Lucas 16:19-31)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cHab\u00eda un hombre rico que vest\u00eda de p\u00farpura y lino fin\u00edsimo, y cada d\u00eda celebraba espl\u00e9ndidos banquetes. Un pobre, en cambio, llamado L\u00e1zaro, yac\u00eda sentado a su puerta, cubierto de llagas, deseando saciarse de lo que ca\u00eda de la mesa del rico. Y hasta los perros acerc\u00e1ndose le lam\u00edan sus llagas. Sucedi\u00f3, pues, que muri\u00f3 el pobre y fue llevado por los \u00e1ngeles al seno de Abrah\u00e1n; muri\u00f3 tambi\u00e9n el rico y fue sepultado. Estando en el infierno, en medio de los tormentos, levantando sus ojos vio a lo lejos a Abrah\u00e1n y a L\u00e1zaro en su seno; y gritando, dijo: Padre Abrah\u00e1n, ten piedad de m\u00ed y env\u00eda a L\u00e1zaro para que moje la punta de su dedo en agua y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en estas llamas. Contest\u00f3 Abrah\u00e1n: Hijo, acu\u00e9rdate de que t\u00fa recibiste bienes durante tu vida y L\u00e1zaro, en cambio, males; ahora, pues, aqu\u00ed \u00e9l es consolado y t\u00fa atormentado. Adem\u00e1s de todo esto, entre vosotros y nosotros hay interpuesto un gran abismo, de modo que los que quieren atravesar de aqu\u00ed a vosotros, no pueden; ni pueden pasar de ah\u00ed a nosotros. Y dijo: Te ruego entonces, padre, que le env\u00edes a casa de mi padre, pues tengo cinco hermanos, para que les advierta y no vengan tambi\u00e9n a este lugar de tormentos. Pero replic\u00f3 Abrah\u00e1n: Tienen a Mois\u00e9s y a los Profetas. \u00a1Que los oigan! El dijo: No, padre Abrah\u00e1n; pero si alguno de entre los muertos va a ellos, se convertir\u00e1n. Y les dijo: Si no escuchan a Mois\u00e9s y a los Profetas, tampoco se convencer\u00e1n aunque uno de los muertos resucite\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Par\u00e1bola de las v\u00edrgenes necias y prudentes <\/strong>(Mateo 25, 1-13)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cEntonces el Reino de los Cielos ser\u00e1 semejante a diez v\u00edrgenes, que tomaron sus l\u00e1mparas salieron a recibir al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco prudentes; pero las necias, al tomar sus l\u00e1mparas, no llevaron consigo aceite; las prudentes, en cambio, junto con las l\u00e1mparas llevaron aceite en sus alcuzas. Como tardase en venir el esposo les entr\u00f3 sue\u00f1o a todas y se durmieron. A medianoche se oy\u00f3 vocear: \u00a1Ya est\u00e1 aqu\u00ed el esposo! \u00a1Salid a su encuentro! Entonces se levantaron todas aquellas v\u00edrgenes y aderezaron sus l\u00e1mparas. Y las necias dijeron a las prudentes: dadnos de vuestro aceite porque nuestras l\u00e1mparas se apagan. Pero las prudentes les respondieron: Mejor es que vay\u00e1is a quienes lo venden y compr\u00e9is, no sea que no alcance para vosotras y nosotras. Mientras fueron a comprarlo vino el esposo, y las que estaban preparadas entraron con \u00e9l a las bodas y se cerr\u00f3 la puerta. Luego llegaron las otras v\u00edrgenes diciendo: \u00a1Se\u00f1or, se\u00f1or, \u00e1brenos! Pero \u00e9l les respondi\u00f3: En verdad os digo que no os conozco. Vigilad, pues, porque no sab\u00e9is el d\u00eda ni la hora\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Par\u00e1bola del juicio final <\/strong>(Mateo 25,31-46)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cCuando venga el Hijo del Hombre en su gloria y acompa\u00f1ado de todos los \u00e1ngeles, se sentar\u00e1 entonces en el trono de su gloria, y ser\u00e1n reunidas ante \u00e9l todas las gentes; y separar\u00e1 a los unos de los otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos, y pondr\u00e1 las ovejas a su derecha, los cabritos en cambio a su izquierda. Entonces dir\u00e1 el Rey a los que est\u00e9n a su derecha: Venid, benditos de mi Padre, tomad posesi\u00f3n del Reino preparado para vosotros desde la creaci\u00f3n del mundo: porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed y me disteis de beber; era peregrino y me acogisteis; estaba desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la c\u00e1rcel y vinisteis a verme. Entonces le responder\u00e1n los justos: Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo te vimos hambriento y te dimos de comer, o sediento y te dimos de beber?; \u00bfcu\u00e1ndo te vimos peregrino y te acogimos, o desnudo y te vestimos? o \u00bfcu\u00e1ndo te vimos enfermo o en la c\u00e1rcel y vinimos a verte? Y el Rey en respuesta les dir\u00e1: En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos mis hermanos m\u00e1s peque\u00f1os, a m\u00ed me lo hicisteis. Entonces dir\u00e1 a los que est\u00e9n a la izquierda: Apartaos de m\u00ed, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus \u00e1ngeles: porque tuve hambre y no me disteis de comer; tuve sed y no me disteis de beber; era peregrino y no acogisteis; estaba desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la c\u00e1rcel y no me visitasteis. Entonces le replicar\u00e1n tambi\u00e9n ellos: Se\u00f1or, \u00bfcu\u00e1ndo te vimos hambriento o sediento, peregrino o desnudo, enfermo o en la c\u00e1rcel y no te asistimos? Entonces les responder\u00e1: En verdad os digo que cuando dejasteis de hacer con uno de estos m\u00e1s peque\u00f1os, tambi\u00e9n dejasteis de hacerlo conmigo. Y \u00e9stos ir\u00e1n al suplicio eterno; los justos, en cambio, a la vida eterna\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Par\u00e1bola del juez injusto <\/strong>(Lucas 18:1-8)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cLes propon\u00eda una par\u00e1bola sobre la necesidad de orar siempre y no desfallecer, diciendo: En cierta ciudad hab\u00eda un juez que no tem\u00eda a Dios ni respetaba a los hombres. Tambi\u00e9n hab\u00eda en aquella ciudad una viuda, que acud\u00eda a \u00e9l diciendo: Hazme justicia ante mi adversario. Y durante mucho tiempo no quer\u00eda. Sin embargo al final se dijo a s\u00ed mismo: aunque no temo a Dios ni respeto a los hombres, ya que esta viuda est\u00e1 molest\u00e1ndome, le har\u00e9 justicia, para que no siga viniendo a importunarme. Concluy\u00f3 el Se\u00f1or: Prestad atenci\u00f3n a lo que dice el juez injusto. \u00bfAcaso Dios no har\u00e1 justicia a sus elegidos que claman a El d\u00eda y noche, y les har\u00e1 esperar? Os aseguro que les har\u00e1 justicia sin tardanza. \u00bfPero cuando venga el Hijo del Hombre, acaso encontrar\u00e1 fe sobre la tierra?\u201d<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Par\u00e1bola de los vi\u00f1adores homicidas <\/strong>(Marcos 12,1-11; Mateo 21, 33-46; y Lucas 20,9-18)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u201cCierto hombre que era propietario plant\u00f3 una vi\u00f1a, la rode\u00f3 de una cerca y cav\u00f3 en ella un lagar, edific\u00f3 una torre, la arrend\u00f3 a unos labradores y se march\u00f3 de all\u00ed. Cuando se acerc\u00f3 el tiempo de los frutos, envi\u00f3 a sus criados a los labradores para percibir sus frutos. Pero los labradores, agarrando a los criados, a uno lo golpearon, a otro lo mataron y a otro lo lapidaron. De nuevo envi\u00f3 a otros criados en mayor n\u00famero que los primeros, pero hicieron con ellos lo mismo. Por \u00faltimo les envi\u00f3 a su hijo, dici\u00e9ndose: A mi hijo lo respetar\u00e1n. Pero los labradores, al ver al hijo, dijeron entre s\u00ed: Este es el heredero. Vamos, mat\u00e9moslo y nos quedaremos con su heredad. Y, agarr\u00e1ndolo, lo echaron fuera de la vi\u00f1a y lo mataron. Cuando venga el duelo de la vi\u00f1a, \u00bfqu\u00e9 har\u00e1 con aquellos labradores? Le contestaron: A esos malvados les dar\u00e1 una mala muerte, y arrendar\u00e1 la vi\u00f1a a otros labradores que les entreguen los frutos a su tiempo. Jes\u00fas les dijo: \u00bfAcaso no hab\u00e9is le\u00eddo en las Escrituras: La piedra que rechazaron los constructores, \u00e9sta ha llegado a ser la piedra angular. Es el Se\u00f1or quien ha hecho esto y es admirable a nuestros ojos? Por esto os digo que os ser\u00e1 quitado el Reino de Dios y ser\u00e1 dado a un pueblo que rinda sus frutos. Y quien caiga sobre esta piedra quedar\u00e1 destrozado, y sobre quien ella caiga, lo aplastar\u00e1. Al o\u00edr los pr\u00edncipes de los sacerdotes y los fariseos sus par\u00e1bolas, comprendieron que se refer\u00eda a ellos. Y aunque quer\u00edan prenderle, tuvieron miedo a la multitud, porque lo ten\u00edan como profeta\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La mayor ventaja educativa, sin duda ninguna, es la capacidad que tiene un cuento de transmitir valores al igual que Jes\u00fas ense\u00f1o a menudo empleando par\u00e1bolas.\u00a0 Una par\u00e1bola es un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":2071,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[492,493,175],"class_list":["post-2068","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-docencia","tag-cuentos","tag-parabolas","tag-valores"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2013\/12\/valores-explicados.png?fit=480%2C300","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/s4aovR-2068","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2068","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2068"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2068\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2688,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2068\/revisions\/2688"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2071"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2068"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2068"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2068"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}