Clasificación de las virtudes y fortalezas humanas por Peterson y Seligman

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El trabajo que han liderado Peterson y Seligman durante la última década se inició en 1999, cuando la Psicología Positiva estaba en sus comienzos y un grupo de investigadores, promovido por ambos autores, se propuso crear un catálogo de las fortalezas humanas. Como punto de partida, tomaron el concepto de moralidad en términos del buen carácter (Peterson y Park, 2009), como muchos siglos atrás habían establecido Sócrates, Platón y Aristóteles, tratando de determinar aquellos rasgos positivos de la personalidad que permiten que consideremos a alguien como una buena persona. Este equipo de académicos estaba muy interesado en encontrar un listado de rasgos positivos universales, que pudieran ser válidos para todas las personas independientemente de su entorno social y cultural. Para ello, comenzaron analizando las tradiciones religiosas, filosóficas y culturales más representativas, desde China (confucianismo y taoísmo), pasando por el sur de Asia (budismo e hinduismo), hasta la antigua Grecia y las tradiciones judeo–cristiana e islámica. Además, se analizaron otras fuentes que aportaron información muy relevante: catálogos ya existentes de virtudes, estudios psicológicos sobre rasgos positivos, investigaciones sobre el desarrollo infantil y juvenil, así como las aportaciones de destacados filósofos en este terreno.

Como resultado de todo este trabajo, se encontró una sorprendente convergencia a lo largo de las diversas tradiciones, culturas y épocas estudiadas: aunque existen muchos matices y discrepancias en torno a lo que constituye el “buen carácter”, estos autores hallaron un conjunto de seis rasgos positivos deseables de amplia aceptación universal,que denominaron “virtudes”, y que son las siguientes:

–Sabiduría y conocimiento.

–Coraje.

–Humanidad.

–Justicia.

–Moderación.

–Trascendencia.

Estas virtudes son muy generales y abstractas, de modo que, con el fin de hacerlas lo más operativas posible, se han concretado a través de una serie de fortalezas personales, que pueden definirse como “estilos moralmente valorables de pensar, sentir y actuar, que contribuyen a una vida en plenitud”.  En total, se han identificado 24 fortalezas personales, de modo que cada una de las seis virtudes se expresa y se identifica en la práctica mediante las fortalezas personales que la caracterizan. A continuación reflejamos el listado completo de virtudes y fortalezas personales, tal y como ha sido descrito por Peterson y Seligman en el manual antes comentado.

SABIDURÍA Y CONOCIMIENTO: Fortalezas cognitivas que implican la adquisición y el uso del conocimiento.

1. Creatividad [originalidad, ingenio]. Pensar en nuevos y productivos modos de conceptualizar y hacer las cosas. Incluye la creación artística pero no se limita exclusivamente a ella.

2. Curiosidad [interés por el mundo, búsqueda de novedades, apertura a experiencias]. Tener interés por lo que sucede en el mundo, encontrar temas fascinantes, explorar y descubrir nuevas cosas.

3. Apertura mental [juicio, pensamiento crítico]. Pensar sobre las cosas y examinar todos sus significados y matices. No precipitarse al sacar conclusiones, sino tras evaluar cada posibilidad. Ser capaz de cambiar las propias ideas en base a la evidencia. Ponderar adecuadamente cada evidencia.

4. Amor por el aprendizaje. Llegar a dominar nuevas habilidades, materias y conocimientos, ya sea por sí mismo o mediante un aprendizaje formal. Está obviamente relacionada con la fortaleza de curiosidad pero va más allá, describiendo una tendencia sistemática a añadir cosas a lo que uno sabe.

5. Perspectiva [sabiduría]. Ser capaz de dar consejos sabios y adecuados a los demás, encontrando modos para comprender el mundo y para ayudar a comprenderlo a los demás.

CORAJE: Fortalezas emocionales que implican el ejercicio de la voluntad para la consecución de metas ante situaciones de dificultad, externa o interna.

6. Valentía [valor]. No dejarse intimidar ante la amenaza, el cambio, la dificultad o el dolor.  Ser capaz de defender una postura que uno cree correcta aunque exista una fuerte oposición por parte de los demás. Actuar según las propias convicciones aunque eso suponga ser criticado. Incluye el valor físico pero no se limita a él.

7. Perseverancia [tenacidad, diligencia, laboriosidad]. Terminar lo que uno empieza. Persistir en una actividad aunque existan obstáculos. Obtener satisfacción por las tareas emprendidas y que consiguen finalizarse con éxito.

8. Integridad [autenticidad, honestidad]. Ir siempre con la verdad por delante, presentarse ante los demás de un modo genuino y actuando con sinceridad; no ser pretencioso; asumir la responsabilidad de los propios sentimientos y acciones.

9. Vitalidad [ánimo, entusiasmo, vigor, energía]. Afrontar la vida con entusiasmo y energía; hacer las cosas con convicción y dando todo de uno mismo; vivir la vida como una apasionante aventura; sentirse vivo y activo.

HUMANIDAD: Fortalezas interpersonales que implican cuidar y ofrecer amistad y cariño a los demás.

10. Amor [capacidad de amar y ser amado]. Valorar las relaciones cercanas con otras personas, en particular aquellas en las que el afecto y el cuidado son mutuos. Sentirse cercano a otras personas.

11. Amabilidad [bondad, generosidad, cuidado, compasión, amor altruista, simpatía]. Hacer favores y buenas acciones para los demás, ayudar y cuidar a otras personas.

12. Inteligencia social [inteligencia emocional, inteligencia personal]. Ser consciente de las motivaciones y los sentimientos, tanto de uno mismo como de los demás; saber cómo comportarse en las diferentes situaciones sociales; saber qué cosas son importantes para otras personas, tener empatía.

13. Ciudadanía [responsabilidad social, lealtad, trabajo en equipo]. Trabajar bien dentro de un equipo o grupo de personas; ser fiel al grupo; cumplir las tareas asignadas dentro de él.

14. Sentido de la justicia. Tratar a todas las personas como iguales en consonancia con las nociones de equidad y justicia; no dejar que los sentimientos personales influyan en las decisiones sobre los otros; dar a todo el mundo las mismas oportunidades.

15. Liderazgo. Animar al grupo del que uno es miembro para hacer cosas, así como reforzar las relaciones entre las personas de dicho grupo; organizar actividades grupales y procurar llevarlas a buen término.

MODERACIÓN: Fortalezas que nos protegen contra los excesos.

16. Capacidad de perdonar, misericordia. Capacidad de perdonar a aquellas personas que han actuado mal; aceptar los defectos de los demás; dar a los otros una segunda oportunidad; no ser vengativo ni rencoroso.

17. Modestia, humildad. Dejar que los propios logros hablen por sí mismos; no buscar ser el centro de atención; no considerarse más especial de lo que uno es en realidad.

18. Prudencia [discreción, cautela]. Ser cauteloso a la hora de tomar decisiones; no asumir riesgos innecesarios; no decir ni hacer nada de lo que después uno se pueda arrepentir.

19. Autocontrol, autorregulación. Tener capacidad para regular los propios sentimientos y acciones; ser disciplinado; controlar los propios impulsos y emociones.

TRASCENDENCIA: Fortalezas que forjan conexiones con la inmensidad del universo y proveen de significado a la vida.

20. Sentido del humor [capacidad de diversión]. Gustar de reír y bromear; sonreír con frecuencia; ver el lado positivo de las cosas.

21. Apreciación de la belleza y la excelencia [admiración, asombro]. Saber reconocer y apreciar la belleza, la excelencia y las cosas bien hechas en variados ámbitos de la vida como la naturaleza, el arte, la ciencia, las experiencias cotidianas,…

22. Gratitud. Ser consciente de y agradecer las cosas buenas que suceden; saber expresar agradecimiento.

23. Esperanza [optimismo, proyección hacia el futuro]. Esperar lo mejor para el futuro y trabajar para conseguirlo; creer que un buen futuro es algo que está en nuestras manos conseguir.

24. Espiritualidad [sentido religioso, fe, sentido en la vida]. Pensar que existe un propósito o un significado universal en las cosas que ocurren en el mundo y en la propia existencia; sentir que tu propia existencia se inserta en un marco más amplio de significados; tener creencias acerca del significado de la vida que dan forma a nuestra conducta y nos confortan.

Fuentes:

  • Programa “AULAS FELICES” Psicología Positiva aplicada a la Educación (Ricardo Arguís Rey – Ana Pilar Bolsas Valero – Silvia Hernández Paniello – M.ª del Mar Salvador Monge)
  • VIA Institute on Character.
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