{"id":1010,"date":"2011-08-09T10:17:11","date_gmt":"2011-08-09T13:17:11","guid":{"rendered":"http:\/\/sickmind.com.ar\/blog\/?p=1010"},"modified":"2011-08-09T10:17:11","modified_gmt":"2011-08-09T13:17:11","slug":"la-inteligencia-emocional","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/la-inteligencia-emocional\/","title":{"rendered":"La inteligencia emocional"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Los estados de \u00e1nimo positivos aumentan la capacidad de pensar con flexibilidad y sensatez ante cuestiones complejas, y hacen m\u00e1s f\u00e1cil encontrar soluciones a los problemas, tanto de tipo especulativo como de relaciones humanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, una forma de ayudar a alguien a abordar con acierto sus problemas es procurar que se sienta alegre y optimista. Las personas bienhumoradas gozan de una predisposici\u00f3n que les lleva a pensar de una forma m\u00e1s abierta y positiva, y gracias a eso poseen una capacidad de tomar decisiones notablemente mejor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estados de \u00e1nimo negativos, en cambio, sesgan nuestros recuerdos en una direcci\u00f3n negativa, haciendo m\u00e1s probable que nos retiremos hacia decisiones m\u00e1s apocadas, temerosas y suspicaces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Educar los sentimientos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong>He sabido que cada a\u00f1o, s\u00f3lo en Francia, se fugan de sus casas cien mil adolescentes, y cincuenta mil intentan suicidarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estragos de las drogas \u2014blandas, duras, naturales o de dise\u00f1o\u2014 son conocidos y lamentados por todos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Parece como si las conductas adictivas fueran casi el \u00fanico refugio a la desolaci\u00f3n de muchos j\u00f3venes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gente mueve la cabeza horrorizada y piensa que casi nada se puede hacer, que son los signos de los tiempos, un destino inexorable y ciego.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, se pueden hacer muchas cosas. Y una de ellas, muy importante, es educar mejor los sentimientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sentimiento no tiene por qu\u00e9 ser un sentimentalismo vaporoso, blandengue y azucarado. El sentimiento es una poderosa realidad humana, que es preciso educar, pues no en vano los sentimientos son los que con m\u00e1s fuerza habitualmente nos impulsan a actuar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los sentimientos nos acompa\u00f1an siempre, atemper\u00e1ndonos o destempl\u00e1ndonos. Aparecen siempre en el origen de nuestro actuar, en forma de deseos, ilusiones, esperanzas o temores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos acompa\u00f1an luego durante nuestros actos, produciendo placer, disgusto, diversi\u00f3n o aburrimiento. Y surgen tambi\u00e9n cuando los hemos concluido, haciendo que nos invadan sentimientos de tristeza, satisfacci\u00f3n, \u00e1nimo, remordimiento o angustia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, este asunto, de vital importancia en educaci\u00f3n, en muchos casos es abandonado a su suerte. La confusa impresi\u00f3n de que los sentimientos son una realidad innata, inexorable, oscura, misteriosa, irracional y ajena a nuestro control, ha provocado un considerable desinter\u00e9s por su educaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero la realidad es que los sentimientos son influenciables, moldeables, y si la familia y la escuela no empe\u00f1an en ello, ser\u00e1 el entorno social quien se encargue de hacerlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos contamos con la posibilidad de conducir en bastante grado los sentimientos propios o los ajenos. Con ello cuenta quien trata de enamorar a una persona, o de convencerle de algo, o de venderle cualquier cosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde muy peque\u00f1os, aprendimos a controlar nuestras emociones y tambi\u00e9n un poco las de los dem\u00e1s. El marketing, la publicidad, la ret\u00f3rica, siempre han buscado cambiar los sentimientos del oyente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo esto lo sabemos, y a\u00fan as\u00ed seguimos pensando muchas veces que los sentimientos dif\u00edcilmente pueden educarse. Y decimos que las personas son t\u00edmidas o desvergonzadas, generosas o envidiosas, depresivas o exaltadas, cari\u00f1osas o fr\u00edas, optimistas o pesimistas, como si fuera algo que responde casi s\u00f3lo a una inexorable naturaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es cierto que las disposiciones sentimentales tienen una componente innata, cuyo alcance resulta dif\u00edcil de precisar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero sabemos tambi\u00e9n la importancia de la primera educaci\u00f3n infantil, del fuerte influjo de la familia, de la escuela, de la cultura en que se vive. Las disposiciones sentimentales pueden modelarse bastante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay malos y buenos sentimientos, y los sentimientos favorecen unas acciones y entorpecen otras, y por tanto favorecen o entorpecen una vida digna, iluminada por una gu\u00eda moral, coherente con un proyecto personal que nos engrandece.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La envidia, el ego\u00edsmo, la agresividad, la crueldad, la desidia, son ciertamente carencias de virtud, pero tambi\u00e9n son carencias de una adecuada educaci\u00f3n de los correspondientes sentimientos, y son carencias que quebrantan notablemente las posibilidades de una vida feliz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Educar los sentimientos es algo importante, seguramente m\u00e1s que ense\u00f1ar matem\u00e1ticas o ingl\u00e9s. \u00bfQui\u00e9n se ocupa de hacerlo? Es triste ver tantas vidas arruinadas por la carcoma silenciosa e implacable de la mezquindad afectiva. La pregunta es \u00bfa qu\u00e9 modelo sentimental debemos aspirar? \u00bfc\u00f3mo encontrarlo, comprenderlo, y despu\u00e9s educar y educarse en \u00e9l? Es un asunto importante, cercano, estimulante y complejo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Conocimiento propio<\/strong><\/p>\n<p>Tales de Mileto, aquel pensador de la antigua Grecia que es considerado como el primer fil\u00f3sofo conocido de todos los tiempos, escribi\u00f3 hace 2.600 a\u00f1os que la cosa m\u00e1s dif\u00edcil del mundo es conocernos a nosotros mismos, y la m\u00e1s f\u00e1cil hablar mal de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y en el templo de Delfos pod\u00eda leerse aquella famosa inscripci\u00f3n socr\u00e1tica \u2014<em>gnosei seauton<\/em>: con\u00f3cete a ti mismo\u2014, que recuerda una idea parecida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conocerse bien a uno mismo representa un primer e importante paso para lograr ser art\u00edfice de la propia vida, y quiz\u00e1 por eso se ha planteado como un gran reto para el hombre a lo largo de los siglos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conviene preguntarse con cierta frecuencia (y buscando la objetividad): \u00bfc\u00f3mo es mi car\u00e1cter? Porque es sorprendente lo beneficiados que resultamos en los juicios que hacen nuestros propios ojos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Casi siempre somos absueltos en el tribunal de nuestro propio coraz\u00f3n, aplicando la ley de nuestros puntos de vista, dejando la exigencia para los dem\u00e1s. Incluso en los errores m\u00e1s evidentes encontramos f\u00e1cilmente multitud de atenuantes, de eximentes, de disculpas, de justificaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si somos as\u00ed, y parecemos ciegos para nuestros propios defectos, \u00bfc\u00f3mo se puede mejorar? Mejoraremos procurando conocernos. Mejoraremos escuchando de buen grado la cr\u00edtica constructiva que nos vayan haciendo con cualquier ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero a eso se aprende s\u00f3lo cuando uno es capaz de decirse a s\u00ed mismo las cosas, cuando es capaz de cantarle las verdades a uno mismo. Procura conocer cu\u00e1les son tus defectos dominantes. Procura sujetar esa pasi\u00f3n desordenada que sobresale de entre las dem\u00e1s, pues as\u00ed es m\u00e1s f\u00e1cil despu\u00e9s vencer las restantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para uno, su vicio capital ser\u00e1 la b\u00fasqueda permanente de la comodidad, porque huye del trabajo con verdadero terror; para otro, quiz\u00e1 su mal genio o su amor propio exagerado, o su testarudez; para un tercero, a lo mejor su principal problema es la superficialidad o la frivolidad de sus planteamientos. Pi\u00e9nsalo. Cada uno de tus defectos es un foco de deterioro de tu car\u00e1cter. Si no los vences a tiempo, si no les pones coto, te puede salir mal la partida de la vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1 lo que hace m\u00e1s delicada la formaci\u00f3n del car\u00e1cter es precisamente el hecho de que se trata de una tarea que requiere a\u00f1os, decenas de a\u00f1os. \u00c9sa es su principal dificultad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toth comparaba este trabajo a la formaci\u00f3n de un cristal a partir de una disoluci\u00f3n saturada que se va desecando. Las mol\u00e9culas van orden\u00e1ndose lentamente conforme a unas misteriosas leyes, en un proceso que puede durar horas, meses, o muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los cristales se van haciendo cada vez mayores y constituyendo formas geom\u00e9tricas perfectas, seg\u00fan su naturaleza&#8230;, siempre que, claro est\u00e1, ning\u00fan agente externo estorbe la marcha de ese lento y delicado proceso de cristalizaci\u00f3n. Porque un estorbo puede hacer que acabe, en vez de en un magn\u00edfico cristal, en una simple agregaci\u00f3n de peque\u00f1os cristales contrahechos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puede ser \u00e9se el principal error de muchos j\u00f3venes, o quiz\u00e1 de sus padres. Pensar que aquellos reiterados estorbos en el camino de la delicada cristalizaci\u00f3n de su esp\u00edritu eran algo sin importancia. Y cuando advirtieron que hab\u00edan cuajado en un car\u00e1cter torcido y contrahecho, poco remedio quedaba ya.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfHay entonces en el car\u00e1cter cosas que no tienen remedio? Siempre estamos a tiempo de reconducir cualquier situaci\u00f3n. Ninguna, por terrible que fuera, determina un callej\u00f3n sin salida. Pero no debe ignorarse que hay tropiezos que dejan huella, que suponen todo un trecho equivocado cuesta abajo que hay que desandar penosamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Piensa en esas malas costumbres, en esa terquedad que cuando eras ni\u00f1o resultaba graciosa y ahora se ha vuelto m\u00e1s espinosa y m\u00e1s dura. Piensa en c\u00f3mo dominas tu genio, en c\u00f3mo soportas la contrariedad. Piensa si no eres un cardo. Porque cardos surgen en todas las almas y es cuesti\u00f3n de saber eliminarlos cuando a\u00fan est\u00e1n tiernos. Esa solicitud y esa lucha continua es la educaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Procura ver las cosas buenas de los dem\u00e1s, que siempre hay. Y cuando veas defectos, o algo que te parece a ti que son defectos, piensa si no los hay \u2014esos mismos\u2014 tambi\u00e9n en tu vida. Porque a veces vemos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-a un quejica que se queja de que los dem\u00e1s se quejan;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-a un charlat\u00e1n agotador que protesta porque otro habla demasiado;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-a uno que es muy individualista en el f\u00fatbol y luego se queja de que no le pasan el bal\u00f3n;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-que recrimina agriamente los errores a sus compa\u00f1eros y luego resulta que \u00e9l falla m\u00e1s que nadie;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-al t\u00edpico personaje irascible que se rasga las vestiduras ante el mal genio de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9? Quiz\u00e1 sea efectivamente porque \u2014no se sabe en virtud de qu\u00e9 misteriosa tendencia\u2014 proyectamos en los dem\u00e1s nuestros propios defectos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El conocimiento propio tambi\u00e9n es muy \u00fatil para aprender a tratar a los dem\u00e1s. Hay, por ejemplo, padres impacientes a quienes con frecuencia se les escuchan frases como \u00able he dicho a esta criatura por lo menos cuarenta veces que&#8230;, y no hay manera\u00bb. Y cabr\u00eda preguntarse: bien, pero \u00bfy t\u00fa? \u00bfNo te sucede a ti que te has propuesto tambi\u00e9n cuarenta veces muchas cosas que luego nunca logras hacer?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfNo podemos entonces exigir nada a los hijos porque nosotros somos peor que ellos&#8230;? No, por supuesto. Pero cuando alguien es consciente de sus propios defectos, la tarea de educar se ve muchas veces como una tarea que tiene bastante de compa\u00f1erismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y se celebra el triunfo del otro y se sabe disculpar y disimular la derrota, porque se conf\u00eda en que le llegar\u00e1n tambi\u00e9n tiempos de victoria. Por eso no viene mal tener en la cabeza nuestros fallos y nuestros errores a la hora de corregir, para saber conjugar bien la exigencia con la comprensi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Sentimientos de insatisfacci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Se dice que los dinosaurios se extinguieron porque evolucionaron por un camino equivocado: mucho cuerpo y poco cerebro, grandes m\u00fasculos y poco conocimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo parecido amenaza al hombre que desarrolla en exceso su atenci\u00f3n hacia el \u00e9xito material, mientras su cabeza y su coraz\u00f3n quedan cada vez m\u00e1s vac\u00edos y anquilosados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1 gozan de un alto nivel de vida, poseen notables cualidades, y todo parece apuntar a que deber\u00edan sentirse muy dichosos; sin embargo, cuando se ahonda en sus verdaderos sentimientos, con frecuencia se descubre que se sienten profundamente insatisfechos. Y la primera paradoja es que ellos mismos muchas veces no saben explicar bien por qu\u00e9 motivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En algunos casos, esa insatisfacci\u00f3n proviene de una din\u00e1mica de consumo poco moderado. Llega un momento en que comprueban que el af\u00e1n por poseer y disfrutar cada d\u00eda de m\u00e1s cosas s\u00f3lo se aplaca fugazmente con su logro, y ven c\u00f3mo de inmediato se presentan nuevas insatisfacciones ante tantas otras cosas que a\u00fan no se poseen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es una especie de tiran\u00eda (que ciertas modas y usos sociales facilitan que uno mismo se imponga), y hace falta una buena dosis de sabidur\u00eda de la vida para no caer en esa trampa (o para salir de ella), y evitarse as\u00ed mucho sufrimiento in\u00fatil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otras personas, la insatisfacci\u00f3n proviene de la mezquindad de su coraz\u00f3n. Aunque a veces les cueste reconocerlo, se sienten avergonzadas de la vida que llevan, y si profundizan un poco en su interior, descubren muchas cosas que les hacen sentirse a disgusto consigo mismas (y eso les lleva con frecuencia a maltratar a los dem\u00e1s, por aquello de que quien la tiene tomada consigo mismo, la acaba tomando con los dem\u00e1s).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cambio, quien ha sabido seguir un camino de honradez y de verdad, desoyendo las mil justificaciones que siempre parecen encubrir cualquier claudicaci\u00f3n (\u201clo hace todo el mundo\u201d, \u201cse trata s\u00f3lo de una peque\u00f1a concesi\u00f3n excepcional\u201d, \u201cno hago da\u00f1o a nadie\u201d, etc.), quien logra mantener la rectitud y rechazar esas justificaciones, se sentir\u00e1 habitualmente satisfecho, porque no hay nada m\u00e1s ingrato que convivir con uno mismo cuando se es un ser mezquino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otras veces, la insatisfacci\u00f3n se debe a alg\u00fan sentimiento de inferioridad. Otras, tiene su origen en la incapacidad para lograr dominarse a uno mismo, como sucede a esas personas que son arrolladas por sus propios impulsos de c\u00f3lera o agresividad, por la inmoderaci\u00f3n en la comida o la bebida, etc., y despu\u00e9s, una vez recobrado el control, se asombran, se arrepienten y sienten un profundo rechazo de s\u00ed mismas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n las man\u00edas son una fuente de sentimientos de insatisfacci\u00f3n. Si se deja que arraiguen, pueden llegar a convertirse en aut\u00e9nticas fijaciones que dificultan llevar una vida psicol\u00f3gicamente sana. Adem\u00e1s, si no se es capaz de afrontarlas y superarlas, con el tiempo tienden a extenderse y multiplicarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algo parecido podr\u00eda decirse de las personas que viven dominadas por sentimientos relacionados con la soledad, de los que suele costar bastante salir, unas veces por una actitud orgullosa (que les impide afrontar el aislamiento que padecen y se resisten a aceptar que est\u00e9n realmente solas), otras porque no saben ad\u00f3nde acudir para ampliar su entorno de amistades, y otras porque les falta talento para relacionarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Incluso personas con una intensa vida social tambi\u00e9n pueden sentirse a veces muy solas e insatisfechas: quiz\u00e1 porque su exuberante actividad puede ser superficial y encubrir una soledad mal resuelta; o porque sus contactos y relaciones pueden estar mantenidos casi exclusivamente por inter\u00e9s; o porque son personas de fama o de \u00e9xito, y perciben ese trato social como poco personal, o como adulaci\u00f3n; etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y tambi\u00e9n puede suceder lo contrario, y una soledad puede ser s\u00f3lo aparente: hay personas que creen importar poco a los dem\u00e1s, y un buen d\u00eda sufren algo m\u00e1s extraordinario y se sorprenden de la cantidad de personas que les ofrecen su ayuda (la satisfacci\u00f3n que sienten entonces da una idea de la importancia de estar cerca de quien pasa por un momento de mayor dificultad).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cualquier caso, saber de d\u00f3nde provienen los sentimientos de insatisfacci\u00f3n es decisivo para abordarlos con acierto y as\u00ed gobernar con eficacia la propia vida afectiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Repertorio emocional<\/strong><\/p>\n<p>Para establecer una relaci\u00f3n positiva con los dem\u00e1s, y poder as\u00ed decirse las cosas de forma fluida y sin acritud, es preciso cultivar toda una serie de capacidades destinadas a combatir la negatividad y a establecer una relaci\u00f3n no defensiva con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El principal obst\u00e1culo es que probablemente en nuestro interior tenemos grabadas unas respuestas emocionales negativas que no es f\u00e1cil cambiar de la noche a la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso hemos de poner esfuerzo en familiarizarnos con respuestas emocionales m\u00e1s positivas, de modo que, con el tiempo, las vayamos evocando de forma m\u00e1s natural y espont\u00e1nea, en la medida que las incorporemos m\u00e1s a nuestro repertorio emocional. Algunos ejemplos de esas capacidades emocionales pueden ser los siguientes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong>Tranquilizarse      a uno mismo,<\/strong> pues al enfadarnos perdemos bastante de nuestra capacidad      de escuchar, pensar y hablar con claridad, y la excitaci\u00f3n del enfado      tiende a generar un enfado mayor si uno no se da un tiempo muerto hasta      lograr tranquilizarse.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong>Desintoxicarse      de pensamientos negativos hipercr\u00edticos<\/strong>, que suelen ser los      principales desencadenantes de conflictos. Cuando logramos darnos cuenta      de que nos embargan pensamientos de ese tipo, y nos decidimos a hacerles      frente, el problema suele estar ya casi resuelto.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong>Escuchar y      hablar de modo que nuestras palabras no despierten la defensividad del      interlocutor<\/strong>, es decir, que no las perciba como cr\u00edticas u hostiles.      De modo an\u00e1logo, hemos de esforzarnos en escuchar a los dem\u00e1s sin      interpretar como un ataque lo que quiz\u00e1 es una simple queja o una      observaci\u00f3n bienintencionada.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong>Detectar      temas, momentos o situaciones de hipersensibilidad. <\/strong>Si observamos una      actitud de defensividad en una determinada persona, ser\u00e1 una manifestaci\u00f3n      clara de que el tema que se est\u00e1 tratando reviste importancia para ella (y      que por tanto conviene andarse con especial tacto), o que en ese momento      est\u00e1 alterada por algo, o que hay alguna raz\u00f3n por la que nuestra relaci\u00f3n      con esa persona se ha da\u00f1ado, en poco o en mucho. Por ejemplo, si      observamos que le ha contrariado que interrumpamos una explicaci\u00f3n suya,      podemos terciar, sin acritud, diciendo: \u00abperdona, que te he      interrumpido; di lo que ibas a decir\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong>Centrarse en      los temas, <\/strong>sin enredarse en detalles nimios o en cuestiones      colaterales que entorpecen el di\u00e1logo.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong>No derivar      hacia el ataque personal.<\/strong> Siempre es mejor, por ejemplo, decir un      \u00abme ha molestado que llegues tarde y no me hayas avisado\u00bb, que      soltar un \u00aberes un desconsiderado y un ego\u00edsta\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong>Disculparnos      cuando advirtamos que nos hemos equivocado,<\/strong> y asumir con sencillez la      responsabilidad que nos corresponda por nuestros errores.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li><strong>Procurar      reflejar el estado emocional del interlocutor. <\/strong>Si, por ejemplo,      alguien nos expresa una queja o una preocupaci\u00f3n que le cuesta manifestar,      hemos de procurar reflejar que nos hacemos cargo de lo que siente en ese      momento.<\/li>\n<li><strong>Ser      generosos en el reconocimiento de los m\u00e9ritos de los dem\u00e1s<\/strong>, y no      escamotear, cuando sea oportuno, los elogios razonables que destaquen y      alaben expl\u00edcitamente las cualidades del otro.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Control de la preocupaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Por lo general, la espiral de la preocupaci\u00f3n, y con ella, la de la ansiedad, entorpece de tal modo el funcionamiento intelectual que pueden llegar a disminuir seriamente su rendimiento personal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bastantes estudiantes, por ejemplo, son muy proclives a preocuparse y caer en estados de ansiedad, y esto afecta negativamente a sus resultados acad\u00e9micos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras, a otros, el estado de preocupaci\u00f3n, por ejemplo ante un examen, estimula su intensidad en el estudio, y gracias a eso logran un rendimiento mucho mayor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00c9sa es la cuesti\u00f3n que conviene analizar: por qu\u00e9 a unos les estimula y a otros les paraliza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan unos amplios estudios realizados por Richard Alpert, la diferencia entre unos y otros est\u00e1 en la forma de abordar esa sensaci\u00f3n de inquietud que les invade ante la inminencia de un examen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A unos, la misma excitaci\u00f3n y el inter\u00e9s por hacer bien el examen les lleva a prepararse y a estudiar con m\u00e1s seriedad; en otros casos, sin embargo, cuando se trata de personas ansiosas, sus pensamientos negativos (del estilo de \u00abno ser\u00e9 capaz de aprobar\u00bb, \u00abse me dan mal este tipo de ex\u00e1menes\u00bb, \u00abno sirvo para las matem\u00e1ticas\u00bb, etc.) sabotean sus esfuerzos, y la excitaci\u00f3n interfiere con el discurso mental necesario para el estudio y enturbia despu\u00e9s su claridad tambi\u00e9n durante la realizaci\u00f3n del examen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las preocupaciones que tiene una persona mientras hace un examen reducen los recursos mentales disponibles para hacerlo bien. En ese sentido, si estamos demasiado preocupados por suspender, dispondremos de mucha menos atenci\u00f3n para discurrir sobre lo que nos han preguntado y expresar una respuesta adecuada. Es as\u00ed como las preocupaciones acaban convirti\u00e9ndose en profec\u00edas autocumplidas que conducen al fracaso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cambio, quienes controlan sus emociones pueden utilizar esa ansiedad anticipatoria \u2014ante la cercan\u00eda de un examen, o de dar una conferencia, o de acudir a una entrevista importante\u2014 para motivarse a s\u00ed mismos, prepararse adecuadamente y, en consecuencia, hacerlo mejor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se trata de encontrar un punto medio \u2014volvemos aqu\u00ed de nuevo a la necesidad de un equilibrio\u2014 entre la ansiedad y la apat\u00eda, pues el exceso de ansiedad lastra el esfuerzo por hacerlo bien, pero la ausencia completa de ansiedad \u2014en el sentido de indolencia, se entiende\u2014 genera apat\u00eda y desmotivaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, un cierto entusiasmo \u2014incluso algo de euforia en algunas ocasiones\u2014 resulta muy positivo en la mayor\u00eda de las tareas humanas, sobre todo para las de tipo m\u00e1s creativo. Pero cuando la euforia crece demasiado o se descontrola, se convierte en un estado en el que la agitaci\u00f3n socava toda capacidad de pensar de un modo lo suficientemente coherente como para que las ideas fluyan con acierto y realismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estados de \u00e1nimo positivos aumentan la capacidad de pensar con flexibilidad y sensatez ante cuestiones complejas, y hacen m\u00e1s f\u00e1cil encontrar soluciones a los problemas, tanto de tipo especulativo como de relaciones humanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso, una forma de ayudar a alguien a abordar con acierto sus problemas es procurar que se sienta alegre y optimista. Las personas bienhumoradas gozan de una predisposici\u00f3n que les lleva a pensar de una forma m\u00e1s abierta y positiva, y gracias a eso poseen una capacidad de tomar decisiones notablemente mejor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los estados de \u00e1nimo negativos, en cambio, sesgan nuestros recuerdos en una direcci\u00f3n negativa, haciendo m\u00e1s probable que nos retiremos hacia decisiones m\u00e1s apocadas, temerosas y suspicaces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Empat\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Es la hora del recreo en la guarder\u00eda y un grupo de ni\u00f1os est\u00e1 corriendo por el patio. Varios tropiezan, y uno de ellos se hace da\u00f1o en una rodilla y comienza a llorar. Todos los dem\u00e1s siguen con sus juegos, sin prestarle atenci\u00f3n&#8230;, excepto Roger.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Roger se detiene junto a \u00e9l, le observa, espera a que se calme un poco, y despu\u00e9s se agacha, frota con la mano su propia rodilla y comenta, con un tono comprensivo y conciliador: \u00ab\u00a1vaya, yo tambi\u00e9n me he hecho da\u00f1o!\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta escena es observada por un equipo investigador que dirigen Tomas Hatch y Howard Gardner, en una escuela norteamericana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al parecer, Roger tiene una extraordinaria habilidad para reconocer los sentimientos de sus compa\u00f1eros de guarder\u00eda y para establecer un contacto r\u00e1pido y amable con ellos. Fue el \u00fanico que se dio cuenta del estado y el sufrimiento de su compa\u00f1ero, y tambi\u00e9n fue el \u00fanico que trat\u00f3 de consolarle, aunque s\u00f3lo pudiera ofrecerle su propio dolor: un gesto que denota una habilidad especial para las relaciones humanas y que, en el caso de un preescolar, augura la presencia de un conjunto de talentos que ir\u00e1n floreciendo a lo largo de su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al t\u00e9rmino de su estudio sobre el comportamiento infantil en la escuela, estos investigadores propusieron una serie de habilidades que reflejan el talento social de una persona:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Capacidad de liderazgo, es decir, de movilizar y coordinar los esfuerzos de un grupo de personas.<\/strong> Es una capacidad que se apunta ya en el patio del colegio, cuando en el recreo surge un ni\u00f1o o una ni\u00f1a \u2014siempre los hay\u2014 que decide a qu\u00e9 jugar\u00e1n, y c\u00f3mo; y que pronto acaba siendo reconocido por todos como l\u00edder del grupo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Capacidad de negociar soluciones,<\/strong> o sea, de mediar entre las personas para evitar la aparici\u00f3n de conflictos o para solucionar los ya existentes. Son los ni\u00f1os \u2014tambi\u00e9n los hay siempre\u2014 que suelen resolver las peque\u00f1as disputas que se producen en el patio de recreo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Capacidad de establecer conexiones personales,<\/strong> esto es, de dominar el sutil arte de las relaciones humanas que requieren la amistad, el amor o el trabajo en equipo. Es la habilidad que acabamos de se\u00f1alar en Roger: son esos ni\u00f1os que saben llevarse bien con todos, que saben reconocer el estado emocional de los dem\u00e1s, y que suelen ser por ello muy queridos por sus compa\u00f1eros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Capacidad de an\u00e1lisis social,<\/strong> es decir, de detectar e intuir los sentimientos, motivos e intereses de las personas. Son los ni\u00f1os que desde muy pronto se sit\u00faan sobre c\u00f3mo son los dem\u00e1s compa\u00f1eros o profesores, y demuestran una intuici\u00f3n muy notable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El conjunto de esas habilidades \u2014que, insistimos, son al tiempo innatas y adquiridas\u2014 constituye la materia prima de la inteligencia interpersonal, y es el ingrediente fundamental del encanto, del \u00e9xito social y del carisma personal. Habilidades que reportan una indudable ventaja en la vida familiar, en la amistad, en el mundo laboral o en muchos otros \u00e1mbitos de la existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ha se\u00f1alado Daniel Goleman, esas personas socialmente inteligentes saben controlar la expresi\u00f3n de sus emociones, conectan m\u00e1s f\u00e1cilmente con los dem\u00e1s, captan enseguida sus reacciones y sentimientos, y gracias a eso pueden reconducir o resolver los conflictos que aparecen siempre en cualquier interacci\u00f3n humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos son tambi\u00e9n l\u00edderes naturales, que saben expresar los sentimientos colectivos latentes y guiar a un grupo hacia el logro de sus objetivos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Son, en cualquier caso, el tipo de personas con quienes a los dem\u00e1s les gusta estar porque hacen siempre aportaciones constructivas y transmiten buen humor y sentido positivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Capacidad de demorar la gratificaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de los sesenta, Walter Mischel llev\u00f3 a cabo desde la Universidad de Stanford una investigaci\u00f3n con preescolares de cuatro a\u00f1os de edad, a los que planteaba un sencillo dilema: \u00abAhora debo marcharme y regresar\u00e9 dentro de veinte minutos. Si quieres, puedes tomarte esta chocolatina, pero si esperas a que yo vuelva, te dar\u00e9 dos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquel dilema result\u00f3 ser un aut\u00e9ntico desaf\u00edo para los chicos de esa edad. Se planteaba en ellos un fuerte debate interior: la lucha entre el impulso a tomarse la chocolatina y el deseo de contenerse para lograr m\u00e1s adelante un objetivo mejor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era una lucha entre el deseo primario y el autocontrol, entre la gratificaci\u00f3n y su demora. Una lucha de indudable trascendencia en la vida de cualquier persona, pues no puede olvidarse que tal vez no hay habilidad psicol\u00f3gica m\u00e1s esencial que la capacidad de resistir el impulso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resistir el impulso es el fundamento de cualquier tipo de autocontrol emocional, puesto que toda emoci\u00f3n supone un deseo de actuar, y es evidente que no siempre ese deseo ser\u00e1 oportuno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El caso es que Walter Mischel llev\u00f3 a cabo su estudio, y efectu\u00f3 un seguimiento de esos mismos chicos durante m\u00e1s de quince a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la primera prueba, comprob\u00f3 que aproximadamente dos tercios de esos ni\u00f1os de cuatro a\u00f1os de edad fueron capaces de esperar lo que seguramente les pareci\u00f3 una eternidad, hasta que volvi\u00f3 el experimentador. Pero otros, m\u00e1s impulsivos, se abalanzaron sobre la chocolatina a los pocos segundos de quedarse solos en la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de comprobar lo diferente que era entre unos y otros la capacidad de demorar la gratificaci\u00f3n y, por tanto, el autocontrol emocional, una de las cosas que m\u00e1s llam\u00f3 la atenci\u00f3n al equipo de experimentadores fue el modo en que aquellos chicos soportaron la espera: volverse para no ver la chocolatina, cantar o jugar para entretenerse, o incluso intentar dormirse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero lo m\u00e1s sorprendente vino unos cuantos a\u00f1os despu\u00e9s, cuando pudieron comprobar que la mayor parte de los chicos y chicas que en su infancia hab\u00edan logrado resistir aquella espera, luego en su adolescencia eran notablemente m\u00e1s emprendedores, equilibrados y sociables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquel estudio comparativo revelaba que \u2014en t\u00e9rminos de conjunto\u2014 quienes en su momento superaron la prueba de la chocolatina fueron luego, diez o doce a\u00f1os despu\u00e9s, personas mucho menos proclives a desmoralizarse, m\u00e1s resistentes a la frustraci\u00f3n, y m\u00e1s decididos y constantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como es natural, no es que el futuro est\u00e9 ya predeterminado para cada persona desde su nacimiento, entre otras cosas porque no puede olvidarse que a los cuatro a\u00f1os se ha recibido ya mucha educaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay, sin duda, toda una herencia gen\u00e9tica, un temperamento innato que influye bastante, pero no es \u00e9se el factor principal. Un ni\u00f1o de cuatro a\u00f1os puede haber aprendido a ser obediente o desobediente, disciplinado o caprichoso, ordenado o desordenado, como bien puede atestiguar, por ejemplo, cualquier padre o madre de familia, o cualquier persona que trabaje en un preescolar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es indudable que el tipo de educaci\u00f3n que hab\u00eda recibido cada uno de esos chicos influy\u00f3 sin duda decisivamente en el resultado de aquella prueba de las chocolatinas. Por eso, m\u00e1s que alentar oscuros determinismos ya cerrados desde la infancia, o viejas tesis conductistas, lo que aquella investigaci\u00f3n vino a resaltar es c\u00f3mo las aptitudes que despuntan tempranamente en la infancia suelen florecer m\u00e1s adelante, en la adolescencia o en la vida adulta, dando lugar a un amplio abanico de capacidades emocionales: la capacidad de controlar los impulsos y demorar la gratificaci\u00f3n, aprendida con naturalidad desde la primera infancia, constituye una facultad fundamental, tanto para cursar una carrera como para ser una persona honrada o tener buenos amigos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es cierto que, en aquella prueba de las chocolatinas, habr\u00eda sido quiz\u00e1 m\u00e1s acertado proponer una prueba que destacara esa capacidad de demorar la gratificaci\u00f3n de un modo m\u00e1s positivo, menos material.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todo caso, sirve para mostrar c\u00f3mo los chicos de cuatro a\u00f1os poseen ya importantes capacidades emocionales (como percibir la conveniencia de reprimir un impulso, o saber desviar su atenci\u00f3n de la tentaci\u00f3n presente), y que educarles en esas capacidades ser\u00e1 de gran ayuda para su desarrollo futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La capacidad de resistir los impulsos, demorando o eludiendo una gratificaci\u00f3n para alcanzar otras metas \u2014ya sea aprobar un examen, levantar una empresa o mantener unos principios \u00e9ticos\u2014, constituye una parte esencial del gobierno de uno mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y todo lo que en la tarea de educaci\u00f3n \u2014o de autoeducaci\u00f3n\u2014 pueda hacerse por estimular esa capacidad ser\u00e1 de una gran trascendencia.<\/p>\n<p>Fuente: Alfonso Aguil\u00f3 (Interrogantes.net)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los estados de \u00e1nimo positivos aumentan la capacidad de pensar con flexibilidad y sensatez ante cuestiones complejas, y hacen m\u00e1s f\u00e1cil encontrar soluciones a los problemas, tanto de tipo especulativo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1011,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[272,271],"class_list":["post-1010","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-docencia","tag-emocional","tag-inteligencia"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/Emotional-Intelligence1.png?fit=663%2C442","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p4aovR-gi","jetpack-related-posts":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1010","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1010"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1010\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1011"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1010"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1010"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/informatizarte.com.ar\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1010"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}